Este Cd había creado en mí muchas expectativas previas. Principalmente al conocer quienes participarían de este monumental proyecto de uno de los más grandes compositores de power metal existentes en la actualidad, el alemán Tobias Sammet, líder, vocalista, tecladista e incluso ex bajista de la banda powermetalera germana Edguy. Este maestro un buen día decidió hacer un album conceptual solista, para lo cual fue creando una historia que es la que se desarrolla en el disco, la cual está ambientada en la ciudad alemana de Mainz (Maguncia), en el año 1602. Sammet interpreta a «Gabriel Laymann», un novicio que hacía sus estudios en un monasterio. Luego, a medida que avanza el disco, van apareciendo otros personajes, como su amigo Lugaid Vandroiy, intepretado por el inigualable Michael Kiske (apodado «Ernie» en este disco); el fraile Jakob, interpretado por David DeFeis, vocalista de Virgin Steele; el elfo Elderane, por André Matos de Angra; el enano Regrin, por Kai Hansen … y dentro de los músicos, contamos a Henjo Richter de Gamma Ray en las guitarras, Markus Grosskopf de Helloween en el bajo, y a Alex Holzwarth de Rhapsody en la batería, además de otros connotados invitados.

El disco comienza con «Prelude», un intro que nos conduce a viajar a través de este disco. El primer latigazo de power metal nos llega con «Reach Out For The Light», tema que con su clásico powermetalero ritmo nos muestra principalmente el toque épico que se desarrollará en el disco, además de la primera aparición de Kiske en los coros. Posteriormente, «Serpents in Paradise», una descarga de poder, nos presenta a David DeFeis con un rol protagónico (además del obvio rol de Sammet), y unos increibles coros múltiples que alguna reminiscencia incluso de Queen me llegan a la memoria. «Malleus Maleficarum» conecta al tema anterior con «Breaking Away», tema con el cual nuevamente nos deleita Michael Kiske, además de un Sammet increible en la voz. «

Farewell» es una hermosísima balada épica, en la cual tiene una breve aparición la hermosa voz de Sharon Den Adel, vocalista de Within Temptation. «The Glory Of Rome», el tema más potente del disco, muestra un gran trabajo de Alex Holzwarth (de Rhapsody) en la batería, además de las notables y poco conocidas voces de Ralf Zdiarstek, Oliver Hartmann de At Vance y Rob Rock (de Warrior). «In Nomine Patris» sirve a modo de intro para entrar al mundo de «Avantasia», el single del disco, que es un tema bastante powermetaleramente pegajoso, con un Kiske brillando a gran altura. «A New Dimension» nos conduce a «Inside», un hermoso y corto tema lento que con la calidez del piano de Frank Tischer y las voces de Matos, Hansen y Sammet nos hace pasar un momento de calma.

«Sign Of The Cross» es un temazo, posee un cadencioso y épico ritmo, la aparición protagónica de Kai Hansen en un pasaje del tema, y además gloriosos coros que nuevamente me recuerdan a Queen. Para finalizar, «The Tower», la increible obra maestra de este disco, es un épico tema de 9 minutos que se pasea por todo lo posible, desde un inicio lento con piano, pasando por la aparición de Timo Tolkki, coros múltiples, y el coro cantado por Kiske y Sammet … el bonus track, «The Final Sacrifice», es un poderosísimo corte, muy potente, que en realidad desconozco las razones por las cuales este tema no fue incluido en el disco pues por calidad no se queda.

Un disco que satisfizo totalmente mis altas expectativas, e incluso las superó, pues varias veces se ha tratado de juntar a grandes personajes de la escena powermetalera (sin ir más lejos, el «Universal Migrator II» de Ayreon), pero creo que nunca se había logrado una simbiosis tan químicamente pura como la que logra el genial Sammet en este disco. Se dice que a finales del año 2002 vendría la segunda parte de esta historia … pero eso está por verse. Mientras tanto, a disfrutar esta maravilla de disco!

Los guerreros poderosos del metal regresan con su tercera creación de estudio. La primera cosa que me impresionó, era el cambio de arte en el diseño de la carátula……. un motivo mucho más guerrero y potente estaba mirándome. Tuve noticias de algunos amigos que el estilo de música también había cambiado, pero cuando oí el CD la primera vez para, inmediatamente reconocí al narrador y la introducción tan clásica..ellos hacen (y de forma magistral) los mismos himnos de metal poderosos que son amados por sus fans. La primera canción luego de la intro, Dawn of Victory, es la canción más guerrera y potente que les haya escuchado….un fuerte comienzo para un álbum con un sonido algo más metalero y menos sinfónico, con riffs más potentes y la voz de Fabio Lione mucho más afiatada y con increíbles matices.

Definitivamente las guitarras tienen algo más que decir que en los álbums anteriores……aunque Luca Turilli siempre es impresionante en recursos y el mejor en los barridos, creo que usa demasiado este último recurso en sus solos…..claro, es una opinión personal.

El tercer tema, Triumph for my magic steel, es una pieza magistral! todos los recursos son usados en todos los instrumentos, la composición marca cómo se tienen que hacer los cambios de tono y cambios de ritmo, y la letra…..bueno, es mi tema favorito .

La canción más progresiva es The Bloody Rage of the Titans . El coro tiene una completa gama de cambios de tiempo, y es la primera vez que escuchas voces femeninas (como en Symphony of Enchanted lands) .

El nuevo baterista hace además un muy buen trabajo…..marcando diferencias con los que sólo se limitan a hacer el clásico sonido del doble pedal plano, sin recursos…..ahora Rhapsody  marca los tiempos de forma más pesada.

La canción instrumental Trolls in the Dark es bastante de la onda de Luca en su álbum solista.

El último tema de este excelente CD es the Mighty ride of the Firelord . Como es usual, esta es la canción más larga y con una completa gama de partes diferentes.

Y bueno, en general debo decir que este CD está entre las mejores obras metaleras que he escuchado y sin lugar a dudas es lo mejor de Rhapsody, claro está, sin desmerecer a los primeros álbums que son de una calidad espectacular. Rhapsody es para mí, en cuanto a la calidad de sus músicos, uno de los puntos más altos que tiene el PowerMetal europeo.