Kamelot, Kamelot, Kamelot… Power Epic Metal del más puro y elegante.  Sus clásicos arreglos con acordes disminuidos pero melódicos, una batería exacta y potente y una sociedad de cuerdas guitarra-bajo más que espectacular, la hacen una de las bandas que marcan pauta. KARMA era un álbum muy esperado debido al gran momento que pasa el PowerMetal y Kamelot, definitivamente es una gran pieza de Metal, hay una clara evolución positiva respecto a «The Fourth Legacy», pero no esperes un gran cambio y eso puede que esté bien si es que eres un fan de esta agrupación «casi» completamente estadounidense, la voz de Roy Khan sigue dando un toque pausado y más matizado en colores y tiempos a la música que el observado en otras bandas del estilo;  la sociedad Grillo-Youngblood está más afiatada dándose la libertad de jugar más con los tiempos y relajarse con los fondos de teclado y Mr.Glen Barry, para mí el mejor músico de la banda, entrega un trabajo más que excelente…toma atención en la forma que maneja los recursos; bueno adelante, vamos a los temas.

Comienza la historia con «Regalis Apertura» un tema instrumental con variados elementos, muy buenos arreglos e instrumentos; algo de folclore y música clásica estilo cine, el preludio ideal.  Luego viene el primer himno del álbum «Forever» que comienza con un solo melódico de la guitarra de Thomas, seguida de una buena temática armónica tan del «estilo Kamelot» es interesante el concepto del tema en el álbum, no es la típica canción forever.  Se da paso ahora al gran tema «Wings of despair» con una letra que hay que definitivamente analizar y unos arreglos destacables, el coro es muy bueno, sale del esquema de coros de Kamelot que a veces se les critica de ser monotemáticos. Después se escucha una guitarra haciendo unos Riffs potentes y algo más agresivos que lo que se acostumbraba de la banda,  que dan lugar a «The Spell» tema con algunos acordes disminuidos, fondo pausado, teclados que llevan a un ambiente nocturno y meditativo, y una voz muy bien lograda.

A continuación tenemos «Don´t you cry»una balada con guitarras clásicas y fondo de violines, muy Kamelot ,si!   es emotiva pero muy dependiente de la interpretación de la voz, que en todo caso es excelente.  Me gusta este estilo melódico de baladas que no cae en lo «sobreromántico» de otras bandas.  A continuación viene el turno de un temazo! y cómo no si le da el nombre al trabajo «Karma»; teclado adelante pero sin sobre destacar, cambios de ritmo, matices en las voces y una guitarra que aparece y desaparece a voluntad, pero con el mejor solo de álbum,en general muchos recursos y muy bien combinados aunque no es mi favorita.

«The light I shine on you» es el track que viene, algo más distendida y simple que el resto, marca fuerte la presencia de la guitarra en las estrofas y de los recursos de la batería en las pausas, muy buen solo de guitarra.  «Temples of gold» con aires de escalas arábicas y majestuosidad es un tema diferente que podría estar en otro álbum, creo que es el que podría no haber estado sin ser malo para nada.

«Across the Highlands» es para mí claramente el punto más alto del disco, es un tema profundo y potente, con muchos matices en las voces y en los teclados, el solo de guitarra muy melódico y exacto pero sencillo a la vez, bien porque no da la ocasión para otra cosa.  La melodía base es muy Kamelot, pero con una potencia arrolladora al entrar en el precoro, lo que la hace diferente.  Si alguien quiere conocer la evolución a la que apunta la banda, es un tema muy recomendable para captar el momento.

Luego comienza una trilogía de temas dentro del álbum, basados en la condesa húngara Elizabeth Bathory, nacida en el 1560 y famosa por sus crueles actos de vampirismo y torturas con más de 650 jóvenes vírgenes, pensaba que el contacto con la sangre de sus víctimas le permitiría la eterna juventud, las letras podrían usarse más en los motivos del Death Metal pero vale la pena escucharlas, están bien logradas con la música. El primero de los 3 temas es una balada algo oscura, melódica y monotemática pero muy ajustada a los motivos: «Mirror Mirror»; luego viene «Requiem for the innocent» para cerrar con el tema más pesado del disco «Fall from Grace».

No puedo terminar sin dejar claro que no importa si eres fan o no de Kamelot, si eres seguidor del PowerMetal DEBES tener este  álbum, es una gran obra del metal.

Este Cd había creado en mí muchas expectativas previas. Principalmente al conocer quienes participarían de este monumental proyecto de uno de los más grandes compositores de power metal existentes en la actualidad, el alemán Tobias Sammet, líder, vocalista, tecladista e incluso ex bajista de la banda powermetalera germana Edguy. Este maestro un buen día decidió hacer un album conceptual solista, para lo cual fue creando una historia que es la que se desarrolla en el disco, la cual está ambientada en la ciudad alemana de Mainz (Maguncia), en el año 1602. Sammet interpreta a «Gabriel Laymann», un novicio que hacía sus estudios en un monasterio. Luego, a medida que avanza el disco, van apareciendo otros personajes, como su amigo Lugaid Vandroiy, intepretado por el inigualable Michael Kiske (apodado «Ernie» en este disco); el fraile Jakob, interpretado por David DeFeis, vocalista de Virgin Steele; el elfo Elderane, por André Matos de Angra; el enano Regrin, por Kai Hansen … y dentro de los músicos, contamos a Henjo Richter de Gamma Ray en las guitarras, Markus Grosskopf de Helloween en el bajo, y a Alex Holzwarth de Rhapsody en la batería, además de otros connotados invitados.

