Siempre se cuentan muchas historias acerca de la magia que rondan las tierras de la isla de Chiloé, lugar de origen de los muchachos de Camus. A modo de comentario personal, conocí esta banda en el homenaje al fallecido Pablo Garriga (Eternal Thirst) que se realizó hace ya algunos años, y fueron uno de los puntos más altos de la jornada. Tras varios cambios en su formación (especialmente en cuanto a las voces), presentan su segundo disco llamado “Resistir”, sucesor de “Senderos de Libertad”.

Esta segunda placa de los ancuditanos nos presenta un trabajo que tuvo un largo tiempo de preparación, y abre los fuegos con una intro que se caracteriza por contar con todos sus elementos en una medida justa y precisa que da paso a No Pierdas La Fe, en donde se puede apreciar la gran influencia del Power Metal de Helloween y Gamma Ray, pero condimentado con el sello que ya se vio en los temas del disco anterior (por favor escuchen Ya Todo Se Vendió), sobre todo con un salto de calidad con respecto al sonido registrado en el primer disco. Todo se percibe y se escucha mucho mejor. Cambios de ritmo, guitarras en armonía, la presencia de la batería y el cambio de tono en el riff principal, el cual deja paso a un Heavy Metal de corte muy clásico donde la voz de Francisco “Caluga” Almonacid luce e impone su sello, junto con sentirse muy bien acoplada, como si hubiera estado desde el primer día en la banda.

Desde La Proa parte con un acercamiento inicial con tintes de Hard Rock, pasando por un midtempo y un coro con donde si bien el que destaca es Francisco en las voces, el trabajo conjunto de Max y Javier en bajo y batería respectivamente sientan una base sólida que destaca la voz principal y los coros de Andrés “Mengo” Ibáñez, que hacen el contraste perfecto poniendo un toque más “callejero”. Esta canción fue uno de los primeros adelantos del disco, y se siente como una invitación a recorrer el Canal de Chacao, tomar un bote y adentrarse dentro del agua para sentir esa atmósfera especial de la isla, dejando atrás todas las preocupaciones de la vida y dejarte llevar en un viaje.

Resistir presenta una faceta diferente, con un tiempo más lento pero mucho más rockera y llena de fuerza y matices entre estrofas, acompañados por un sonido más grave en las guitarras que por pasajes hace recordar al sonido de Van Halen… pero sin duda el broche de oro de esta pista es el coro “Y resistir / De pie hasta el fin…” interpretado por Mengo que te deja más que claro que este disco tiene tanto talento y música como cojones y actitud para repartir.

Camus trata de dejar siempre en claro sus orígenes, principios e historias de vida que han formado la identidad de su gente, y todas estas experiencias se ponen a disposición de la música en canciones como La Goleta, donde se nos cuenta de manera soberbia la historia de veintitrés marinos que dejaron todo por perseguir el sueño de conquistar la pampa y dejar su marca en tierras aún más australes. En cuanto a lo musical, a lo largo del disco encontramos un trabajo de guitarras impecable, tanto en las bases rítmicas y los solos, pero sin duda alguna se lucen de mayor forma en el trabajo armónico.

El midtempo En El Silencio está ubicada perfectamente en el listado de canciones para bajar un poco las revoluciones y preparar el terreno para el tercio final del disco: Lafquen, Almas De Acero y Jaguar, todas de una altísima factura, pero lo que más destaca en este cierre del disco es la expresión del compromiso de cada uno de los integrantes con su música, su tierra y sus ideales.

Este disco es sin duda alguna un gran paso adelante en la carrera de esta banda, dejando en claro que muchas veces no es necesario contar con todos los recursos del mundo para realizar un buen trabajo, siempre se que haga con ganas, respeto y actitud.

Sebastian Aguirre