Antes de escuchar por primera vez «I Worship Chaos», me surgió la interrogante sobre qué rumbo seguiría la banda en este nuevo trabajo. Y es que para nadie es un misterio las dos versiones de Children of Bodom que encontramos a lo largo de su discografía: Están los álbumes «vieja escuela» que los posicionaron al tope de la escena del Metal mundial, y están aquellos más «experimentales» o más «cuestionables», si se les quiere llamar de alguna forma («Are You Dead Yet?», «Blooddrunk» y «Relentless Reckless Forever», específicamente hablando). Esta situación que no hace otra cosa que aumentar el nivel de dificultad al momento de criticar un disco de Children of Bodom.

Ahora bien, una de las tareas más complejas para este nuevo larga duración, es sin duda superar al álbum que le precede, ya que siendo bastante justos y honestos, «Halo of Blood» es un muy buen trabajo que devolvió esos orígenes que combinan de manera perfecta el Death, Power y Thrash Metal que los caracteriza.

Pero el lanzamiento de «I Worship Chaos» no estuvo exento de accidentes, puesto que el guitarrista Roope Latvala abandonó su puesto en Mayo de 2015, tras estar doce años en la banda (desde 2003), con lo cual Alexi «Wildchild» Laiho asumió la grabación de ambas guitarras, presentando por primera vez un álbum con cuatro integrantes (Laiho, Jaska Raatikainen, Henkka T. Blacksmith y Janne Wirman), que está producido por Peter Tägtgren, líder de Hypocrisy. Algo que me agradó en primera instancia, es que la agrupación da el primer golpe efectista con una carátula sobria, elegante y perfectamente lograda por el artista Tuomas Korpi, que de inmediato da la sensación de que estamos frente a un disco de Children Of Bodom. Bien ahí.

El álbum comienza con I Hurt, un opening track que deja un sabor bastante agradable de entrada. Una intro con unos arreglos bastante sinfónicos rápidamente dan paso a que Laiho desate su rabia, acompañado de gran manera por la batería de Jaska. Se baja un poco el ritmo para pasar a un muy buen coro, en el cual es imposible no agitar la cabeza junto a los versos del Wildchild. Luego, sin ningún respiro parte My Bodom (I Am the Only One), la cual alterna secciones muy propias del Thrash junto al Death Melódico que mejor define a la banda. Wirman da una pequeña muestra de su talento con un solo bastante corto, pero muy bien ejecutado, como es de costumbre. Hacia el final, es excelente la parte instrumental que se mandan justo antes del último coro.

Una especie de pausa se produce con Morrigan, ya que es un tema más lento y no tan agresivo, lo cual permite escuchar con más atención la atmósfera y los arreglos creados por el teclado de Janne a lo largo de toda la canción. Por el contrario, Horns contiene todo lo que un fan de Children of Bodom espera encontrar en un trabajo de los fineses; una base de bajo y batería muy bien llevada, guitarras pesadas y punzantes, Laiho en un muy buen nivel vocal y un pequeño duelo entre el teclado y la guitarra en la parte instrumental.

Nuevamente bajamos las revoluciones con Prayer For The Afflicted, un track que vendría siendo algo así como una balada de Death Melódico. Bastante densa y oscura, que sin ser una mala canción, la verdad es que me parece un poco insípida, sobre todo luego del muy buen comienzo de este LP. Esto ayuda al que el tema homónimo del álbum brille de gran manera. El riff inicial es acompañado por el hi hat y la segunda guitarra, para que luego Jaska caiga con el doble bombo con una potencia increíble. Después la parte del estribillo que dice «… Bury my crimes / Somewhere deep within / It’s not that complicated / Simply I just worship chaos!», dan ganas de gritarla con el puño en alto, sección que sin dudas va a funcionar muy bien en vivo. Anótenle otro punto a Janne Wirman, que se despacha un gran solo de su marca registrada.

