Bruce Dickinson

No sé si aquel 7 de Agosto de 1958, esa zona central de Inglaterra llamada Nottinghamshire que tuvo el honor de recibir en este mundo a Bruce, fue testigo de un Rayo Que Cayó Dos Veces, o quizás en el cielo se vio un Imperio de Nubes, o se divisó el Signo de la Cruz, o simplemente se vio la cara de Eddie en una nube gris azulada, lo cierto es que él no fue un Séptimo Hijo de un Séptimo Hijo, pero qué importa que no haya habido una señal directa “sobrenatural”, si no es exageración que se concluya que este inglés ha influenciado en diferentes grados la vida de muchos de nosotros, y su voz ha sido el soundtrack compañero de tantos momentos en nuestras vidas.

Esgrimista, piloto, escritor, empresario, animador, compositor y cantante entre otros talentos, es considerado por muchos una especie de Da Vinci del siglo XX y XXI, y ciertamente un ejemplo a imitar, una especie de recurso que muchos de nosotros sacamos a relucir cuando un amigo/a que no es ni siquiera rockero/a nos habla sin conocimiento de causa acusando que escuchamos «a chascones drogadictos que tocan música tipo tarro con piedras”… unos minutos de escucha de lo mejor de Maiden y un poco de Wikipedia sobre Dickinson y basta, unos momentos después ya nos están pidiendo disculpas.

Respetando mucho a quienes afirman que Halford, Dio, Ozzy o alguna otra leyenda anterior o talento más nuevo es el “mejor vocalista” de la historia de nuestra amada música, para qué pelear, si Bruce va a estar siempre en la gran mayoría de los top 5 o incluso top 3 de los metaleros, y lo mejor de todo, es que sigue vigente completamente y dando cátedra como compositor y como persona. Muy pocos pueden darse el lujo de derrotar un cáncer y luego salir de gira en menos de un año, más encima piloteando aviones y dando seminarios. Crack, crack total.

Iron Maiden

¿Cuál será el contenido del libro de vida de Bruce Dickinson para ser alguien tan exitoso y admirado? Quienes hemos tenido la suerte de conocerlo en persona y/o ser fans de la banda por décadas, podríamos concluir que la mezcla de talento, decisión y pasión podrían explicar el fenómeno que es, pero quizás en el último álbum de Maiden esté la respuesta de forma indirecta y leyendo entre líneas, ya que tuvo el altísimo privilegio de ser «condecorado» por el «jefe» Harris al ser incluidos dos temas de su completa autoría; uno iba a ser parte de un álbum solista, y el otro es nada menos que el tema más largo en la historia de la banda y el cierre del primer álbum doble de Maiden, además que es una obra maestra de la música, ni siquiera sólo del Rock. Este álbum tiene misticismo, pirámides (no egipcias, sino mayas, pero igual de civilización antigua), coros épicos, y una halo de misterio que nos dice “hey, el mejor Maiden está completamente de vuelta”, y aún más, está de gira.

¿Nos veremos este 11 de marzo en el Nacional? Independiente de qué tanto te gustó “The Book of Souls”, se nos viene la gira post-derrota del cáncer, la gira de una banda con miembros muy activos y plenamente vigentes, pero ya cerca de los sesenta años, y la gira que nos pilla un momento social complejo en que la desconfianza prima en nuestro país, ¿no es buena idea juntarse con los hermanos metaleros viendo a la banda que en mayor número nos congrega y pasar así uno de esos momentos mágicos? Tanto Steve como Nicko han hablado sobre lo importante de Bruce en este último tiempo, y aunque Harry siempre será el gran jefe que todos admiramos, probablemente en estos shows Sir Bruce Dickinson sea el centro y alma de la fiesta y espera de nosotros algo de retribución por la absolutamente maravillosa música que nos han dado por ya cuarenta años.

¡Qué gran banda que es Iron Maiden! ¡Y qué duda cabe! Cada año que pasa, más metaleros somos ¿o no?

¡Nos vemos el 11, a leer ambos libros, y Up the Irons!

Iron Maiden en Chile | 11 de marzo 2016 | Estadio Nacional

 

lemmy

Es extremadamente difícil hacer una pequeña semblanza que resuma todo lo que Lemmy Kilmister inspiró, implicó, significó, inspirará, implicará y significará para todo amante del Rock. Y es algo que va mucho más allá de ser fanático o no de la música de Motörhead, pues la influencia del capo antihéroe aguardentoso excede con mucho los límites del gusto por su banda: Lemmy es sin dudas, y para siempre, un ícono trascendental. Porque probablemente la gran gracia de Lemmy no es su talento instrumental o vocal, sino su capacidad de encarnar a una figura simbólica, quizás incluso un poco kitsch para algunos, pero consecuente, noble, leal a sus principios y a quien todos creíamos perenne.

Y esto va considerablemente más allá de los límites del propio Rock y Metal: Lemmy sin dudas es uno de los símbolos rockeros más reconocibles para personas que no tienen la fortuna de apasionarse por el Rock. En primer término, la “zona achurada” de influencia e idolatría de Lemmy es inmensa, pues no sólo abarca a los metaleros -quienes en su inmensa mayoría, y más allá del gusto particular por su banda, por lo menos tienen el sentido común de reconocer su influencia e impronta-, sino incluso por mucha gente más cercana al Punk. Y además, con referencias en películas, documentales, incluso en espectáculos tan diversos como la lucha libre, Kilmister se granjeó un merecido reconocimiento por parte del público derechamente ajeno al rock, además de la consabida y perpetua idolatría por parte de quienes vibramos más con las guitarras y los tarros que con otro tipo de ritmos.

Tuvimos la suerte de verlo varias veces en estas tierras, incluso en su última presentación en este 2015 junto a Judas Priest. Ya aquejado de problemas de salud ineludibles para una persona de su edad y sobre todo de su “carrete”, igualmente con un garra inmensa se paró en diversos escenarios del mundo hasta que sus condiciones se lo permitieron, dando cátedra de presencia escénica sólo con su caminar parsimonioso, su distorsión y su “we are Motörhead, and we play rock and roll”, sabiéndose dueño de cada centímetro del escenario.

Y muchachos, es hora de hacerse la idea de que este proceso, que implica la partida de la vida terrenal de nuestras leyendas, es inexorable y que lamentablemente tenderá a ir haciéndose más frecuente. El mazo de cartas ha perdido ahora a su as de espadas, y seguramente llegará el instante donde tengamos que ver partir a Ozzy, a Tony Iommi, a Ritchie Blackmore, a Steve Harris, a Bruce Dickinson, a Biff Byford o a Rob Halford, sólo por nombrar algunos de una lista que, por supuesto, es mucho más extensa. Pero dependerá de nosotros no sólo honrar sus memorias cuando llegue el momento, sino que de cimentar las bases de sus legados, disfrutando todas y cada una de las veces en que nos visiten mientras les quede cuerda, apreciando cada nota nueva que nos regalen, y finalmente, cuando pasen definitivamente a mejor vida, poner la radio a todo volumen y contribuir con un granito de arena a perpetuarlos, como definitivamente haremos con Lemmy. Se lo debemos.

Angra

Hay muchas razones por las cuales estimar que un show de Angra en Chile es imperdible. Y la primera de ellas no es otra que la calidad musical de los brasileños, una banda que se sale de los moldes del Power Metal estándar y no sólo no teme, sino que busca explorar otras influencias y texturas –más doctas, progresivas o autóctonas–, con un singular éxito, que los tiene catalogados con bastante justicia como una agrupación con un sonido derechamente único y distinguible.

Pero además de ello –que parece justificar por sí solo la asistencia a un show de los paulistas–, puede haber otras razones para ir a ver a la Diosa del Fuego.

La primera es recordar que los dos shows anteriores de los brasileños tuvieron un “pero” bastante grande: el del 2011 en el Teatro Teletón fue un show que provocó cierta amargura, por una asistencia escasa, por el rendimiento vocal de Edú Falaschi –que finalmente terminaría saliendo de la banda– y, sobre todo, por los problemas de sonido que los aquejaron durante toda la jornada. Y respecto al show del 2013, si bien fue un show muchísimo más “redondo” en todos los aspectos –asistencia, sonido, el debut en vivo de Fabio Lione–, sí faltó que vinieran con nuevo material, pareciendo más un “Angra feat. Fabio Lione” que un simplemente Angra.

Además, la presencia de Kiko Loureiro tiene en esta oportunidad un cariz especial. Más allá de la crítica que se pueda hacer en torno al proceso de reclutamiento de músicos por parte de Dave Mustaine –que parece más “empresarial” que nada, aunque también sería injusto enfocar esa crítica sólo en el colorado californiano–, el hecho de que uno de los nuestros forme parte de un tanque importantísimo en la historia del Metal mundial como lo es Megadeth es motivo de orgullo. Y no creo que sea exagerar llamar a Kiko como “uno de los nuestros”: quienes somos fans de Angra y otras bandas del estilo desde hace muchos años sentimos mucha identificación y, casi, un sentido de pertenencia con los músicos, que se incrementa con la cercanía geográfica con los brasileños, probablemente la banda latina más importante de la historia del Power Metal.

En esta oportunidad Angra viene con plenitud de fuerzas, con un más que interesante trabajo en estudio en las espaldas, con un baterista nuevo como Bruno Valverde que ha resultado ser todo un hallazgo, por su madurez y su depurada técnica, con un Rafa Bittencourt consolidado como segundo vocalista, y con un Fabio Lione que, más allá de ya haber venido con la banda, esta vez no viene sólo a interpretar, sino que también a defender sus propias versiones en estudio. Además, la opción de verlos en un recinto más pequeño como el Teatro Cariola sin dudas provocará un ambiente más íntimo con una banda cuya cercanía con el público va más allá de lo meramente musical.

Sin dudas, el momento de Angra es el mejor de los últimos años, reposicionándose en un sitial que jamás debieron dejar. ¡Como para no perdérselos!

por DARÍO SANHUEZA DE LA CRUZ

Angra en Chile | 28 de junio 2015 | Teatro Cariola

 

Dream Theater

Dream Theater sin duda alguna es el eslabón más esencial entre el Heavy Metal y el rock progresivo de gigantes exponentes como Pink Floyd, Rush, Yes, Genesis, King Crimson o Marillion, por sólo nombrar algunas de ellas, más allá de la indiscutible calidad de otros exponentes del metal progresivo como, por ejemplo, Fates Warning, Crimson Glory o Symphony X. Al menos en popularidad y en calidad, el pedestal de este quinteto norteamericano en el olimpo del Heavy Metal no admite mayor discusión.

De igual forma, tampoco admite discusión la trayectoria de estos neoyorquinos. Con trece discos de estudio (contando entre ellos a A Change Of Seasons), Dream Theater está a punto de cumplir nada menos que treinta años de carrera. Exactamente llevan veintinueve, desde el ya lejano 1985, instancia en la cual John Petrucci y John Myung, en esos entonces apenas unos aprendices de músicos que estudiaban en el prestigioso instituto Berklee, en Boston, quedaron boquiabiertos viendo el talento en la batería de un muchacho llamado Michael Stephen Portnoy, que al igual que ellos, venía desde Long Island y era fan del rock, cosa difícil de encontrar en Berklee.

Desde allí, y desde 1989 con When Dream And Day Unite con Charlie Dominici en las voces, pasando por los icónicos Images and Words, Awake y Falling Into Infinity, el glorioso Metropolis 2: Scenes From a Memory, los interesantes Six Degrees Of Inner Turbulence y Train Of Thought, llegamos a su debut en Chile el 2005 en la gira de Octavarium, con un impresionante marco de público en la Pista Atlética del Estadio Nacional –destacado por la banda en su momento como el show más masivo que han tenido–. A ese show sucedieron su concierto del 2008 en el Arena Santiago, el recordadísimo show post-terremoto de Marzo del 2010 –aportando un granito de arena en darle una señal de “normalidad” mental a un país que tanto lo necesitaba–, y la última aventura que implicó llegar a Espacio Riesco en Agosto de 2012.

Respecto a esa última visita: la banda fue capaz de sobrevivir a un puñal en su integridad como fue la partida de Mike Portnoy y dio potentísimas señales de buena salud con A Dramatic Turn Of Events, primer disco de los neoyorquinos con Mike Mangini . Dicha gira los trajo a nuestro país por cuarta ocasión, un día de grandes inclemencias climáticas y viales, que por suerte no fueron suficiente obstáculo para evitar presenciar a una banda extraordinariamente talentosa y una apuesta segura, como son los neoyorquinos.

