Freedom Call

Master Of Light

Álbum - 2016

Valoración
8.6

Freedom Call es una de esas bandas a las que uno tiene un cariño especial por distintos motivos. Uno de ellos es gracias a lo consecuente que ha sido Chris Bay a lo largo de su carrera con su propuesta de algo que algunos llaman “Happy Metal”, y a la consistencia entregada en cada uno de sus álbumes (con una que otra excepción, claro está), que siempre resultan entretenidos de escuchar y analizar. Si a esto le sumamos toda la cantidad de veces en las que han estado cerca de visitar nuestro país, el resultado no es otro que decepción y resignación frente a la imposibilidad de ver a los germanos tocando esos clásicos con los que nos han sorprendido por años. Pero bueno, las cosas pasan y lo único que nos queda por ahora es disfrutar su último larga duración: “Master Of Light“.

Como es costumbre a lo largo de su discografía, el opening track Metal Is For Everyone resulta ser Freedom Call en su estado más puro. Hablamos de un Power Metal llevado al límite, con una lírica y unos estribillos pomposos que están llamados a convertirse en himnos. Tanto así, que la parte media donde se exclama una y otra vez “Metal, metal, metal is for everyone / Metal, metal, metal is the law” puede resultar un poco sobrecargada y empalagosa. Eso sí, de inmediato resalta el excelente sonido y la pulcritud alcanzada en la producción de todo el álbum. Prueba de esto último se encuentra en las secciones mid-tempo con las que arremeten antes de cada estrofa, produciendo un matiz interesante y a la vez necesario en un tema prototipo de los alemanes. Entonces, ¿es una buena canción? ¡Por supuesto que sí! Jamás se equivocan en este aspecto y por algo es su marca registrada desde hace años (con todos los pro y los contra que eso conlleva). Un comienzo más que prometedor.

Un pequeño redoble de Ramy Ali abre paso a uno de los puntos más altos del LP. Y es que Hammer Of The Gods resulta ser un golpe efectista y certero sin grandes pretensiones. Dejando de lado la velocidad y el vértigo, desde la intro ya se puede apreciar el protagonismo que irá tomando el teclado en esta pieza, haciéndose presente en cada uno de los pasajes, donde el ritmo que implantan da paso a una de las mejores interpretaciones vocales de Chris Bay en este trabajo. Porque es imposible no alucinar cuando poco a poco se va subiendo la intensidad hasta que en lo alto estalla el “Can you hear / the hammer of the Gods in the distance / Tossed through the universe beyond…” del estribillo. Pedazo de coro, señoras y señores. Pero esto no es lo único, puesto que encontramos buenos arreglos en las guitarras y una sección instrumental más que correcta. ¡Temón!

Con A World Beyond aprietan nuevamente el acelerador, volviendo así a la grandilocuencia en todo su esplendor. La particularidad aquí son los interludios y las armonías de las guitarras que suenan de principio a fin. Con un poco de buena voluntad se puede encontrar un parecido notable con Blind Guardian durante el pre-coro y el coro en sí (que es muy marcial por lo demás). Por su parte, la base rítmica conformada por Ali y Ilker Ersin no se quedan atrás, ya que comandan los cambios de tiempo de forma magistral. No ocurre lo mismo con Masters Of Light, track que explora atmósferas más densas y oscuras que por momentos carecen de brillo y terminan por opacar una canción que se le podría haber sacado mucho más provecho. Digo esto porque el cambio que se produce al cantar “Oh, a hymn for revolution / Oh, the tunes of war are calling…” resulta inesperado y sumamente interesante. Lamentablemente esto no alcanza para dejarla entre lo más destacado del disco.

De regreso en la senda de piezas de gran factura, nos topamos con la notable Kings Rise And Fall. Está demás decir que es Power Metal hecho y derecho para que el que sobran las palabras al momento de describirla. Como dijimos anteriormente, el sonido de esta placa es perfecto, logrando así que cada uno de los instrumentos se destaque a su debido tiempo. Puntualmente, acá el doble bombo pareciera arrasar todo a su paso. Y lo demás ya es tierra conocida: estribillo con el puño en alto, buen solo cortesía de Lars Rettkowitz (a quien le pertenece esta composición, por cierto) y una excelente interpretación de toda la banda. Ciertamente logra llamar la atención el hecho de que la fórmula ocupada desde “Stairway to Fairyland” (1999) pareciera no tener fecha de caducidad. Quiero decir, esta canción podría estar perfectamente en el álbum mencionado y nadie lo notaría. Sin dudas otro de los puntos altos.