El disco comienza con «Prelude», un intro que nos conduce a viajar a través de este disco. El primer latigazo de power metal nos llega con «Reach Out For The Light», tema que con su clásico powermetalero ritmo nos muestra principalmente el toque épico que se desarrollará en el disco, además de la primera aparición de Kiske en los coros. Posteriormente, «Serpents in Paradise», una descarga de poder, nos presenta a David DeFeis con un rol protagónico (además del obvio rol de Sammet), y unos increibles coros múltiples que alguna reminiscencia incluso de Queen me llegan a la memoria. «Malleus Maleficarum» conecta al tema anterior con «Breaking Away», tema con el cual nuevamente nos deleita Michael Kiske, además de un Sammet increible en la voz. «

Farewell» es una hermosísima balada épica, en la cual tiene una breve aparición la hermosa voz de Sharon Den Adel, vocalista de Within Temptation. «The Glory Of Rome», el tema más potente del disco, muestra un gran trabajo de Alex Holzwarth (de Rhapsody) en la batería, además de las notables y poco conocidas voces de Ralf Zdiarstek, Oliver Hartmann de At Vance y Rob Rock (de Warrior). «In Nomine Patris» sirve a modo de intro para entrar al mundo de «Avantasia», el single del disco, que es un tema bastante powermetaleramente pegajoso, con un Kiske brillando a gran altura. «A New Dimension» nos conduce a «Inside», un hermoso y corto tema lento que con la calidez del piano de Frank Tischer y las voces de Matos, Hansen y Sammet nos hace pasar un momento de calma.

«Sign Of The Cross» es un temazo, posee un cadencioso y épico ritmo, la aparición protagónica de Kai Hansen en un pasaje del tema, y además gloriosos coros que nuevamente me recuerdan a Queen. Para finalizar, «The Tower», la increible obra maestra de este disco, es un épico tema de 9 minutos que se pasea por todo lo posible, desde un inicio lento con piano, pasando por la aparición de Timo Tolkki, coros múltiples, y el coro cantado por Kiske y Sammet … el bonus track, «The Final Sacrifice», es un poderosísimo corte, muy potente, que en realidad desconozco las razones por las cuales este tema no fue incluido en el disco pues por calidad no se queda.

Un disco que satisfizo totalmente mis altas expectativas, e incluso las superó, pues varias veces se ha tratado de juntar a grandes personajes de la escena powermetalera (sin ir más lejos, el «Universal Migrator II» de Ayreon), pero creo que nunca se había logrado una simbiosis tan químicamente pura como la que logra el genial Sammet en este disco. Se dice que a finales del año 2002 vendría la segunda parte de esta historia … pero eso está por verse. Mientras tanto, a disfrutar esta maravilla de disco!

Los guerreros poderosos del metal regresan con su tercera creación de estudio. La primera cosa que me impresionó, era el cambio de arte en el diseño de la carátula……. un motivo mucho más guerrero y potente estaba mirándome. Tuve noticias de algunos amigos que el estilo de música también había cambiado, pero cuando oí el CD la primera vez para, inmediatamente reconocí al narrador y la introducción tan clásica..ellos hacen (y de forma magistral) los mismos himnos de metal poderosos que son amados por sus fans. La primera canción luego de la intro, Dawn of Victory, es la canción más guerrera y potente que les haya escuchado….un fuerte comienzo para un álbum con un sonido algo más metalero y menos sinfónico, con riffs más potentes y la voz de Fabio Lione mucho más afiatada y con increíbles matices.

Definitivamente las guitarras tienen algo más que decir que en los álbums anteriores……aunque Luca Turilli siempre es impresionante en recursos y el mejor en los barridos, creo que usa demasiado este último recurso en sus solos…..claro, es una opinión personal.

El tercer tema, Triumph for my magic steel, es una pieza magistral! todos los recursos son usados en todos los instrumentos, la composición marca cómo se tienen que hacer los cambios de tono y cambios de ritmo, y la letra…..bueno, es mi tema favorito .

La canción más progresiva es The Bloody Rage of the Titans . El coro tiene una completa gama de cambios de tiempo, y es la primera vez que escuchas voces femeninas (como en Symphony of Enchanted lands) .

El nuevo baterista hace además un muy buen trabajo…..marcando diferencias con los que sólo se limitan a hacer el clásico sonido del doble pedal plano, sin recursos…..ahora Rhapsody  marca los tiempos de forma más pesada.

La canción instrumental Trolls in the Dark es bastante de la onda de Luca en su álbum solista.

El último tema de este excelente CD es the Mighty ride of the Firelord . Como es usual, esta es la canción más larga y con una completa gama de partes diferentes.

Y bueno, en general debo decir que este CD está entre las mejores obras metaleras que he escuchado y sin lugar a dudas es lo mejor de Rhapsody, claro está, sin desmerecer a los primeros álbums que son de una calidad espectacular. Rhapsody es para mí, en cuanto a la calidad de sus músicos, uno de los puntos más altos que tiene el PowerMetal europeo.