Además, la banda tiene un gigante plus en vivo: no repiten sus shows y son mucho más impredecibles que los de otras bandas. Y ello se acentúa al saber que Dream inicia en Chile un tour que durará más de un mes y que, además de llevarlos a países hermanos de Latinoamérica, los conducirá a Asia y Australia a fines de Octubre. De hecho, no sabemos cuál será el tracklist de la banda y esa “sorpresa”, a estas alturas en que la información está al alcance de un par de clicks o movimientos de un dedo, es un punto extraordinariamente a favor. Y eso lleva a otro plus: hay que considerar que cuando se inicia una gira, la voz de la banda estará descansada (es cosa de recordar cómo cantó Ozzy en el Monumental David Arellano el año pasado, muy por sobre lo que muchos esperábamos, precisamente porque Sabbath iniciaba su gira latinoamericana en Chile), por lo que podemos tener tranquilidad y confianza en la performance de James LaBrie.

¿Qué podemos esperar de esta nueva visita de Dream Theater? Un enorme despliegue de talento en un recinto acorde a la cuantía de la banda y que facilita los desplazamientos del público, poder presenciar en vivo a esa bestia creativa que es Jordan Rudess, ver cómo defenderán en vivo su nuevo homónimo trabajo, cuáles clásicos recordarán de su extenso catálogo, y sobre todo, rendirle tributo a una banda que bien merecido tiene su sitial como una de las más grandes de la escena. Y por último, así como nosotros crecemos, nuestros músicos también lo hacen, y nunca se sabe cuándo será la última vez que los veamos… y eso hace a Dream aun más imperdible.

DARÍO SANHUEZA DE LA CRUZ

Dream Theater en Chile | 24 de septiembre 2014 | Movistar Arena

 

Sabaton

Ya han pasado más de 25 años desde la primera visita de Rod Stewart, quien pese a no ser un músico de nuestras huestes de “metal”, ocupa un lugar importante en la historia del rock en Chile, al inaugurar con ese legendario show de 1989 lo que es el actual ciclo de conciertos internacionales en Chile, el que ha ido consolidándose paulatinamente hasta llegar a ser algo característico del país. Nunca está de más recordar que antes de los 80’s, para el mundo desarrollado Sudamérica era Brazil y Argentina, nada más. Luego muchas cosas acontecieron como para hacer que este pequeño y angosto país sea reconocido en varias cosas, y una de ellas dentro de todo lo que nos falta por mejorar, es la increíble oferta de shows de artistas internacionales que nos visitan estando en la cima de sus carreras, nuestros abuelos jamás tuvieron eso.

Lamentablemente sabemos muy bien por acá en el “rancho heavy metal” que nuestro gran problema no es que nuestros artistas no quieran venir, todo lo contrario, las opiniones de los músicos metaleros sobre sus fans chilenos es en general excelente, sino que va por el lado que pese a la increíble lealtad de los headbangers, somos cada vez menos y que es triste ver a bandas tan potentes como Grave Digger con menos de 200 personas en su primer show (y lamentablemente quizás único); esto no puede pasar de nuevo, así que tenemos que revisar cómo respondemos a nuestras bandas cuando nos vienen a ver.

En este contexto, tenemos prontamente una importante visita que tenemos que aprovechar … hay unos suecos que se ganaron nuestro respeto y admiración durante los 2000’s, y que han dejado de ser hace rato una “promesa” para ser ya una gran y potente realidad, incluso pese a algunos serios problemas de integrantes durante el 2012, se consolidaron,  sin exagerar, como para ser una de las bandas que ha de llevar la flama del metal de verdad más allá del horizonte de Maiden, Judas y Sabbath cuando ellos ya no estén, algo fundamental para nosotros. Claro está, qué duda cabe que me refiero a Sabaton.

Dueños de un talento notable para componer con potencia y melodía (los estandartes del heavy/power metal), trasuntan épica y narrativa bélica con un talento encomiable, sus himnos son incombustibles y la calidad en vivo a la altura de las batallas que narran. Desde hace mucho tiempo ya que los venimos promocionando en PowerMetal.cl, sin ir más lejos en la editorial de agosto 2009 (¡cómo pasa el tiempo!) mencionamos una hazaña que pasa solamente en el heavy metal, y bueno, es un deber ético para con todos nosotros, luchar para que su show del próximo 5 de septiembre sea todo un éxito en Santiago, ¿te vas a enlistar para la batalla? Vamos, ¡que sea una PRIMO VICTORIA! Depende de nosotros, nos vemos allá.

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Sabaton en Chile - 5 de septiembre 2014

Dos años atrás hicimos la editorial “The Metal Fest 1.0”, hablando de la importancia de valorar que nuestro pequeño y distante país sea considerado un polo de renombre mundial respecto a nuestra música, eso no es para nada fácil, somos pocos y estamos muy lejos. Además, mencionamos que era nuestro deber mantener ese prestigio ganado con lo que podemos aportar como fans: apoyo incondicional y a todo evento. No son muchas las opciones que da la “prensa mainstream” de publicitar nuestros shows (salvo honradas excepciones), así que la fuerza del movimiento desde hace tiempo que recae en nuestras espaldas y nuestra gran aliada, la internet.

Bien, luego de dos muy exitosas versiones de este clásico y confiable festival, vamos con orgullo que podemos decir “misión cumplida”, no solamente por tener ya todos los años el evento, sino por el interés creciente en él y por el eventual recambio generacional que se ve en el público. No sé si haya algo más significativo y emotivo para nosotros como medio, que ver en un show a un papá y un hijo compartiendo la misma música, eso es simplemente espectacular, y estos eventos son una buena demostración de ello, de hecho, la entrada gratis a menores de 10 años es algo más que destacable.

Este Metal Fest 3.0 nos traerá de “cabeza de serie” a MEGADETH, y aunque no estará representado el Power Metal (hubiera sido maravilloso ver a bandas como Sabaton, pero para otra vez será), la potencia de DARK ANGEL, AT THE GATES, HYPOCRISY y VOIVOD, es una oportunidad única de apreciar la potencia del estilo. Mención aparte está el listado de bandas nacionales, las que complementan de forma idónea el cartel extranjero. Del lado más heavy metal, quisiéramos destacar en particular a Vastator, quienes tienen una trayectoria y calidad que merece algo más que respeto y reconocimiento.

Son muchos los motivos para destacar el festival de metal más estable de Chile, el Metal Fest, no te pierdas esta oportunidad de apoyarlo con tu presencia, serán más de diez horas de música con una producción de primer nivel en sonido, seguridad y organización. Ahora es solamente un día, ¡un día que no hay que perder!.

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Se podrán tener muchas y diversas opiniones sobre el judoka y ex agente de la KGB Vladimir Putin, quien además es actualmente nada menos que Presidente de la Federación Rusa. Odiado y amado a la vez en distintos momentos tanto por izquierdas como por derechas (algo realmente paradójico en el mundo político actual), es un personaje único que no pasa inadvertido para nadie. En efecto, a sus opiniones abiertamente contrarias a la homosexualidad (ley incluida en Rusia), su apoyo a Siria, su trato bastante duro con algunos líderes occidentales,  ahora se suma el ser protagonista central en la más que controvertida incorporación federal de Crimea a Rusia.

El ajedrez político de esta acción tiene de cabeza al mundo occidental, liderado por el Presidente de USA, Barack Obama, y sus aliados, quienes al parecer, no están abogando por una salida militar del problema, sino una diplomática.  Ahora bien, aunque es muy entretenido, me imagino que se estarán preguntando, ¿qué rayos tiene que ver esto con el metal? Bueno, de forma “directa”, no mucho, pero “sincronísticamente”, demasiado, ya que el gran himno militar de Iron Maiden, llamado “The Trooper”, está basado en la batalla de Balaclava, 1854, localidad ubicada en … ¡CRIMEA! ¿lo sabías/recordabas?

Entonces, podemos decir que hace harto tiempo ya que anglosajones y rusos pelearon en Crimea (ojalá no vuelva a pasar), en una confrontación que es recordada como una derrota heroica de los ingleses … hay harto que decir al respecto,  entre otras cosas que entre la “light” y la “heavy” brigade británicas hubo algo más que descoordinaciones y que la desmedida valentía de los soldados ingleses a caballo fue casi irresponsable pero épica hasta decir basta. En cuanto al gran tema heavy metal, Steve Harris narra la batalla desde el punto de vista de un soldado (trooper) de la brigada ligera, basándose en el poema de Lord Alfred Tennyson. En todo caso, le dio una connotación algo más épica y quizás triste a la vez. Qué gran composición, es incombustible, eterna, de esas canciones que nunca cansan.

Ojalá no haya otra batalla militar en Crimea, pero la batalla diplomática empezó hace rato ya … me pregunto si algún diplomático de cualquiera de ambos bandos tendrá a “The Trooper” en su Smartphone, o si los soldados lo estarán escuchando en estos días (debe haber más de un metalero entre ellos), sea cual sea la respuesta, está claro que el Heavy Metal, una vez más, da muestras que tiene las mejores líricas en la música moderna;  por lo bajo sirve para aprender de historia y política internacional, por lo alto, sirve para analizar de forma más profunda la naturaleza humana, algo muy importante en estos obscuros días de relativismo y superficialidad. ¿Qué pasará con Crimea, Ucrania,  y Rusia? Quizás Steve u otro de nuestros compositores se anime a contar lo que está pasando, o lo que pasará. Qué grande que es el heavy metal, qué gran tema es The Trooper.

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Un poco antes de dar la prueba más importante de tu vida (PAA para los más veteranos, PSU para los más jóvenes –así se llaman en Chile las evaluaciones para entrar a la Universidad-), o durante las eternas horas de martirio en ese maldito trabajo que quizás nunca quisiste y tomaste por necesidad, o bien quizás manejando hacia la playa en esos atardeceres que “te piden” música, o sencillamente disfrutando de una caminata ya sea con personal stereo durante los 80’s o smartphone en los 2000’s… es lo mismo amigos, en cada uno de los momentos trascendentales (y los no tanto también) de tu vida, estuvo, está y estará el Heavy Metal para ayudarte a escribir con mucho vigor esa larga novela que parte cuando salimos del vientre de nuestra madre humana, y termina cuando nos recogemos dentro de las entrañas de nuestra magna madre Tierra, la vida.

Gracias a que hay tipos con cojones que no se dejan llevar por las carreras “tradicionales” y por tanto en vez de los ingresos seguros de abogados, arquitectos, médicos e ingenieros, prefieren seguir la pasión que les hierve en las venas y salen poetas, músicos o astrónomos, es que en este mundo conocemos la genialidad y la creatividad. De la parte de la música, en especial la hermosa vertiente llamada Heavy Metal, gracias a ellos, los músicos que se atrevieron, tenemos una fuente inagotable de alegría, fuerza y energía. Sí, así es, nosotros los metaleros tenemos ese gran “poder” de energizarnos al límite no con millonarias vacaciones o lujosos automóviles, sino que basta poner un par de segundos ese tema que te “parte en dos” el cráneo y vibrar con esa energía mágica que te sube por la columna para sentirte  luego como Zeus en el trono y lograr las metas más increíbles o necesarias, desde pasar el rato en el trabajo, hasta rendir mejor un examen de cualquier tipo ¡qué bendición!

Manowar habla en su tema “Let the Gods Decide” que existe un campo de batalla en el cual no te puedes esconder, del cual no te puedes arrancar, y es, la vida misma, ¡qué cierto! por eso que es tan importante beber del manantial de energía que nos brinda nuestra música para sobrellevar estos oscuros tiempos en que se confunde el bien con el mal, y donde el egoísmo nubla la razón de muchos, olvidándose la cordialidad y el respeto.

Quizás en estos momentos de lectura te has motivado a recordar los más que gloriosos shows del 2013 a los cuales asististe, Maiden, Sabbath, Malmsteen, HelloweenGamma Ray, etc. y estarás de acuerdo en qué tan “cargado-motivado” saliste de ellos, con alegría plena. Bueno, esa magia no se va a ir nunca mientras estemos unidos y mantengamos los estandarte en algo, depende de nosotros, ¿y sabes? lo hemos hecho bien, es por algo que aún mantenemos activas a nuestras grandes bandas por décadas y décadas, qué hermoso es ser parte de esto.

Es por todo lo anteriormente dicho, que da lo mismo que tengas 10, 20, 30, 40 o muchos años más, el Heavy Metal nunca te abandonará si es que tú no lo haces, y seguirá ahí, incólume y magnificente, ayudándote a ponerle música a la película en la cual eres el único protagonista, tu vida, no podríamos tener un mejor “soundtrack” para colocar…

¡Viva el Heavy Metal!

MTWEBMASTER


Quedan las últimas semanas de este gran año 2013 para el Heavy Metal en estas tierras, y es momento de recapitular los grandes momentos que hemos vivido, con las visitas de notables bandas y de diversos estilos, pensando también en el poderoso fin de año que se nos viene.

