Rhapsody of Fire

Legendary Years

Recopilatorio - 2017

Valoración
5.2

Una solitaria figura encapuchada abre una puerta cuyo luminoso interior contrasta con la penumbra del santuario en donde se encuentra… ¿ad portas de un nuevo comienzo? “Legendary Years” es el título del último lanzamiento de Rhapsody of Fire, producido por Seeb Levermann de la banda alemana Order Ogan, y que consiste en una selección de canciones de años anteriores—como sugiere el título, legendarios—regrabadas con la formación actual de la banda. Para el no iniciado en la trayectoria de Rhapsody (posteriormente Rhapsody of Fire), este lanzamiento podría parecer una simple recopilación de temas claves. Sin embargo, para la audiencia de la banda originaria de Trieste, este lanzamiento está lejos de ser un álbum de bajo perfil, pues sin duda dará mucho que hablar a los seguidores de la banda liderada por el tecladista y compositor Alex Staropoli, ya que, su contexto y finalidad no puede omitirse a la hora de su apreciación.

Han pasado siete años desde que la banda dirigida por Staropoli sufrió una importante división: Luca Turilli abandona la banda, luego del lanzamiento de “From Chaos to Eternity”, para continuarla bajo su liderazgo intelectual exclusivo, reclutando nuevos miembros, pero invitando también al destacado bajista Patrice Guers y al guitarrista rítmico Dominique Leurquin (Luca Turilli’s Dreamquest). Al igual que el baterista  Alex Holzwarth (Angra, Avantasia, Sieges Even), ambos músicos de nacionalidad francesa acompañaron a Rhapsody of Fire desde “Symphony of Enchanted Lands II – The Dark Secret”, secuela de la saga “Emerald Sword”, que dio inicio a esta nueva era que presenció—como si la modificación del nombre fuera un mal augurio—las inconformidades que distanciaron a estas dos mentes creativas que fundaron Thundercross (pre-Rhapsody).

Casos como éstos no son ajenos en el género. Algunos se caracterizan por ser retrospectivamente productivos (Metallica/Megadeth, Scorpions/UFO), así como otros por ser más destructivos y caóticos (Queensrÿche, Stratovarius). En este caso, la banda entregó sólidos discos luego de la partida de Turilli, pero tal hazaña no los liberó de caer en otra discordia. A mitad del año pasado nos enteramos de una nueva trágica pérdida para Rhapsody of Fire: la partida del inconfundible Fabio Lione (Vision Divine, Angra), así como también de Alex Holzwarth. Con estas bajas se da por concluido el segundo período de la banda. Ante la incertidumbre de los fans, a finales del 2016 Alex Staropoli anuncia, con un pequeño juego de adivinanzas por Facebook, el nuevo vocalista de la banda: Giaccomo Voli, que luego de adquirir notoriedad en su exitosa participación en la versión Italiana del show cazatalentos “The Voice”, militó en la banda Teodasia y lanzó un EP como solista llamado “Ancora nell’ombra” el 2015. A fines de mayo del presente año, “Legendary Tales” salió a la venta, dando a conocer su debut en Rhapsody of Fire. Si encaja o no encaja es materia de opinión—se dirá bien a la hora de las composiciones originales—, pero nadie puede dudar de su valentía al debutar con el listado de canciones que posee el disco.

La canción encargada de abrir este álbum es nada más y nada menos que Dawn of Victory del álbum homónimo, poderoso himno que narra la liberación de Ancelot del dominio de Dargor. Destaco nuevamente la valentía de Voli porque la comparación es inevitable y es un precio a asumir al versionar canciones de aquella dorada era. Es así como se intuye que esta canción, junto a Dargor, Shadowlord of the Black Mountain y Rain of a Thousand Flames, fue un desafío para el vocalista de Correggio debido al rango melódico bajo de los versos y pre-coros, principalmente por la falta de potencia que muestra en ellos. Sin embargo, en canciones como Knightrider of Doom y Land of Immortals, Voli entra con mayor confianza y comodidad, demostrando que su voz se adecua a los tonos altos. El inconfundible riff comienza de forma inmediata—a falta de sinfonía introductoria como Lux Triumphans en su caso—, y evidencia una de las características de la regrabación y mezcla; me refiero al sonido de las guitarras, que apuesta por tener mayor presencia que aquellas grabadas en las versiones originales bajo la producción de Sascha Paeth (Heaven’s Gate). Lo mismo se puede decir de la batería a cargo del alemán Manu Lotter (Emil Bulls, Farewell to Arms), que a lo largo del álbum hace notar su expandida configuración, agregando más rellenos y platos a la pauta original. Un trabajo que, en cierta medida, hacía falta para las versiones originales debido a la dificultad que en ese entonces Rhapsody tuvo en el tema de la batería antes de que llegara Alex Holzwarth. Recordemos que Daniele Carbonera abandonó la banda por motivos que, en síntesis de lo testimoniado por Turilli y Staropoli, corresponden a la habilidad que exigía la composición, para luego ser reemplazado por el anónimo “Thunderforce”, de quien se especula que pudo haber sido el mismo Carbonera mezclado con baterías programadas o Robert Hunecke-Rizzo en colaboración con Sascha Paeth. Sin embargo, la mejoría cobró un precio en las frecuencias bajas, ya que en esta ocasión, el bajo a cargo de Alessandro Sala (Sinestesia) quedó fuera de notoriedad significante en comparación a las versiones de Alessandro Lotta (Wingdom) y Sascha Paeth.