En absoluto contraste con lo ya escuchado, pasamos al punto más bajo de este trabajo por lejos. Cradle Of Angels es una balada que -fallidamente- intenta estar a la altura de clásicos como Turn Back Time o The Wanderer. Los versos suenan secos y sin inspiración por más que se le intente dar la cuota épica y sobresaliente a partir del pre-coro. Siendo bastante generosos, de alguna forma podemos destacar las intervenciones de la guitarra de Lars de vez en cuando. Pero no todo es tan malo, puesto que este break nos permite apreciar de mejor forma otro (sí, otro) de los grandes momentos de este “Master Of Light“. En líneas generales, Emerald Skies no presenta variación alguna respecto a sus predecesoras, pero despliega clase y sobriedad por los poros. Es un mid-tempo muy bien llevado, donde Chris canta los primeros versos acompañado solo por la base rítmica. Luego se le unen las segundas voces y las guitarras para llegar al puente y al estribillo que son prácticamente perfectos. Muy personalmente, la transición cuando el frontman canta “Hand in hand we can find our way home” y luego pasa al “Let’s fly high over the rainbow / and along to the Emerald Skies / Let’s find to the key of salvation / You’re receiving an answer to life!”, es mi momento favorito dentro de todo el LP. Ojo también con los detalles del teclado y el sing along del final. ¡Insuperable!

Hail the Legend intenta mantenerse serena durante los primeros segundos, pero todos sabemos que en cualquier momento caerán las guitarras con la batería marcando a mil. Dicho y hecho, puesto que en un par de segundos ya nos encontramos escuchando a Freedom Call tal y cómo lo conocemos. Rápidamente se viene a la mente United Alliance del “Dimensions” (2007). Lo mismo sucede con la interesante Ghost Ballet, que se asemeja a su vez a Thunder God del “Leyend Of The Shadowking” (2010) con esos sonidos más radiales que la banda a explorado en algunas ocasiones. No están dentro de lo mejor del álbum pero tampoco resultan ser desechables.

Una de las canciones más inspiradoras resulta ser Rock The Nation. La letra es toda una declaración de principios que es muy bien acompañada por una melodía alegre y reconfortante que casi involuntariamente te queda rondando en la cabeza. Que no les extrañe si luego andan cantando por ahí el “Let the good times rock the nation / let the good times rock the night / Our spirit is up rising / and the flame of hope is shining…“. Es cierto que es repetitiva y tediosa por momentos, pero Chris Bay siempre se las arregla para que temas como éste logren sobresalir de alguna manera.

Casi llegando al final, aún quedan energías para otro hachazo de Power Metal. Riders In The Sky brilla con luces propias desde que escuchamos las primeras notas del teclado. Súbitamente se le unen las guitarras con una complicidad más que plausible, dando a un ritmo que incita al headbanging antes del primer verso. Es aquí cuando el frontman nos sorprende por momentos con unas líneas un poco más rasgadas y llenas de fuerza. Todo esto para que todas las voces nos brinden otro coro para enmarcarlo: “Riders in the sky across the universe / We’ve already reached the point of no return / Riders in the sky flying through space and time / To rise again beyond the horizon line”. Luego vuelven las intervenciones de la sección de cuerdas para terminar de coronar una excelente canción. Y por último, High Up es un ending track de los germanos con todas sus letras. Ritmos festivos, felicidad desbordante y estribillos por doquier. Una manera de cerrar el disco más que esperable a estas alturas.

Dejando de lado la portada y un par de composiciones que poco y nada aportan en este trabajo, el balance es más que positivo para la banda. Me aventuro a decir que hay canciones que tarde o temprano se posicionarán entre lo más destacado de toda su discografía y otras que, situándonos en el contexto que nos plantea Freedom Call desde siempre, cumplen su función a cabalidad: entretener. En esto nunca pierden el norte, y cuentan con las armas para hacerlo a la perfección. Los que critican a la banda por su poca originalidad, tendrán más motivos para criticarla. En cambio los que se dedican a escuchar y dejarse llevar por esta propuesta, tendrán más motivos para seguir siendo fan de la agrupación. ¡Para cantar y disfrutar con confianza!

 

Gino Olivares

Tags: , , ,

  • Felipe

    Un buen disco

  • Diego A. Arcis

    He escuchado re-poco este disco. Puedo decir que me recuerda a los inicios de la banda, y eso me gusta bastante. Contrariamente al “review”, el tema homónimo lo encontré bueno. Mención honrosa a una de las carátulas más pencas del año.

  • Blasfemus Profanus Paganus Ate

    me gusto el disco, nada nuevo, nada, pero me encanta el power metal, con mucha melodía y doble bombo, y no entiendo eso de “ser consecuente”, los tipos solo saben hacer esto, intentaron evolucionar y no pudieron, eso es ser basico

  • Christian GR

    El disco es muy bueno, a pesar de no hay innovación, es bueno. Lastima que a mi parecer la gente puede que no quiera darle oportunidad porque la portada simplemente es lo mas feo que he visto en años.