A principios de año tuvimos el debut de Turisas acá en el sur del mundo, así como los retornos de Sonata Arctica y Mägo de Oz; el impactante y catedrático despliegue de Heavy Metal con bolas y calle de los enormes Accept, de quienes ya desde ese día estamos esperando el DVD que registraron aquél día; y luego, tuvimos el gran show de Twisted Sister y el pulcro espectáculo de Symphony X, ambos en la segunda versión del Metal Fest. Después, vivimos el thrash desatado de los incombustibles Anthrax y Testament; el debut de los emergentes suecos de Enforcer junto a los enmascarados de Midnight en la primera versión del Evil Confrontation Festival, así como también el debut de Ensiferum en estas tierras. Cómo olvidar la primera parte de la celebración de doce años de esta página con el retorno de los renovados Stratovarius, el contundente show de Annihilator, la presentación de Adrenaline Mob junto a Halestorm en La Cúpula, y el fenomenal show de Tobias Sammet, Michael Kiske y el resto de los muchachos junto a Avantasia. También tuvimos a Leo Jiménez, a esa lujosa superbanda de covers llamada Big Noize, y el positivo retorno de Angra, esta vez acompañados del portentoso Fabio Lione en las voces.

Hasta que llegamos a esa oscuramente mágica semana de principios de Octubre, donde como primera “patita” tuvimos, en el Estadio Nacional, el estreno de los interesantes Ghost, la vuelta de los siempre vigentes Slayer y nada menos que a Iron Maiden demostrando porqué es, sin dudas, una de las bandas más grandes de la historia de la música. Y para rematar, sin posibilidad de reponernos, dos días después, el retorno de unos de la casa como Megadeth, acompañando algo que el destino nos debía, poder ver a Tony Iommi junto a Ozzy y a Geezer Butler en ese impactante, inolvidable y cada día más mítico show de Black Sabbath en el Estadio Monumental.

Y el broche de oro para este año vendrán a presentarlo dos grandes de la guitarra, cada uno en su estilo, como Yngwie Malmsteen y Steve Vai; los ya clásicos argentinos de Rata Blanca, cuyos shows en vivo siempre son toda una experiencia; el poder de los fantásticos Kreator, líderes del thrash germano y que vendrán a defender su impecable Phantom Antichrist; pero sobre todo, y en lo que nos concierne, nada más y nada menos que los padres del estilo que justifica la existencia de este sitio: Helloween y Gamma Ray, juntos e incluso algo “revueltos”, culminando con la celebración de los doce años de PowerMetal.cl.

Gamma Ray, comandados por su líder Kai Hansen, un tipo al que derechamente le debemos mucho, vendrá presentando su EP “Master Of Confussion”, que si bien cuenta con dos temas nuevos (aparte de dos covers y otras versiones en vivo), sirve como “precuela” para su nuevo disco, a llamarse “Empire Of The Undead” y el, esperemos, tendremos prontamente disponible. Y Helloween, banda que no falla, vendrá nada menos que presentando su última placa en estudio, el formidable Straight Out Of Hell, aclamado por gran parte de la crítica especializada y sobre todo, mostrándonos a una calabaza con más vigencia que nunca, siguiendo los cánones que ellos mismos han trazado desde hace ya casi treinta años en el mundo del rock, con un metal muy melódico, lleno de energía, poder, velocidad y garra.

El 2013 nos ha tratado bastante bien, con muchas visitas y de estilos muy diversos dentro del Hard Rock y el Heavy Metal. Pero si desde hace ya doce años existe un sitio llamado PowerMetal.cl, fundamentalmente es gracias a bandas como Helloween y Gamma Ray, quienes han forjado el camino para muchas otras agrupaciones, que siguen cultivando este estilo lleno de energía, talento, potencia y velocidad. Es imposible pensar en una mejor forma de cerrar este, el que podemos llamar “el año del Metal”. Y allí estaremos, celebrando, conmemorando y viviendo el Heavy Metal como corresponde, junto a estos dos mitos vivientes. ¡Como para no perdérselos por nada del mundo!

 

Muchos calificativos se han dado, desde que se supo la programación de los conciertos, a esta inolvidable semana que viviremos a principios de Octubre de 2013. “Super Semana”, “La Semana del Metal”, entre otros, y ninguno de ellos se queda corto, pues tendremos la posibilidad única de ver un muy corto lapso de tiempo, en los que, hoy por hoy, son los escenarios más grandes y masivos del país, a bandas que forman la esencia del Metal, con estilos y escuelas diversas, pero a la larga con el mismo núcleo, ese mismo centro líquido para los distintos sabores del mejor chicle del mundo. Bandas a quienes debemos gratitud y que nos provocan pasión, y que han influido hasta lo más recóndito de nuestras existencias.

La primera “patita”, del 02 de octubre, es derechamente un Festival de Heavy Metal en el Estadio Nacional, cosa nunca antes vista en nuestro país, con tres bandas con sus particularidades, una más nueva y dos recontra consagradas.

En primer término, los enigmáticos Ghost, que han pateado el tablero del público con su propuesta musical y sobre todo escénica que no ha dejado indiferente a nadie, y a quienes veremos debutar en estas tierras del fin del mundo, con esa aura de misterio ocultista que provoca su imaginería y que no conozcamos los nombres reales de sus integrantes. Llegan con dos discos a cuestas y con un nombre cada vez más creciente en la escena. Es el momento perfecto para verlos y confirmar lo que tanto se ha dicho de ellos.

Ese mismo día veremos a la primera banda a la que, creo, muchos de nosotros debemos gratitud. Slayer es una banda muy especial, no sólo por representar el thrash en su faceta más icónicamente speed hasta el día de hoy, sino que también por su relación con nuestro país, dada por el viñamarino Tomás Enrique Araya Díaz, el gran Tom Araya, que cada vez que viene luce orgulloso sus orígenes chilenos. Pero creo que hoy en día la gratitud para con Slayer es más grande, fundamentalmente por la irreparable y dolorosa pérdida para ellos y para el mundo del rock que fue el fallecimiento de Jeff Hanneman, guitarrista y principal compositor de la banda. Por esto, creo que es más importante que nunca que Slayer se sienta vivo, con ganas de seguir despedazando huesecillos de los oídos y destruyendo vértebras por el mundo, y qué mejor para ello que venir a retroalimentarse con el público chileno, capaz de honrar y tributar a sus ídolos como corresponde. Que sientan que el Angel Of Death sigue reinando.

Y para cerrar ese que seguramente será un mágico, inolvidable y perpetuo 02 de octubre de 2013, fecha que quedará tatuada en la piel de la historia del rock en Chile, nada menos que Iron Maiden, en su, curiosamente, séptima visita a nuestras tierras. Es poco a estas alturas lo que podemos decir de la que sin dudas una de las más grandes bandas de rock de todos los tiempos, que ya está dando pasos importantes para llegar a sus cuarenta años de carrera. La Doncella de Hierro nuevamente viene a llenar el recinto de Ñuñoa en el marco de la evocación de su inolvidable Maiden England de la época del Seventh Son Of A Seventh Son, magistral obra de arte lanzada hace ya 25 años, y quienes tuvimos la fortuna de ver el show de la Doncella en el Festival Rock In Rio, pudimos constatar su enorme vigencia, lo que hace aun más fácil el convertirnos en esa masa de poleras negras y rendirnos ante la incontrovertible entrega de Steve, Bruce, Dave, Adrian, Janick, Nicko y Edward. Se promete un show inolvidable, en el que a todos nos corresponde una pequeña parte, pues sabemos que cuando la banda habla de Chile y su público, no lo hace con frases hechas como la mayoría de los grupos, que “se ponen el cassette”, sino que saben que fue una relación que costó, por líos absolutamente ajenos a la música y al arte que llevan tantos años regalándonos, y que nos corresponde agradecérselos llenando el Nacional, gritando a todo pulmón sus inmortales himnos, convirtiéndonos en soldados,  en prisioneros o en clarividentes, corriendo hacia las colinas, subiéndonos a un Spitfire de la RAF de la Segunda Guerra y corriendo libres.

El 03 de octubre será para intentar reconstruirnos y retomar fuerzas para dirigirnos al día siguiente, el 04 de octubre, a otro evento inmortal, esta vez en el Estadio Monumental David Arellano de Colo Colo. Abrirá los fuegos nada menos que el colorado Dave Mustaine con Megadeth, celebrando sus treinta años de carrera, junto al gran David Ellefson y a los no menos talentosos Chris Broderick (quizás el mejor guitarrista que ha tenido la banda tras Marty Friedman) y Shawn Drover. Más allá de que el último disco de la banda no sea de lo más destacado de su dilatada carrera, siempre ver a Dave y a los muchachos es una notable experiencia, su facilidad para poner el público en la palma de su mano es derechamente conmovedora, y por último, como es la idea-fuerza que queremos plantear en este texto, es una linda y nueva instancia para darle las gracias por todo que nos ha brindado y entregado en toda su carrera.

Y el plato de fondo de esta semana de ensueño es nada menos que Black Sabbath, con una casi formación ideal, faltando sólo Bill Ward en los tarros. Pero la verdad es que tener juntos a John Michael Osbourne, Frank Anthony Melby Iommi y Terence Geezer Butler será, muy probablemente, una chance única. Y lo mejor de todo, esta visita viene como consecuencia de que se juntaron para hacer un disco como 13 que cumple con todos y cada uno de los requisitos de un verdadero disco de Black Sabbath: riffs oscuros y poderosos, densidad rítmica, y la inconfundible e icónica voz de Ozzy. Ellos escarbaron la tierra y nos mostraron la oscuridad y las raíces de las mismas flores que veían los hippies, y gracias al destino –que causó el accidente de Tony que derivó en sus prótesis en los dedos, y que cambiaron para siempre el curso de la guitarra eléctrica en el mundo–, terminaron inventando un género, un estilo, una forma de vivir y de entender las cosas. Sí tú eres metalero, es gracias a Black Sabbath.

Cada una de las líneas anteriores se queda corta para intentar describir la pasión que nos genera esta música y sus bandas más esenciales. Y por esta pasión, por todo lo que nos han entregado, influido, ayudado, empujado y rescatado, nos corresponde ir a darles las gracias. Si tocan un tema que consideres repetido, piensa que para el que está a tu lado puede ser el primer concierto de su vida, disfrútalo, y sobre todo, cántalo como si no hubiera un mañana. No sabemos cuándo volveremos a verlos, no podemos tener certeza, la vida es muy frágil y cuando pasan los años, ello se acentúa. En suma, no  pierdas la chance de disfrutar, de emocionarte, de rendirles tributo, de entregarles tu gratitud, y en definitiva de desgarrarte la garganta cantando los himnos de tu vida, cantados para ti por sus propios dueños.

DARÍO SANHUEZA DE LA CRUZ

Metaleros,

La primera editorial del año iba a ser distinta, quería proponerles un debate de fondo-origen sobre la esencia de nuestro estilo y qué esperar de las nuevas generaciones de músicos, especialmente en nuestro gran fuerte: las letras. En efecto, este mundo tan dinámico y hostil a la vez, sorprende a cada segundo con demasiados y cruciales hechos políticos, sociales y religiosos que realmente abruman y confunden, por lo mismo, podrían ser fuente de inspiración para “aplastantes álbums” como No World Order de Gamma Ray (al parecer primera obra de música que habla directamente de sociedades secretas, illuminatis y similares), o grandes canciones como “Age of Innocence” de Iron Maiden, que es una crítica ácida y directa a la permisividad que muestran los jueces ante la delincuencia (al parecer, un mal no solamente de Chile). En fin, hay muchos más ejemplos, pero algo muy triste pasó, y tuve que cambiar de tema.

Si se dan cuenta, llevamos solamente tres meses de este 2013 ¡y ha pasado realmente de todo! Muertes de políticos, elecciones de autoridades religiosas, asteroides, meteoritos, amenazas de más juicios en La Haya, etc. Pero, naturalmente, el motivo del cambio fue la muy triste noticia que hace unos días atrás nos cayó como un yunque encima de la cabeza. Me refiero a la partida de uno de los grandes músicos-referentes del Heavy Metal, el gran Clive Burr.

Bastaron tres álbumes en la Gran Banda del Heavy Metal para que quedara para siempre grabado en nuestras mentes este legendario y talentosísimo baterista británico, quien como ya sabemos, tuvo que enfrentar por largos años una esclerosis múltiple que finalmente lo derrotó este 13 de marzo de este más que convulsionado año 2013. Sabíamos que estaba enfermo, pero también sabíamos que la banda y los fans lo apoyaban, y quizás eso daba esperanzas para tenerlo más con nosotros, pero lamentablemente no fue así.

¿Qué decir de Clive? Técnicamente era un batero tremendamente versátil, de muchos recursos y creatividad, pero con la potencia y vehemencia que se pide en un Heavy Metal. Si a modo de homenaje ahora mismo colocan de fondo Phantom of the Opera , Purgatory, Genghis Khan, Gangland y para qué decir, la magnánima Hallowed Be Thy Name, notarán que no es necesario ser baterista para darse cuenta de que su repertorio de recursos era impresionante, era como “diferente”, tenía un gran talento que ya casi no se ve. Qué pena amigos.