El encargado de reemplazar a Luca Turilli luego de su partida fue también su compañero de curso y miembro de Thundercross el año 93’, Roberto de Micheli (Steel Crown, Sinestesia). Para aquellos que esperaban comparar a estos dos guitarristas en igualdad de condiciones (en estudio) este álbum ofrece esa morbosa y lúdica posibilidad. Como dije anteriormente, los riffs suenan más pesados y definidos en su parte rítmica, pero hay ocasiones en donde la guitarra líder cae en el error de perder limpieza (error demasiado común en el metal, lamentablemente), el mejor ejemplo de esto es el inicio de Beyond the Gates of Infinity, donde luego del quiebre del intro, la guitarra de Turilli queda sola. En este caso, la novedad en la canción—aparte de la aumentada presencia de las guitarras acústicas—es el juego de guitarra líder y rítmica alternada en ambos canales de audio, pero la exagerada perilla del gain le hace flaco favor a esta espectacular partida. Como todos sabemos, Turilli es un guitarrista neo-clásico y su magia reside en el complemento de su instrumento con los bronces, coros y arpas, por consecuencia, me es imposible preferir un sonido más pesado y voluminoso a uno que a veces juega con perderse bajo la sinfonía que lo acompaña. Y, pese a que también afecta mucho la limpieza en los sweep-pickings (muy frecuentes en los solos de Turilli), solo diré que es un arma de doble filo que probó gran utilidad para los cambios de intensidad en Wings of Destiny, canción en donde también Giacomo Voli se luce y le da un toque diferente, más orgánico en comparación al estilo operístico de Fabio Lione.

Este año tuve el agrado de asistir a la reunión y gira de despedida de Rhapsody y que tenemos la posibilidad de repetir luego del anuncio de una segunda parte… pero, así como Black Sabbath sin Bill Ward o Guns N’ Roses sin Izzy Stradlin, la palabra reunión todavía me parece extraña debido a la ausencia del anteriormente mencionado Alex Staropoli. Una muestra de su potencial es el favorito de muchos: Symphony of the Enchanted Lands, por lo tanto es de esperar que las canciones que pertenecen a ese disco tengan una muestra de la experiencia y actualización de Staropoli en estas casi dos décadas que distancian su lanzamiento. The Dark Tower of Abyss tiene más que merecida esta oportunidad, su resultado fue un pulido increíble que no se puede dejar pasar a la hora de escuchar “Legendary Years”.

Hay varias “indignaciones” que imagino propias de un fan. Además de la extrañeza de re-grabar canciones con la sospecha de un fin más práctico que artístico, las dos sagas que han aportado el contenido de las letras de Rhapsody of Fire hasta “From Chaos to Eternity” dejan en claro que Luca Turilli es el ideólogo detrás de esta narrativa, por lo tanto, sin intención de acusar a Staropoli, parece un gesto casi iconoclasta el hecho de que el tracklist no respete el orden cronológico de las historias contenidas en cada canción, cosa que sí cumple la recopilación “Tales of the Emerald Sword Saga”. Pero, de todas maneras, recomiendo girar este disco no sólo por curiosidad natural, sino porque—como la ilustración simboliza—esta es la presentación de los ingredientes que continuarán con el legado de Rhapsody en caso de que la alineación del tour efectivamente se esté despidiendo y la reconciliación de los originales quede en el lado oscuro de la puerta.

 

GABRIEL ROCHA

Tags: , , , ,

  • coipo_wins

    Me parece una regrabacion correcta, la Bateria suena muy bien, la voz tambien, siento que algunas canciones entregan mucha energia, decir que es mejor o peor es otro tema, suena bien y se agradece, incluso podria decir que suena mejor que el disco que hizo Masterplan con los temas de Helloween, Salu2

    • Gabriel Rocha

      Así es. Pero aún así encuentro más coherente lo de Masterplan, ya que son reinterpretaciones de los temas de Roland Grapow.