Hold Your Tongue es en su mayoría un tema mid-tempo, con algunas secciones más rápidas hacia el coro, que es muy bien acompañado por los arreglos de la guitarra y la atmósfera del teclado. Y nuevamente los solos son perfectamente ejecutados. De igual forma, Suicide Bomber sigue absolutamente la línea de lo ya escuchado. Buenísima la progresión intro-verso que da paso a unas estrofas realmente desgarradoras, donde Laiho no se guarda nada en su interpretación.

All for Nothing es otra canción lenta (¿cuántas llevamos ya?), que comienza con unos susurros bastante sutiles. Luego llegan las guitarras para continuar de una forma muy melódica durante el resto del tema. Por último, Widdershins permite escuchar todos los estilos que podemos encontrar en esta placa, lo que lo hace bastante digerible. Además, siguiendo con la tónica de cada track escuchado, las ejecuciones individuales son muy pulcras y precisas.

Con «I Worship Chaos», fácilmente puedo decir que me llevé una sensación bastante grata. Siento que de alguna forma la banda se sacó el peso de encima de decir «OK, hoy haremos un álbum vieja escuela porque los fans así lo quieren«. Simplemente dejaron fluir la ideas entregando un LP bastante satisfactorio, con un sonido demoledor en donde se aprecia que realmente disfrutan lo que hacen. El único punto que me deja un poco disconforme, es la cantidad de «baladas» que presenta este álbum. Ahora, no quiero pecar de ingenuo y ponerme en la postura de afirmar que todas las canciones de Children of Bodom deberían ser Death puro sin ninguna pausa, para nada, pero sinceramente no terminaron de convencerme al momento de hacer el balance final del álbum. Pero por otro lado, situándonos en el repunte que tuvo la agrupación finesa con «Halo of Blood» y luego de que varios volvimos a creer en Laiho y compañía, me aventuro a decir que «I Worship Chaos» llega a aportar de una muy buena forma dentro de toda la discografía de la banda. Hay Children of Bodom para rato, señores.

5 comentarios
  1. Claudio Dice:

    Malo el review… Uno puede criticar que se habla mucho de las canciones de forma individual o que se habla del disco de manera muy general sin comentar los matices dentro de los temas pero este review falla en ambas… «esta parte les quedo buena», «buenos arreglos», «un muy buen coro»… si no fuera porque el disco ya lo he escuchado varias veces este review no me entregaria ninguna idea concreta acerca del mismo.

    Yo siempre trato de quedarme con lo bueno de COB. En Relentless… por ejemplo, la banda no bajo el nivel en terminos compositivos, si lo hizo en terminos de produccion que es donde radica el problema de ese disco en particular; en Halo of Blood, el cambio de productor se noto mucho y se logra percibir en eso de «volver» al sonido un poco mas clasico de la banda (que tampoco es tan asi, aunque es un muy buen disco).

    Creo que Laiho & Co. ya tomaron una decision sobre hacia donde iran con su musica, no por los fans, no por el sello, no por las lucas, solo que el camino elegido es el mas seguro…

    • Courage Dice:

      ¿Malo el análisis porque no te gusta? Muy buen criterio para calificar algo, «no me gusta = es una mierda».

      Yo creo que sí se pueden sacar muchos datos, porque nos viene a dar a entender que es un trabajo que coge de los primeros Children bastante.

      Y es que incluso si nos dejamos llevar por la portada lo mismo, porque es muy del rollo de la de Follow The Reaper.

      No lo he oído, porque no escucho discos antes de comprarlos (a no ser que tenga dudas, pero no es el caso).

  2. rock Dice:

    Los review de esta pagina se han vuelto un asco.
    Si no son escritos por fans grupies que le ponen 10 a sus bandas favoitas (Kamelot, Helloween). Son escritos por gente que parece que escucha los discos por youtube y los califica o entregan una opinión muy personal y poco objetiva…
    Deberían dedicarse a informar nomas compadre…
    Saludos y Rock n Roll

  3. Mariano Beuses Dice:

    Aún estoy en proceso de Digerirlo, aunque Morrigan y Prayer For The Afflicted son las más me vienen a la mente con facilidad, no son aquellos días de gloria, en donde eran unas de las bandas top de la escena mundial, pero siguen siendo Children of Bodom.

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