Es el primer Maiden que se nos va, no nos olvidemos de eso. Cómo nos gustaría que Steve, Bruce, Dave, Nico, Janick y Adrian nos acompañaran para siempre, y que cada dos o tres años tuviéramos un nuevo álbum de compañía en nuestras vidas, pero eso no va a pasar. Aún nos quedan quizás varios años de Iron Maiden, pero no más que la larga y maravillosa carrera que nos han regalado hasta ahora, y la verdad es que “For the Greater Good of our World”, afirmo que es nuestro deber mantener viva la llama-luz de esta hermosa fuente de arte que nos une; somos la única hermandad que aguanta en sus filas personas que piensan muy distinto en lo político y religioso, pero remamos para el mismo lado, qué extraño, pero así somos, lo que es único y notable.

Descansa en paz Clive, no somos la audiencia más masiva de la música, pero sí la mejor, y eso gracias a personas como tú, que en vez de dejarse llevar por la masa, cultivaron y desarrollaron su pasión. Muchas gracias por haber compartido tu talento con nosotros, adiós maestro.

 

Nightwish lo hizo de nuevo. Dentro de la vorágine casi tóxica de la industria musical actual, donde a cada rato Internet derriba mitos, cambia costos y atormenta a gerentes comerciales, la gran banda nórdica acapara noticias y colapsa servidores web debido a un hecho que para todo grupo es difícil, pero ellos ya lo hacen “recurrentemente” de forma polémica, algo “obscura” y hasta quizás con una falta de tino innecesaria. Me refiero a la partida de su vocalista.

En el contexto, creo necesario repasar qué es Nightwish dentro de nuestro movimiento, y por qué es importante que lo hablemos a través de esta editorial.

Como todo arte, la música es una actividad humana maravillosa pero sujeta a las fuerzas de opiniones a veces muy divergentes. En efecto, entre músicos, críticos, periodistas y fans es difícil ponerse de acuerdo ante preguntas como si Nightwish una “gran” banda, o si justifica tanta cobertura las “teleseries” debido a la partida de Tarja Turunen el 2005 y ahora Anette Olzon el 2012. Naturalmente podemos disentir estimados metaleros, pero debo dar una opinión de parte de este sitio web, y ella es que Nightwish es una banda central en la escena Heavy/Power metal y como tal, es relevante que sepamos bien qué pasa con ellos, y quizás más importante, saber qué pasará con ellos. OK, ¿por qué?, porque son los creadores de un estilo único ampliamente copiado (no en el “mal” sentido de la palabra) juntando guitarras distorsionadas “a tope”, con una voz lírica de walkyria que remece hasta la médula. Son dueños de obras maestras de arte -sí, de arte- como los álbumes Oceanborn y Wishmaster, y ya con cambio de estilo y vocalista, por qué no nombrar el Dark Passion Play, piezas obligadas en la estantería física o virtual de todo powermetalero.

Así como una vez afirmamos en un review del recuerdo que si a alguien no le gusta el Painkiller de Judas es porque que no le gusta el Heavy Metal, creo profundamente que si alguien no vibra con al menos un tema del Oceanborn o Wishmaster es porque no le gusta el Power Metal… es por eso que dedicamos este espacio a esta banda, que sin duda para muchos será uno de los referentes para cuando los grandes maestros del Heavy Metal emigren al retiro, y lamentablemente no falta mucho para ello.

Ahora vamos al grano, como fans tenemos pleno derecho a preguntarnos el porqué por segunda vez consecutiva, la partida de la vocalista de Nightwish se da en un ambiente enrarecido, polémico, y por qué no decirlo, algo turbio. Creo que por el bien de la banda y, en especial, de sus fans, esto no debería volver a pasar JAMÁS, ya que ahora es la credibilidad en la estabilidad emocional de sus miembros la que se ve enlodada, porque bueno, claramente ya no es “casualidad” ni “hecho aislado” la forma en que sus vocalistas son “desvinculadas”. ¿Correrá una suerte similar nuestra bella Floor Jansen si se queda en la banda de Tuomas Holopainen?

Vamos por parte. De partida, la magnífica Floor Jansen compone (y bastante bien), tiene su banda (Revamp) y un nombre merecidamente ganado en la escena metalera. Además, hace más menos un año que canceló la gira de su banda por un cuadro de stress/colapso nervioso y al parecer está recuperada, pero los problemas emocionales son de largo aliento. Todos estos son demasiados factores como para “sensatamente pensar” que sea proclamada “ahora ya” como la vocalista definitiva de Nightwish, sin que se vean mayores cambios. Si lo fuera prontamente, me sorprendería mucho, pero en el hipotético caso que ocurriera, ¿ven una relación profesional de largo plazo con el Sr. Holopainen? ¿Sí? ,¿no?, creo que esto no es lo más importante, si no cuál va a ser el futuro de la banda, no sólo musicalmente hablando, también como grupo humano.

Si se acuerdan de la verdadera “teleserie” que fue la desvinculación de la hermosa y talentosa Tarja Turunen el 2005, hubo eventos realmente dramáticos que marcaron historia, como la ya conocida carta abierta de Tuomas, la respuesta del esposo y manager de Tarja, la reacción de los fans, y la cobertura completa que se le dio en Finlandia, como noticia de interés nacional. Mención aparte merece la forma en que Tarja es “informada” de su despido, después de la performance del concierto, por lejos lo más “feo” que ocurrió en su momento. De hecho, independiente de tomar partido por “un lado u otro”, la carta de Tuomas se veía como sólida, y creo no equivocarme que muchos fans de Nightwish le creyeron más a él que a los descargos de Marcelo por Tarja (o se sintieron más cercanos a su visión de la crisis), pero, la gran mayoría desaprobó con fuerza la maquiavélica forma en que Turunen supo de su partida, eso no se debería hacer con nadie. Pero bueno, la vida siguió, y quizás ese evento “fue casi olvidado” por el tiempo, ya que Nightwish por un lado, y Tarja por otro, han tenido exitosas carreras, hasta ahora…

En efecto, la llegada de Anette a Nightwish es un evento único y exitoso en la historia de nuestro movimiento, tanto su llegada como partida son dignas de recuerdo. Respecto a la primera, ocurrida el 2007, obviamente causó un antes y un después en la banda, tal como Falaschi en Angra, Owens en Judas, o Deris en Helloween, pero, yo diría más marcado y profundo, rozando más cercanamente a la experiencia de Blaze Bayley en Maiden, porque el reemplazado y reemplazante implicaron posteriormente composiciones distintas en sus bandas, y problemas de performance en vivo. Dentro de eso, muchos ahora “ex fans” de Nightwish jamás le perdonaron a Holopainen colocar una persona que no daba con la potencia de Tarja en los temas de los primeros álbumes, cuando era todo tan operático. De hecho, hasta hace un par de semanas, aún se veían en Youtube alocuciones apasionadas sobre este evento (“Tarjistas” versus “Anettistas”), ¡siendo que la partida de Tarja fue hace ya siete años! Increíble. Sin embargo, sumando la cantidad de nuevos fans, las ventas y el reconocimiento mundial de los dos nuevos álbumes, junto con el apoyo de muchos antiguos fans a Anette, se veía todo bien, de lejos al menos. En lo personal, como seguidor de Nightwish, Anette me agradaba bastante, creo que algunos temas antiguos los cantaba dignamente en su estilo (Nemo por ejemplo), y los de ella tanto en estudio como en vivo estaban muy bien. Compartía algunas críticas sobre sus movimientos “algo pop” y detalles de vestimenta pero bueno, son temas menores, aunque viendo ahora a Floor, se debe reconocer que al menos en vivo, Nightwish se ve “más metal” con la holandesa. Ahora bien, el lado realmente débil de Anette pasó por algunos “eventos” asociados a su estabilidad emocional en algunos shows, en particular lo que aconteció el 2008 en Brazil, pero en fin, el tiempo ha pasado y si no estaban conformes con ella, ¿no había otra forma de comunicar que la banda ya no la quería?, ¿era como para despedirla durante una gira, y más aun, reemplazarla luego de saber que tenía un problema de salud mayor, no asociable a nada emocional?

Es éste el gran punto en cuestión, la lealtad. ¿Por qué estás leyendo esto?, es porque amas nuestra música y lo que representa, todos queremos que nuestras bandas sean exitosas y que nos sigan acompañando en nuestras vidas, por ende creo estar en lo correcto en afirmar que la gran mayoría de nosotros no tendríamos mayor problema en pedir tranquilamente la devolución de la entrada que pagamos por un show si sabemos que algún músico tiene un problema mayor de salud, la gira se cancela, y punto. Si hay grandes compromisos financieros, bueno, se conversará con los afectados (en este caso Anette) y luego se busca una salida en conjunto, pero esto que pasó ahora es muy “mala onda” por decirlo de cierta forma, y más aun con el antecedente de Tarja, queda la duda sobre cómo se manejan las cosas en Nightwish. ¿Es solamente un tema de no saber manejar los recursos humanos por parte de Tuomas?, ¿o Marco tiene incidencia? Emppu se ve más lejanos en las decisiones, pero quizás no. ¿Se va Marco luego de la gira?, ¿qué pasará con Nightwish? Le dejo la responsabilidad a todos los fans del mundo a que se acerquen a Tuomas y traten de estabilizar el tema, y pedirle por favor que explique algo más, porque independiente del fondo, la forma en que Tarja y Anette fueron desvinculadas de esta gran banda no es aceptable, no es de caballero, y no es ni siquiera profesional.

Quizás si Marco se va, junto a Floor Jansen nazca un nuevo Nightwish, ¿les gustaría o no? Recuerden que los importantes son ustedes, los fans, porque cada día alimentan en todo sentido a los músicos, y de seguro que los protagonistas los escucharán y accederán a sus requerimientos. Me preocupa que el genio de Tuomas Holopainen se pierda por no saber administrar recursos humanos, y que por su parte Tarja, Anette y Floor sigan sus carreras junto a nosotros hasta el fin de sus días y exitosamente, porque son mujeres muy talentosas y que han decidido libremente entrar a nuestra música, por ende les debemos gratitud y lealtad.

Las tres damas y el tecladista, gran historia, ojalá haya un buen final para todos.

Es maravilloso que aún haya algo de buena tradición en un mundo tan plástico y superficial. No solamente alimenta el espíritu, es siempre motivo de belleza, unidad y alegría. La tradición a la que me refiero en este caso son los Juegos Olímpicos y bueno, aunque a estas alturas de la historia de la humanidad Zeus y sus pares sean recordados por muy pocos (entre ellos, bandas nuestras como Virgin Steele y sus fans), su legado de esfuerzo y victoria perduran todavía como si fuera ayer cuando los mejores atletas de Grecia eran convocados en la ciudad de Olimpo, para luchar por la trascendencia y la gloria.

La tradición moderna de los Juegos Olímpicos se resucitó en 1896, en la gloriosa Atenas, y aunque la integralidad griega de antaño tiene poco que ver con los “bárbaros específicos” en que se han transformado los atletas actuales, el concepto de fiesta se mantiene intacto, a tal punto que cada ciudad anfitriona hace de este evento un momento único para dar a conocer lo mejor de la cultura de su país respectivo, y en el caso actual de Londres 2012, los ingleses exacerbaron al límite esta oportunidad en un arte en que siempre han sido maestros: la música.

Me imagino que como buenos fans del buen rock, durante la ceremonia inaugural se hicieron un rato para ver a la leyenda viviente más emblemática de la música popular del siglo XX, Sir Paul McCartney, y en la de clausura a los legendarios The Who, y por supuesto al gran guitarrista y astrofísico (¿lo sabían?) Dr. Brian May… momento notable de lo que va de este siglo XXI completo, pero, ¿y nosotros? sí, nosotros, nuestra música, nacida prácticamente en un 100% en la isla de Gran Bretaña, ¿fue representada aunque sea por un emblema?

Qué lástima, la respuesta es un rotundo no, nadie de Sabbath, Judas o siquiera un integrante de la NWOBHM fue lejanamente visto o invitado a alguna ceremonia de la cita máxima del deporte mundial. ¿Tenemos tanta mala imagen?, ¿o fue por razones “comerciales” que no estuvimos? No sé, es por lo menos curioso, parece que el concepto “enemies of metal” de Joey DeMaio no es ni exageración ni paranoia, sino algo real… la respuesta, creo yo, no es “imagen” (en Europa nuestra música no tiene la mala imagen de acá en Sudamérica), tampoco es “comercial” ni “masividad” (Iron Maiden lleva más gente en sus giras mundiales que todos los músicos que se presentaron en ambas ceremonias juntos, salvo McCartney), ni menos de “apoyo”, ya que la campaña de Facebook por llevar a Harris y CIA fue enorme y llegó a ser noticia hasta en el importante periódico The Journal. Peor aún, leyendo medios ingleses, ¡se dice que la organización invitó incluso hasta los Sex Pistols! Sin comentarios, la verdad me da lo mismo que ellos hayan negado la oportunidad, el tema es que claramente el asunto “imagen” no es excusa como para no haber invitado siquiera a un metalero.

Ver a Bruce entonando algunas estrofas ya sea con repertorio personal o de Maiden hubiera sido mucho más elegante y más británico que casi todo lo que se vio. Que lástima, que lástima, al parecer está claro que muchos quieren que no existamos, nunca nos regalan nada, pero bueno, para desgracia de ellos, pase lo que pase, siempre tendremos la bandera negra con espadas y calaveras bien arriba, donde nadie la alcance, solamente nosotros. Está claro que la Union Jack en manos de Bruce hubiera sido la mejor apertura o clausura de Londres 2012, para otra vez será.

Up the irons!

Muchos de los actualmente “sub 45” pero “sobre treinta y tantos” que visitan la página, de seguro  se acordarán de una combinación casi mágica de los ochenta: una bicicleta, un personal stereo con cassettera (de esos aparatos electrónicos que ya no existen, eran enormes y las pilas duraban a los más un par de días para un metalero) y un “cassette” de uno de los Keepers… con todos estos elementos podíamos cruzar Santiago entero sin darnos cuenta, éramos muy felices, realmente felices con ello. Pero como nada es para siempre, tampoco al parecer lo era esa banda espectacular llamada Helloween, la “culpable” de aquellas obras sublimes de arte. De repente, todo se fue a negro cuando llegaron los obscuros noventa.

Sin Internet, sin redes sociales, e incluso sin revistas especializadas en Heavy/Power Metal, las fuentes directas eran las personas que vendían música en las tiendas, y ante la pregunta «¿hay algo nuevo de Helloween, la respuesta era «¿Hello-qué?» o bien, “no hay nada nuevo”, “parece que se disolvieron”.

Qué terrible recordar esos tiempos cuando muchos pensábamos que el heavy se moría, que el grunge y MTV habían asesinado al rock de las espadas, calaveras y chaquetas de cuero, y que ya a nadie le interesaba que Maiden y Judas no tuvieran a Dickinson y Halford en sus filas, entre muchos otros fatídicos signos. Frente a ello era natural pensar que la gran banda alemana de los Keepers ya no iba más, nunca más.

Pero como ustedes obviamente saben no fue así, y para no repetir lo que publicamos en la banda del mes, creo que está claro que PBGA y Chamaleon no eran los Keepers, que la dupla Kiske – Weikath ya no carburaba más, y pese a que muchos de quienes nos declaramos “Kiskistas” (no sé si somos la mayoría) lo preferimos antes que a Deris, debido probablemente a esa inigualable performance vocal alcanzada en aquellos mágicos álbumes que dieron motivación a este sitio web, creo que fue para mejor que llegara Andi a la banda y así resucitara la vertiente metalera de Helloween con ese espectacular disco llamado Master of the Rings. Con ello la banda se dio un segundo aire y una segunda oportunidad, la cual dura hasta hoy y es muy buena. Nuestros respetos a ambos, Deris es un gran frontman, pero bueno, esta es una editorial para Kiske y como todos saben, algo importante pasará en estos días.

En efecto, en la historia de nuestras vidas, sabemos que algo no está completo, sí, sí. Algo falta para cerrar el ciclo “mágico” (como lo es el Power Metal) que comenzó a fines de los ochenta y que nos reúne a todos en este sitio web que ya tiene más de once años (toda una eternidad en Internet), y ese “signo” es la visita de la “voz keeper”, la de Eagle Fly Free, la de I Want Out y cómo no, la de I’m Alive a nuestras tierras, algo impensado hace solamente un par de años atrás.

¿Porqué debemos ir a verlo? Porque Michael Kiske es alguien muy especial para todos quienes amamos el Power Metal, ya que es como la leyenda urbana que todos en algún momento pensamos que jamás volvería al metal, pero lo hizo. Bueno, ¿por qué lo hizo? Quizás la respuesta no es exactamente lo que esperábamos, quizá el mismo tiene una forma de pensar que no nos agrada del todo, y probablemente si un blacker o fan del death leyó la entrevista que le hicimos recientemente dirá “este tipo no es metalero”, y hay algo de razón en todo ello, PERO solamente hay un Michael Kiske, y probablemente jamás nunca en la historia del metal ninguna banda edite dos pedazos de álbums como los Keepers, y si hay expresiones que sacan ambos trabajos son «¡pero que voz! ¡increíble, épico a ultranza!, etc., etc.». Ahora tenemos la gran oportunidad de escucharlo en vivo y no solamente eso, es increíble escuchar su voz ahora, 25 años después y notar que está igual. Qué gran vocalista que es y, como ya lo dijimos en la editorial anterior, Chile se ve premiado con tantos íconos que nos visitan. Y faltaba él, probablemente el “estándar” y “estandarte” de voz del Power Metal.

¿Vas a ir?, ¿te lo vas a perder? Solamente te puedo decir que quizás no haya otra opción de verlo en Chile y Kiske hay uno solo, y junto a Kai Hansen, de seguro que más de una emoción nos van a sacar.

Me emociona transmitir la sensación de absoluta fiesta que se vive en el Movistar Arena. Es la celebración más grande de la cual ha sido parte nuestra escena metalera, esa que se toma las cosas en serio, la que es de verdad, que escucha todo tipo de metal de corte independiente más allá de Metallica y Maiden, Megadeth o Slayer, ese que debe aguantar que sus conjuntos favoritos no vengan, o si lo hacen, deban actuar ante una audiencia cuya cantidad no le hace justicia al nombre que tienen en el medio.

A lo que quiero llegar es a la emoción que provoca el vivir la experiencia de miles y miles de fanáticos del metal unidos para hacer palmas con los temas de Annihilator, corear los clásicos de Accept con Udo en las voces, generar moshpits enloquecidos con los arranques de Testament y Anthrax… y todo en tranquilidad, alegría, jolgorio y celebración, sin ningún tipo de desorden, una armonía que estoy seguro todos los otros eventos envidiarían de sus multitudes, una descarga positiva que surge del entusiasmo de todos los seguidores, como un sueño del cual se tiene consciencia de estar viviendo y por eso uno lo cuida, sin dejar de pasar un momento más que genial y sin compromisos.

Tanto fuera como dentro del Movistar Arena, el The Metal Fest es la fiesta que desde siempre los metaleros en Chile merecieron vivir, con bandas insignes actuando ante un marco de público impensado si tuvieran que venir y tocar solas. Todo, a través de una frase que cliché y todo, ahora vale más que nunca: la unión hace la fuerza.

Era justo sentir alguna especie de «miedo» después de lo sucedido el fin de semana pasado en el Metal Open Air de Brasil, el evento hermano de The Metal Fest que, a causa de negligencias por parte de sus productores, terminó convirtiéndose en uno de los hitos más tristes en la historia del metal sudamericano. Sin embargo, todo temor en Santiago siempre mereció ser infundado, por más que varios hayan reclamado por el recinto cerrado o por la poca variedad de estilos, porque la organización hasta ahora ha sido impecable, y el comportamiento de los metaleros, ¡ejemplar!

Tanto orden hubo este día que nos acostumbramos a ver salir a los grupos a la hora EXACTA que decía la programación… la primera que se demoró fue Testament, sólo unos cuatro o cinco minutos, ¡y todo el mundo ya estaba impaciente preguntándose qué diablos pasaba que no aparecían! Qué decir del sonido… una banda que siempre estuvo más o menos en deuda con Chile en cuanto a ese aspecto era Obituary, que ahora sonó demasiado increíble, podrido como sólo ellos saben y poderoso, claro y estruendoso. Un lujo desde el comienzo.

Y en realidad, es difícil no sentirse como un niño ante la energía del festival, yendo de un lugar a otro para no perderse nada de nada. Afuera, las bandas chilenas muestran lo suyo en un escenario pocas veces visto para nuestra escena, regalando un sonido que amplificaba el performance de nuestros compatriotas. jamás había escuchado Caleuche con una potencia tal como hace unas horas, y el el show de Massakre… ¡su sonido fue absolutamente internacional y apabullante!, quizás como nunca habían sonado, entregando más fuerza, detalle, colorido y potencia.

¿Quién se habrá imaginado a Obituary tocando ante tres mil personas?, ¿o a U.D.O. regresando después de un año para cobrarse venganza ante un público y recinto digno de su nombre? ¿O simplemente ver a Annihilator, una banda que nadie tenía en su agenda anotado y que de pronto llega para robarse la película?

En fin, como Joey Belladonna diría al final del show de Anthrax, always worship music!!! Ese es el espíritu que encierra el The Metal Fest y creo que ya con sólo un día transcurrido, es algo que muchos compartimos.

Hoy día tendremos a los nuestros Blind Guardian levantando la bandera de la música que tanto nos apasiona, a Destruction volviendo a presentarse en un festival como lo hiciera el 2000 con The Haunted e Immortal, ¡y como lo merece! Veremos a sus hermanos de Kreator en una presentación exclusiva sólo para los chilenos, en la que nosotros podremos contarle al mundo cómo suena la versión 2012 del grupo de Mille Petrozza…

The Metal Fest tiene la responsabilidad de limpiar la imagen de América del Sur tras el desastre del Metal Open Air y hasta ahora todos los que participan de él están disfrutando al máximo colocando a Chile en el ojo de la escena, con un festival por el momento impecable, desde la organización hasta los grupos, pasando por supuesto por el público. Qué orgullo y deleite, sólo queda disfrutar…

Metaleros:

Probablemente no es algo que ustedes se hayan cuestionado aún, sobre todo si nacieron dentro o después de los noventa, pero haber visto en un mismo año a Judas Priest, Iron Maiden y Helloween en Chile como 2011, era hace algunas décadas atrás, no algo digamos imposible, sino que más bien un sueño… sí, un sueño, ya que cuando uno define un imposible es porque tiene ganas de hacer algo “que no se puede”, pero en este caso, muchos ni siquiera pensábamos en que una banda grande viniera, así que más que analizar el porqué no venían, simplemente uno estaba como “asumido” que éramos un país chico, sin importancia y muy lejos de todo.

En efecto, ¿se imaginan tener fotos de sus abuelos o padres en un recital de Los Beatles o de los Rolling Stones en Santiago de Chile hacia mediados de los sesenta?, ¿o de Sabbath en los setenta? Es más, uno se pregunta sensatamente si figurábamos en algo y la verdad es que no. Sudamérica era hasta entrados los setenta solamente Brasil y Argentina y de hecho, probablemente lo más grandioso que hicimos “hacia el mundo” como para decir que esta angosta franja de tierra existía, fue el mundial de fútbol de 1962… gracias a ese evento, y no es exageración, muchos europeos y americanos del norte recién nos conocieron.

Pero bueno, el mundo cambia y por diversos motivos esta angosta franja de tierra en muchos aspectos es un país que hace las cosas bien, que incluso es admirado internacionalmente en varios puntos. Naturalmente falta mucho sin embargo, sí, MUCHO, quizás “demasiado” para ser un país “socialmente” desarrollado si se analiza el cavernícola comportamiento de muchos de sus habitantes en la locomoción colectiva, los claros problemas de educación valórica -no puede ser que todo dé lo mismo-, la paupérrima ortografía, redacción y comprensión lectora de sus habitantes, los niveles de agresividad aberrantes que rayan en la estupidez al momento de usar comentarios en las redes sociales, y falta de compromiso y disciplina en el estudio y el trabajo. En fin, creo que estos índices “sociales” quizás no nos permitan nunca salir del subdesarrollo pero, como dije antes, por lo menos hay cosas en que Chile se destaca por hacerlas bien, y en lo que concierne a nuestra página y la música, por supuesto que se puede decir bastante, sobre todo en lo que concierne a shows en vivo y calidad de artistas que nos visitan. En esto estamos a un nivel casi de país del primer mundo.

No nombraré a estrellas connotadas de la música de otros estilos que nos han visitado, ya ustedes saben quiénes son, pero en cuanto a Rock y Heavy Metal, prácticamente “todos han venido”. Incluso es más, son los mismos artistas los que se maravillan y quieren volver una vez que han visto la increíble pasión que se vive durante un show por estos lares… si probablemente no eres chileno como muchos de los usuarios de PowerMetal.cl (aprovecho si es este el caso, de darte muchas gracias por tu preferencia y tu tiempo) y quieres saber lo que se dice de tu país acá, en general desde nuestros vecinos de Argentina hasta los lejanos amigos de México, tenemos claramente todos en común que somos muy apasionados, entusiastas y leales con nuestras bandas. Es un “trademark” de América Latina y los mismos músicos se encargan de afirmarlo en todas las entrevistas que dan por acá.

Ahora bien, volviendo a nuestro punto inicial y haciendo algo de historia al respecto, sería bueno recordar con cariño al primer artista “rockero” que abrió la oferta de shows en nuestro país, y que fue como la “cabeza de playa” de una industria que ahora es muy madura, me refiero al Sr. Rod Stewart, quien estuvo en Santiago el siete de marzo de 1989 (los grandes ochenta… qué gratos recuerdos), tocó 20 temas y encantó hasta la médula a las 70 mil personas que fueron. Sí, no me equivoqué con ningún 0, ¡¡¡fueron 70 mil!!!

Nobleza obliga en todo caso mencionar que antes de ello era el Festival de Viña del Mar quien nos traía rock del bueno en esos años. Cómo olvidar a Krokus y Nazareth en 1985 (ahora sería imposible, ¿no?), y en menor escala metálica pero más rockera a The Police, Opus, Europe, Eddie Money, Faith No More y algunos otros, pero en cuanto a shows independientes, “conciertos” propiamente tales, partieron con Stewart.

Durante los primeros años de los noventa, era Bon Jovi quien en pleno apogeo sacudía y consagraba a Chile como gran plaza, pero en cuanto a “metal”, la gran noticia de Maiden en Chile en 1992 era para comenzar otra historia, ¡era algo demasiado increíble! Lamentablemente no lo fue, nada de nada. Tendríamos que dar unas diez editoriales si nos pusiéramos a analizar las razones de la “no venida” de la doncella de hierro, pero sacando el lado positivo, creo que ese evento nos unió más a ellos y no creo exagerar en que Harris y compañía no mienten cuando dicen que Chile es realmente especial para la banda y que está entre sus top 3 de visitas, porque desde 1996 y hasta el 2011, todos los shows de Maiden han sido en extremo emotivos y vibrantes, notables… pero volviendo a nuestro breve recuento, fue Black Sabbath en realidad la primera banda de las grandes del Heavy Metal que nos visitó, por allá en el Monster of Rock de 1994, con Tony Martin de vocal, y el resto formación 100% original, destacando por supuesto al maestro Iommi. El público fue algo frío con ellos, pero no por ello dejaron de dar un tremendo show.

Por su parte Helloween nos visita por primera vez en 1998, Judas el 2005, y ya desde ese año que la vorágine ha sido increíble. De los “grandes” no falta ninguno, aunque por supuesto, hay bandas de culto que muchos quisiéramos ver por acá aunque sea en un lugar pequeño, como Virgin Steele…

De esta forma amigos, y avanzando en el tiempo, nos encontramos ahora en este más que especial 2012 con algo en cierta forma novedoso para Chile, no por el concepto de varias bandas, sino porque más que “Rock” son “Metal” y porque no es un Monster of Rock sino un The Metal Fest. Así es, en unos días más tendremos en Santiago una lejana pero válida forma de palpar lo que significa un Wacken… ¿Vas a ir?, ¿qué bandas más te hubiera gustado ver? Creemos que es bueno que este evento sea exitoso, así que la invitación que te hacemos es muy sincera y de buenas intenciones. El potencial éxito del The Metal Fest Santiago nos permitirá tener más festivales de metal en Chile, lo que sería una linda evolución de la breve historia que hemos presentado y que partió en el ya lejano 1989. Animémonos a estar presente el 28 y 29 en el Movistar Arena. ¿Cómo sabes si es el comienzo de nuestro Wacken?

Facebook oficial de The Metal Fest Santiago

Metaleros, es tiempo de hacer un análisis de lo que fue el 2011 y prepararnos para lo que se viene.

Durante el año pasado ocurrió algo muy importante para nosotros, cumplimos diez años de vida como sitio web, lo que es un gran logro en Internet, ya que si pensamos que el comercio electrónico nació en USA por allá a mediados de los noventa, y la masificación de la Web en Chile es de fines de los noventa, lo que llevamos al aire supera largamente el 50% del tiempo relevante de Internet  al menos en Chile. Ya el año pasado hicimos varias alusiones al tema y lo celebramos con Blind Guardian, Helloween y Stratovarius a través de shows inolvidable… ¡qué mejor! Nuevamente las gracias a todos quienes nos dan apoyo y visitas, y por supuesto de forma especial, a quienes nos siguen desde marzo del 2001.

Ahora bien, debemos destacar que la calidad y cantidad de bandas que nos visitaron el 2011 será algo único por mucho tiempo. Fueron tantas y de tan alta calidad que para ser breve y sensato es mejor resaltar en especial a dos de los grandes que nos visitaron: Maiden y Judas (algo que quizás nunca más se repita). Esto fue increíble y maravilloso, un gran logro de todos quienes han apoyado desde siempre al Heavy Metal, la corriente obviamente más importante del Metal (aunque a algunos más “extremos” se les olvide), en particular en los obscuros noventa, cuando el fin del movimiento se veía inminente…ya lo hemos hablado en otras editoriales. Luego vino el resurgimiento del Power Metal, el retorno de Bruce a Maiden y por supuesto la Walkyria Internet. Sin fans leales indudablemente las bandas no existen, así que lo que vivimos ahora es un logro de todos quienes nunca olvidamos al Heavy/Power, y ahora con emoción vemos que pese a todo, aún llevamos la bandera en alto… pero, no olvidar que somos muy pocos, demasiado pocos…

En efecto, como dice el dicho, nada es para siempre, así que si “queremos que lo que queremos” nos acompañe por el resto de nuestras vidas, tenemos que defenderlo y cuidarlo, y el entorno está cada vez peor… partamos de lo más general.

Amigos, qué duda cabe que estamos viviendo tiempos “especiales”. Sin tomar parte por los alarmistas que tienen una interpretación razonable pero a la vez cuestionable del calendario maya, ni menos por los relativistas que dicen que todo está bien y mejor que “nunca”, me inclino un poco a lo que el maestro Steve Harris plasmó en ese temazo llamado When the Wild Wind Blows. Es decir, creo que todo lo que estamos viviendo tiene un sesgo negativo, no para que el mundo se termine el 23/12/2012, pero sí como para sacar el pie del acelerador (en esta carrera vertiginosa que no nos lleva a ninguna parte) y hacer algo olvidado en estos odiosos tiempos… meditar…

Sin querer tocar temas extremadamente complejos en su debate como religión y política (asuntos interesantes al máximo, pero no para tratar en una editorial de PowerMetal.cl), creo necesario recordar que la música (área que nos convoca en esta página), como todo arte, tiene una fuerte raigambre social, y por lo mismo no se puede hablar de ella sin tocar en algo lo que las personas viven en su día a día. A ver…

¿Eres de los que algunas veces pone una radio cualquiera en el auto o en la locomoción colectiva, ya sea para escuchar noticias o bien para saber “qué se toca”? La verdad es que ese ejercicio lo he practicado varias veces y el resultado es por decir lo menos preocupante-pseudotrágico.

Sí, suena sensato pensar que toda generación afirma que “su música es la mejor”, y así como quizás has escuchado a tu abuelo hablar de sus preferencias y a tu papá también, ellos quizás tuvieron la misma discusión con sus antepasados… suena lógico, incluso salomónico, pero no es tan así. De hecho escudarse en que “cada generación tiene derecho a decir que su música es la mejor” es bastante básico, cobarde y por qué no, bastante mamón, hay que jugársela y analizar y así te darás cuenta que la música “mainstream popular” (excluyo a la “clásica” o docta por razones obvias, ya que es la mejor música) en estos días es una soberana basura… perdón por lo directo, pero soy de una generación que aprendió a no rendir pleitesía a lo “políticamente correcto” (PERO CON RESPETO a las personas, algo que obviamente se perdió y se puede apreciar en el día a día en diarios, locomoción colectiva, etc).

Cómo no olvidar esos gloriosos años ochenta cuando en las fiestas se tocaba Rock, pop del bueno (a estas alturas no tengo problemas en afirmar que Madonna, Michael Jackson, The Cure, A-HA, The Smiths, Roxette, etc. etc. son genios musicales ante cualquier bodrio actual), e incluso, sí, ¡incluso se tocaba Heavy Metal! Recuerdo perfectamente haber “bailado” 2 minutes to Midnight, Can I Play With Madness, Turbo Lover y varios otros temas sin problema alguno. Es más, sacando memoria, luego de ese invento “romanticón” llamado “lento” (léase bailar apretado una balada con una mina que te guste, con el objetivo máximo de sacarle un beso, ¡cómo han cambiado los tiempos!) en una circunstancia incluso escuchamos One de Metallica por allá en 1988…

Sí, quizás algunos me pueden decir que hago un análisis muy “anglo”, pero no es así, de hecho, debo recordar un movimiento llamado “Rock Latino” que, con todo respeto, barre con cualquier actual reggaetón, bachata, pachata (¿es así?) o cómo se llame eso, cumbia degenerada comercial (el folklore colombiano merece todo el respeto, pero no así la degeneración comercial que ha sufrido esta manifestación artística), etc., unido a un “pop” que tiene tanto talento como el Sr. José Mourinho tiene de humildad… ¿exageración? No amigos, por favor permítanme recordar solamente un nombre de ese movimiento latino para agachar la cabeza de pura admiración: Gustavo Cerati (un respetuoso saludo a su familia en estos duros momentos que vive). No es Heavy Metal, ni siquiera Hard Rock, pero por favor, su banda, Soda Stereo, junto a GIT, Los Enanos Verdes, Virus, Miguel Mateos, etc., etc., opacan con sombra de montaña a muchos de los pseudo artistas “mainstream” de hoy, quienes con tres notas (a veces dos acordes), melodía banal, letras repetitivas y profundamente vacías, pero con buen marketing, perforan la mente de muchas personas que caen prisioneros de la “matriz-veneno” del mundo actual, es decir, del puro vacío, del comprar por comprar, escuchar por escuchar, desechar los valores y creer en mentiras, etc., etc.

¿No es muy tendencioso y parcial el análisis? La verdad es que me motivé en esta editorial luego de ver decenas de comentarios en YouTube, colocados en videos de Rock ochentero y Heavy Metal escritos por muchachos de menos de 16 años que se lamentan de haber “nacido tarde” y no tener ahora buena música salvo lo que escarban de YouTube. Es lindo leer eso, parece que hay esperanzas aún.

Ok, pero, ¿y antes? Por favor, gracias a Internet uno puede averiguar mucho sobre la música mainstream de los sesenta y setenta y, claramente, los primeros tienen a Elvis, Los Beatles, Rolling Stones, etc., y los segundos tienen a la gloriosa onda disco que motivó la proliferación de las “discotheques”. Claramente como rockeros nos quedaríamos con los sesenta y está bien, fue una década brillante, ¿pero la mejor? Claro que podría ser, pero ese no es el punto, el tema es otro, el tema es plantearles a ustedes el debate que antes SÍ se hacía música pero ahora el “mainstream” es basura, y que no es cierto que toda generación puede decir que su música es la mejor, claramente ahora vivimos tiempos muy obscuros… citando a David DeFeis de Virgin Steele, mientras más pasa el tiempo entiendo el porqué él habla que su música es como un “bastión”, la gran mayoría del Heavy Metal lo es.

Frente a todo esto, más que nunca, pensemos en el recambio y las nuevas generaciones, algo que hablamos el año pasado, si tienes un primo o hermano o chico, o tu hijo, por favor, o sea, POR FAVOR, haz que escuche buena música, no necesariamente Heavy Metal, pero que sea BUENA. Doy un convencido que el arte es tan importante como la educación para formar personas (dime qué escuchas y te diré quién eres) así que si quieres que la música que tantos buenos momentos a tu vida perdure, tú también tienes mucho que hacer… aprovechemos los cambios que trae este 2012 para cuidar nuestro movimiento, ese es el gran desafío.

Finalmente, si fuiste capaz de leer y comprender estas líneas, independiente que estés de acuerdo a no, eres ya mejor que el promedio de personas que no entiende lo que lee. ¿Qué música crees que escuchan ellos? ¿Lo ves? El arte y la música son importantes, no sólo como entretención…

Hail and Kill!

Amigos:

El tiempo es una de las cosas más rígidas que en el día a día un ser humano enfrenta,  de forma inexorable y dictatorial nos marca momento a momento y nos acerca siempre un poco más a la muerte, la única certeza de nuestra vida, aunque parezca duro y paradójico a la vez. Sin embargo, a veces se le puede derrotar si uno cambia las reglas del juego, es decir, en vez de pensar que cada segundo uno se vuelve más viejo y pierde energía, se puede pensar que se tiene más distancia recorrida desde el nacimiento, y que pese a todos los problemas, uno sigue con su propio estandarte arriba y luchando contra los demonios de la mediocridad y la rutina, o sea, acumular victorias.

Es por eso que se tienen que celebrar los cumpleaños, los actos de heroísmo, y los aniversarios de hermandad como éste, porque sin duda alguna, sin duda alguna, y sin duda alguna(!), en estos 10 años de PowerMetal.cl hemos luchado contra la corriente en demasiadas veces, pero el resultado acá está, una cantidad más que increíble de visitas diarias pese a ser un portal vertical «ultra específico» y muy cercano a los valores que nos identifican, lo que a veces sea motivo de conflicto, pero tiene como premio que siguen los que tienen que seguir.

Hoy, en este día 9 de marzo 2011, cumplimos 10 años, y es la hora de agradecer tanto a nuestra bandas por la inspiración, como a todos ustedes por contribuir a que este bastión de Heavy/Power Metal esté más fuerte que nunca, a veces las palabras son opacadas por la realidad, y ese es nuestro caso como metaleros, no es mentira cuando decimos que el Metal no morirá jamás, porque ¡¡ES ASÍ!! si ello fuera mentira, proyectos como éste no durarían más que algunos meses …pero algo tiene nuestra música que la hace tan potente como nuestra voluntad de seguir y seguir… y al parecer, la mayoría de quienes leen estas líneas así lo sienten, sino, hace tiempo habrían elegido la ruta fácil y la masa,  al vacío, la música vacía, pero no, están acá, y si nos proyectamos bien, ojalá haya un 9 de marzo 2021 para decir que cumplimos 20 años, de todos nosotros depende… por lo tanto ¿porqué no? (!)

To the Metal!!!!

PowerMetal.cl

Editorial 2010

¿Somos leyenda? ¿Lo seremos pronto? Me refiero al “nosotros” amplio que nos convoca en esta página, ese de sentirse “Heavy/power Metal”; la pregunta fue inspirada por “Soy Leyenda”, esa interesante (no sé si “gran”) película basada en la novela de Richard Matheson y protagonizada por Will Smith, quien representa al Dr. Robert Neville, Teniente Coronel del ejército de EUA, quien queda “casi solo” en este mundo luchando contra una “humanidad infectada” por el hipotético “virus K” que dejaba a los seres humanos literalmente como bestias. La alegoría (¿metáfora?) es clara y fuerte, pero para no ser algo ofensivo no quiero decir que es exactamente lo que musicalmente nos pasa, aunque ciertamente es “parecido”, ya que entre medio de tanta música “basura” o al menos “altamente cuestionable” (hip hop, reggaeton, sound, “aggro” y un “pop” con una calidad cercana al excremento de perro) sinceramente estamos “casi” como el personaje de Will Smith, SOLOS. ¿Cuántos ciudadanos comunes y corrientes se compran un disco (o MP3 al menos) de buen Jazz, de música docta (“clásica”), lírica, o de Rock? Las cifras son absolutamente deprimentes. ¿De quién es la culpa? La verdad es que esa pregunta es muy importante, ideal para discutirla en el foro.

Ahora bien, como medio especializado y con responsabilidad en la difusión del Metal, creo que es mejor centralizar las fuerzas en otra pregunta, una que nos lleve a la posibilidad de hacer acciones para hacer un cambio, hacer un real aporte, esa pregunta es: ¿Cómo revertimos esta situación? Incluso podríamos proyectarla a “¿cómo hacer que nuestro movimiento perdure fuerte y sano?” He llamado a esta editorial, “Editorial de Editoriales” porque creo que estamos en un momento crucial y preciso para sacar “la voz de la esencia” de PowerMetal.cl y además explicar algunos conceptos muy importantes del porqué de esta sección de contenidos.

Bien, vamos por partes, hablemos primero sobre nuestra “soledad” dentro de un mundo en que cada vez se pierde más la buena música. Como saben, en nuestro “rancho Heavy/Power Metal” hay muchas cosas por hacer al respecto, y si tratamos de elaborar un diagnóstico, este año 2010 dio-024nos ha dado señales más que claras y fuertes que debemos analizar y asimilar. La primera señal fue algo muy, pero muy triste y doloroso. Me imagino que ya saben qué es… Se nos fue para siempre un Maestro, uno de esos irreemplazables: se nos fue Ronnie James Dio. Qué pena, escribiendo estas líneas ya me estoy emocionando. ¿Por qué? Tenías mucho que dar aún Ronnie, no sabes cómo te echamos de menos. Bueno, todos nuestros respetos los dejamos en la editorial “Con el estandarte a media asta”, no hay mucho más que agregar. La segunda señal a comentar es de sólo algunos días atrás y que nos dejó a muchos muy preocupados: se nos va Judas Priest (!). Es decir, no han dicho que “se separan”, pero sí que van a hacer una última gira (señal del comienzo de la despedida), y bueno, es algo lógico y normal, son metaleros de alrededor de 60 años ya… ¿Qué edad tiene tu papá? Haciendo ese simple ejercicio uno se da cuenta que ¡no se les puede pedir más! Claro, a veces creemos que son inmortales, pero no lo son amigos. No lo son, sin el maestro Dio y sin Judas en las pistas es como si las fuerzas de las tinieblas nos dieran sendos espolonazos a dos de nuestras tres naves madre (Heaven and Hell -ó Black Sabath de Tonny Iommi-, Judas Priest, Iron Maiden). ¿Y qué podemos hacer?

Antes de algunas propuestas concretas, respecto a la tercera banda mencionada: ¡disfrutar como nunca antes a la Doncella de Hierro! Desde la arista editorial que presento, espero que quede claro que sus dos últimos trabajos “A Matter of Life and Death” y “The Final Frontier” son un verdadero regalo y que deben ser analizados con otra perspectiva. Apuesto a que esos mismos que les tiraron tanta basura y críticas quizás sean los que más lloren cuando el maestro Harris diga que van a bajar la cortina para siempre… Ojalá nunca pase, pero va a pasar, metaleros. Y dada la edad de Steve y Cia., ¿nos quedan 7, 10, 15 o 20 años más de Iron Maiden? No lo sé. Pero lo que sí sé, y estoy cierto de eso, es que el diagnóstico global es que gracias a la Internet, la “Walkiria del Heavy Metal”, nos hemos unido mucho (fans y bandas) en estos años 2000. Pero el movimiento depende mucho aun de sus grandes estandartes, y ellos ya están envejeciendo a un límite cerca del retiro, sin ellos en las pistas, ¿qué vendrá? Por otra parte, casi tan importante como lo anterior, ¿hay nuevos fans en una cantidad suficiente para que en 25 años más “no seamos leyenda”?

gammaray10-13Lo anterior fue mencionado pensando en el Heavy Metal, hablando ahora del “hijo pródigo”, el que le da el nombre a la página, nuestro “Power Metal”, como lo dijimos en la editorial «Ghost Division in the Middle East y Algo Importante Sobre el Metal» es lamentable que algunos que se dicen parte del movimiento e incluso a veces nos visitan dediquen tiempo y esfuerzo en “darlo por muerto” más que en apoyarlo. La verdad es que NO está muerto, para nada. Las visitas de Rhapsody a Santiago y Avantasia a Buenos Aires algunos días atrás dicen todo lo contrario, y los baluartes como Helloween y Gamma Ray están sacando buenos trabajos, lo que sumado a un tema de edad, podrían tener más años de cuerda que los grandes del Heavy. Sin embargo, la pregunta sobre los fans es similar/equivalente a la anterior del Heavy… ¿Cómo va el recambio generacional?

Ya habiendo discutido el diagnóstico, siendo el creador y director de uno de los medios especializados más exitosos de habla hispana (comentario aparte, el “conocimiento de la marca” PowerMetal.cl en el show de Avantasia en Argentina nos dejó más que impresionados. Ya le daremos un saludo a nuestros hermanos trasandinos), logro debido a muchos de ustedes que están leyendo estas líneas,  me siento con la responsabilidad de hacer un llamado a concretar algunas acciones que todos debemos hacer AHORA, quizás nunca antes una editorial tuvo más sentido que ésta:

– Este año 2011 se nos viene muy recargado en shows, TRATEMOS DE IR A TODOS, pero en particular, si hay problemas de bolsillo, ¡PRIORICEMOS A LAS LEYENDAS! (En la compra de discos, a las “promesas” o a las “menos consagradas”, ya lo hablaremos). Todas las grandes bandas de más de 30 años de carrera se merecen nuestros aplausos y un grandioso broche de oro a su existir.  Podría darse algo increíble este año, y es tener a las tres grandes bandas del Heavy Metal (en el caso de Black Sabbath, por lo menos su primer vocalista) ¡Así es! Aunque en lo personal (y creo que en esto soy parte de la mayoría) prefiero mucho, mucho más el Black Sabbath de DIO que el del Ozzy, éste último nos visitará nuevamente en Marzo y sinceramente no habrá muchas opciones futuras de verlo, si es que es la última. Por otra parte, nuevamente tendremos a Iron Maiden en abril y por vez primera (no solamente para ellos sino para el Heavy Metal), tocarán en el Estadio Nacional. Además, obviamente en base a la reciente noticia, esperamos que Judas Priest nos visite también (!) con esto tendríamos un 2011 absolutamente inolvidable y único, nunca jamás se repetirá. Ojalá el destino nos diera la posibilidad de ver nuevamente en los escenarios al “maestro de maestros” Tony Iommy (pocos pueden merecer este título, es el creador del sonido Heavy Metal) para dar un póstumo homenaje a Dio, y si fuera este año 2011 no podríamos pedir más. Pero se ve difícil. ¿Con quién de vocalista? Quizás Tony Martin sería la mejor opción. En fin, el tema es que si se da la chance, será una obligación el estar ahí.

Creo que el mensaje ya está claro, es cierto que todas las billeteras sufrirán, y en eso ojalá las productoras nos entiendan y definan precios accesibles, pero les aseguro que el recuerdo de haberlos vistos a todos, en unos años más, será como un premio para llevárselo a la tumba, una hazaña para contárselas a nuestros nietos, quienes ojalá tengan algo de música en sus tiempos, ya que así como va todo, si no hacemos algo, lo dudo. Por nuestra parte, como medio especializado triplicaremos los esfuerzos en tratar de regalar más entradas a nuestros visitantes leales.

Afiche: Iron Maiden en Chile (10-04-2011)– Otra acción importante que podemos hacer es apoyar a las bandas “no tan grandes” o a las promesas, comprando sus discos o MP3. Muchas veces se ha discutido a través de los comentarios de noticias que es muy distinto no comprarle un disco a Blaze Bayley que a Maiden… Sí, es una costumbre común en estos tiempos “bajar” álbumes, pero el concepto correcto de fondo es que en algún momento, la música que es de tu agrado la debes comprar, y para algunas bandas, este ingreso que les damos les permite vivir apenas dignamente. Si no lo hacemos, simplemente no tendremos más bandas 100% profesionales en un mediano plazo, piensa en ello…

– Finalmente en cuanto a acciones a hacer: una muy estratégica, quizás la más importante. ¿Tienes un hermano menor, primo, o quizás tu mismo hijo que ves que le podría gustar el metal? ¿Sí?, ¡entonces qué esperas! Antes que sea tarde y sea “consumido” por el lado obscuro de la música-basura es tu deber el salvar su espíritu y que sea uno de los nuestros, si se va al jazz o música clásica bueno, igual harás una buena acción, pero si es de los nuestros ¡mejor!  Metaleros de todas las edades son siempre bienvenidos en PowerMetal.cl.

Pasando ahora a la segunda parte y final de esta editorial especial, es tiempo de  recordar-explicar que todas las editoriales anteriores han tenido como misión ser la voz de la página en diversos temas, teniendo siempre como eje de fondo la consolidación y proyección de nuestro movimiento. De hecho es central que sepan que es por eso que existe PowerMetal.cl (cuando nació el 9 de Marzo del 2001 esa era su principal, misión, y lo sigue siendo ahora, a fines de diciembre 2010). Y debido al momento especial en que estamos, creo importante recordar que existimos para ser un aporte a que todas las corrientes cercanas al Heavy Metal perduren. Si me permiten una breve referencia personal, quienes tenemos a la música (en particular al Metal) como algo central en nuestras vidas, como algo que sabemos que es “mucho más que arte”, tremendamente difícil es asumir que una buena rof10_rof-10banda se separe o que peor aún, que el movimiento se muera… Así me pasó a mediados de los 90’s cuando aún sin una internet masiva, nada se sabía de Helloween (¿Se iba a perder ese increíble vocalista llamado Michael Kiske?); Iron Maiden estaba sin Bruce (respeto mucho a Blaze, pero en vivo junto a Maiden era un desastre en algunos temas); Judas Priest estaba sin Rob Halford, y en general a nadie le interesaba esa espectacular música llamada “Heavy Metal”. Si incluso recuerdo que a fines de los 80’s cuando me compré recién llegado a Santiago el «Seventh Son of a Seventh Son”, el vendedor de “cassettes” los conocía perfectamente, en cambio, cuando me compré en los 90’s el CD “The X Factor” nadie de los que me atendió en la tienda a la que fui conocía a una “tal banda llamada Iron Maiden”, yo solo tuve que buscar el álbum…. ufff, que tristeza tenía, sinceramente pensaba que el Heavy Metal se moría y que ya estaba pasando a ser cosa de antropólogos. ¿Pero qué podía hacer? Simplemente esperar, esperar a que “algo pasara” y menos mal que así fue, gracias a todos los Dioses del Metal, vimos cómo Hammer Fall, Rhapsody, Blind Guardian, Nightwish, Stratovarius, Labyrinth y tantas otras bandas jóvenes de la época aguantaron los obscuros 90’s para ofrecer-proyectar un gran futuro a comienzos del 2000, año en que humildemente quise hacer un aporte a través de un joven medio llamado “internet”, registrando un dominio que aportara a que nunca más el Heavy/Power estuviera al borde de la extinción.

Ahora bien, ¿cuál fue el gatillante final para crear PowerMetal.cl? Fue la vuelta de Bruce a Iron Maiden, una de mis dos bandas favoritas, simplemente vi en eso una “señal” que “volvíamos con todo” y que era EL momento de concretar el proyecto que tenía, pero de verdad jamás me imaginé que el Heavy/Power pudiera llegar a resplandecer tanto como lo ha hecho en estos 10 años, y menos que esta página fuera tan importante como lo es ahora.  Muchas gracias de verdad a todos quienes han hecho críticas constructivas, nos han permanentemente visitado, y han visto cómo pasamos de la Web 1.0 a la Web 2.0, y por supuesto: un reconocimiento al MetalTeam, todos ellos metaleros anónimos como ustedes, que a lo largo de esta hermosa trayectoria han luchado junto a todo el movimiento para aportar en lo que se pueda a este hermoso presente, el que sin duda, como dijimos anteriormente, debemos cuidar.

En este 2010 hubo un hecho  muy importante con respecto a lo que nos pasó el 2005 y creo necesario explicar en esta editorial… así es, quienes nos conocen desde el 9 de Marzo del 2001 y tienen buena memoria saben que hubo un tiempo en que bajamos el telón como página ManowarWeb (Marzo 2005-Junio 2006), las razones de fondo son suficientemente desagradables como para no querer recordarlas, pero así como recién comenté que el “gatillante final” para crear esta página fue Iron Maiden. El “aventón” final para decidir volver en el 2006 se lo debo realmente a mi otra banda favorita, Manowar. Y es importante mencionarlo, porque así como hemos hablado de Heavy y de Power Metal, hay otra corriente que la hemos destacado bastante como línea editorial,  el “True Metal”. Desde que lo conocí me sentí muy identificado, casi con el deber de difundirlo, pero pese a entenderlo hace muchos años, realmente lo “apliqué” en Febrero del 2006 ¡y cómo dio resultados! ¿Por qué? Bueno, si me permiten una segunda y última referencia personal, creo que lo van a comprender bien, y de verdad que es algo importante… Me encontraba terminando un postgrado en Tulane University, en la hermosa y ya mítica ciudad de New Orleans en Estados Unidos (¡el destino quiso que fuera ésa y no otra!),  cuando en uno de los ratos libres salí con unos amigos al “barrio del carrete” (French quarter) y me quedé “pegado” al ver a dos músicos de color: un guitarrista y un contrabajista, haciendo música, tocando con una pasión INCREÍBLE su “Blues puro a lo BB King”.   La verdad es que jamás me ha gustado mucho ni el Blues ni el Jazz puro, pero algo había en los músicos callejeros de la mítica New Orleans (la ciudad donde dice la leyenda, nació el Blues, influencia directa posterior del Rock & Roll) que era imposible no escucharlos. Qué respeto me merecen músicos como ellos que tocan con tanto sentimiento en cualquier parte, sea la calle o un escenario…

Bueno, el tema es que luego de un rato, (¡¡no sé cuántos minutos pasaron!!) hacen un alto y entendimos que era el momento de dejarles algunos dólares. Y nunca me voy a olvidar que el guitarrista, que estaba recogiendo el dinero nos dijo “muchas gracias”.  Yo ya empezaba a retirarme y pensaba que era el agradecimiento por el dinero que dejamos,  pero dirigiéndose a mí y mi otro compañero (el resto se había aburrido ya, y fuimos pocos los que nos quedamos a escuchar todo el show) nos dijo “muchas gracias por apreciar nuestra música”… Lo dijo con mucha emoción, quizás porque había retornado hace poco a su querida ciudad natal (estuve en febrero 2006, algunos meses después del huracán “Katrina”) y los sentimientos estaban más en la piel, pero esa frase tan simple tuvo un eco muy importante en mí, porque todos esos meses sin PowerMetal.cl no fueron fáciles, y realmente siempre supe que la música debía ser parte de mi vida, de esa forma al llegar a mi pieza y conectarme a internet hice lo que no hacía en meses, navegar y visitar los sitios web de mis bandas favoritas, y cuando llego al de Manowar (versión febrero 2006) re-leo lo que era para ellos “True Metal” (algo así como el sentimiento que despierta el Metal en ser una persona que no se rinde jamás, que nunca da nada por perdido y que “lucha” por sus ideales, un  guerrero, lo que implica que el fondo de esta música debe ser siempre épico).  Y en ese mismo segundo la decisión fue tomada: si me sentía realmente “True Metal”, el proyecto PowerMetal.cl debía renacer como el Ave Fénix y lo antes posible, pese a todo y contra todo.

Es por ello que Manowar es muy importante para mí, independiente de algunas frases polémicas de Joey DeMaio, que es a veces muy similar a la forma de expresarse de Eduardo Guillermo Bonvallet (para nuestros amigos extranjeros, un comentarista deportivo chileno de esos que hay que escuchar, pueden verlo en YouTube). El hecho de haberlos tenido en Chile (evento que la verdad jamás imaginé que pasara) fue para mí un hito realmente “in-creíble”; en efecto, por costos y eventual cantidad de seguidores era “económicamente muy, muy difícil” que una productora seria los trajera, pero a veces lo impensado pasa, y así fue no más. Bueno, ya que contamos este segundo secreto de ‘La Power’ (como cariñosamente la llamamos), es el momento preciso para cumplir la promesa que hice en el dt-chile-2010-26mismo Live Review de Manowar, y en la editorial de despedida de Dio. Lo primero, de su importancia para la página ya leímos, pero además hay que mencionar que ese Live Review que escribí, fue en los términos “True Metal”, de hecho solamente por la intro se puede inferir que era muy para los fans. Bueno, como es en general nuestro estilo en la página, cada integrante del MetalTeam hace los reviews de sus bandas favoritas. Quizás periodísticamente no sea lo más “políticamente correcto”, pero así como lo explicamos en la editorial «True Metal, True Music, True Life», si uno se pone “objetivo-criticón” TODO el Heavy Metal sería para ponerle un 2 o un 3 de 10.  Lo que importa es TU SENTIMIENTO hacia la música (y como sabemos que eres inteligente, ese sentimiento siempre va a estar bien orientado…). Y para eso es que existe PowerMetal.cl, es por esa razón que como fan True Metal, Manowar en Chile era como para llamarlo el concierto del año, solamente habría sido comparable con Virgin Steele (quienes visitaron a nuestros hermanos argentinos en junio pero no estuvieron ni cerca de llegar a Chile (!)).

Con esto quiero cerrar un poco la eventual “polémica” frase del Live Review por mencionar que era el mejor show, muchos quizás aún no lo entiendan “dentro del concepto True Metal”, pero ojalá que con las palabras vertidas en esta editorial se entienda la perspectiva bajo la cual fueron creadas. Me interesa que quienes son seguidores del True Metal sepan que en esta página tendrán siempre su hogar. Cuando en el 2002 hicimos una encuesta sobre ¿cómo conociste a Manowar?, el 30% dijo que gracias a PowerMetal.cl, lo que fue una gran alegría personal. Ojalá esa cifra crezca en el tiempo y que se VALORE de verdad que estas bandas nos visiten, si alguna vez llega a Santiago Virgin Steele, también será en cuasi condición de milagro, y de antemano aviso otro review “subjetivo”, pero inteligentemente intencionado, como ha sido, es y seguirá siendo nuestro estilo, hecho por lo demás que nos distingue de todos los otros medios.

Pero bueno, ¿cuál fue entonces el mejor show de Metal 2010? Si hablamos de Power Metal, por lo menos en Chile… ¿Rhapsody? Si incluimos a Argentina… ¿Avantasia? Y si es solamente Heavy Metal, ¿Halford?  Bueno y ¿Megadeth, Dream Theater, Rush, etc, etc, etc? Haremos una encuesta para que ustedes decidan, pero la verdad es que todo siempre es tan subjetivo y dependiente de los límites que uno quiera colocar, que lo que realmente interesa es que uno vibre y haga perdurar la música que le apasiona, esto es arte, el mejor arte, y como tal, siempre será subjetivo.

Despido esta extensa pero importante editorial dando un afectuoso saludo a todos nuestros visitantes, pero en especial a nuestros hermanos argentinos, quienes nos trataron “demasiado bien” en nuestra visita a Buenos Aires para el show de Avantasia, algo inolvidable, muchas gracias. Y aprovechando esta ocasión, hagamos también extensivo estos buenos deseos para todo el mundo hispanoparlante que nos visita de lugares tan distantes como Cataluña, Asturias y el país Vasco desde España, y desde toda América del Norte, en especial México: ¡que tengan todos un excelente 2011! Y no se olviden jamás que es responsabilidad de todos nosotros hacer que nuestra música perdure, para eso existe PowerMetal.cl, para eso hemos trabajado en estos “First Ten Years…” ¿Habrá más? Depende de ustedes…

¡¡¡Hail and Kill!!!

Hermanos de sangre en el metal, esta editorial del mes de mayo 2010 iba a ser alusiva a la más que sorpresiva visita de Manowar a Chile (uno de los grupos «estandarte» de PowerMetal.cl) pero ya publicado el live review de aquella épica jornada del 14 de mayo, y estando mentalmente preparado para redactar la más «guerrera» de las editoriales, los vientos del destino nos empujaron a las costas de la tristeza, quedará para junio la editorial de agradecimiento a la gran banda estadounidense que marcó el retorno de la página el 2006, para que hablemos de este más que fatídico proceso que estamos viviendo, amigos, ayer doming 16 de mayo se nos fue un maestro, perdón, un MAESTRO, se nos fue Ronnie James Dio, así de fuerte y de inesperado, la gran voz de Rainbow, Black Sabbath, Heaven and Hell y de su grupo Dio….qué pena y qué dolor, yo creo que muchos de ustedes han sentido diversas muertes de grandes músicos del Rock y de diversos estilos del metal, pero estoy casi seguro que la muerte de este GRAN vocalista ha sido la que más les llegó y emocionó hasta las lágrimas…

Hace solamente 12 meses que tuvimos a Heaven and Hell en Santiago, con Dio a sus 67 años cantando como si tuviera 30, sólido, no esquivando ningún tono alto sacando aplausos y respeto del público, creíamos que era inmortal, y cómo no, si quienes ya tenemos más de 35 lo veíamos desde niños en las revistas especializadas de los 80’s, pero una voz angustiante de alarma nos dijo que nuestros grandes Maestros no son eternos, el aviso de su cáncer en noviembre 2009 fue un golpe bajo a todos nosotros…pero aún creíamos que podía mejorar, que lo íbamos a tener de vuelta, que su pequeña estatura en el escenario pero gigantezco talente metalero nos haría vibrar de nuevo, como lo hacía desde que el mismo Metal nació como estilo de música en los 70’s, sí, SÍ CÓMO NO SE IBA A MEJORAR!, ¡CÓMO NO SE IBA A MEJORAR! pero no, maldita sea, son las reglas de este mundo, nadie es inmortal, todos algún día debemos saltar a ese precipicio sin fondo que se llama muerte y en este caso, el mundo del Heavy Metal fue el que sufrió…es un golpe muy duro, es el primero de los grandes estandartes que se nos va (así es amigos, nuestros grandes maestros no tienen 20 ni 30, todos están sobre los 50 años, debemos prepararnos y hacer un movimiento unido y fuerte para que nuestro estilo de música y de vida traspase a las nuevas generaciones), quisiéramos que no fuera a sí pero es así, Ronnie, cualquier palabra hacia tí es poca comparado a todo lo que nos diste, EL HEAVY METAL NO HUBIERA SIDO LO MISMO SIN TÍ, BLACK SABBATH, GRUPO ANCLA DEL ESTILO NO HUBIERA SIDO LO MISMO SIN TI, POR ESO NO SOLAMENTE TE DAMOS GRACIAS, TE APLAUDIREMOS ETERNAMENTE HASTA QUE EN ESA CAÍDA AL PRECIPICIO DE LA MUERTE SIENTAS NUESTRO RECONOCIMIENTO Y ADMIRACIÓN Y LOGRES VOLAR A LA VIDA ETERNA. GRACIAS POR TU MÚSICA, GRACIAS POR TU VOZ, TU SENCILLEZ, TU TALENTO Y POR HABER SIDO UNO DE NOSOTROS, FUISTE DE LOS MÁS GRANDES ENTRE LOS GRANDES, TANTO ES ASÍ, QUE TÚ NOS ENSEÑASTE EL SÍMBOLO METALERO QUE HACEMOS CON NUESTRAS MANOS…

HASTA SIEMPRE RONNIE, HASTA SIEMPRE MAESTRO, GRACIAS POR SIEMPRE, POR SIEMPRE…

Ronnie James Dio

PD: además de este saludo editorial haremos un especial de Ronnie James Dio, donde tendremos reviews y datos de su gran biografía