Cuando Jani Liimatainen, Timo Kotipelto y Mikko Härkin tienen una banda que el 2009 nos regaló un excelente y hermoso Gather The Faithful, sólo se puede esperar que el siguiente trabajo de Cain’s Offering tome como base ese nivel, no baje ni un escaloncito de ese piso. Entonces anuncian cambios en la alineación donde, podría decirse, lo más relevante es que los teclados de Härkin pasan a manos del gran Jens Johansson, lo que te hace esperar con más ansias el próximo disco.

Pero tengo que ser honesto… ¡me cargó Stormcrow! Bueno, sólo a la primera escucha me molestó, me pareció muy plástico, pero algo me llamó considerablemente la atención: estuve todo el día tarareando el tema inicial, Stormcrow, en mi cabeza y en la noche pensé “vaya, en realidad no es tan mal disco”, así que a la segunda escucha le presté mayor atención, sin tanto prejuicio de lo que quería que el disco fuera y dedicándome a escuchar lo que finalmente el disco es, una mezcla de Power Metal clásico con un poco pomposidad, así que a lo que vinimos.

Stormcrow comienza con su tema homónimo directamente con el “coro coral” (no se me ocurre otra forma de describir a un coro cantando el coro de la canción), un poco de música como uno la esperaba en este disco pero con arreglos orquestales un poco recargados. Kotipelto entra en un momento muy Power Metal de la canción, que permite disfrutarla hasta que en el puente y coro nuevamente se recarga hacia lo orquestal que a mí, por lo menos, me parece innecesario. No obstante, la letra es muy potente y eso lo podemos observar en todo el disco, que no es menos.

The Best Of Times comienza con un teclado que muestra a Jens en una faceta un poco pop pero que no afecta mucho el producto, Kotipelto hace su entrada en una nota parecida y, la verdad, siento que no ayuda mucho. La música toma un poco más de velocidad, un sonido más powermetalero pero aun así queda un poco al debe, especialmente con unos pasajes de voces difuminadas que siento no encajan bien en un trabajo como el que esperábamos pero, en el resultado final, de hecho sí logran encajar. Prácticamente en la otra vereda (si hablamos de letras) viene A Night To Forget, empieza como una poderosa midtempo, con la voz de Kotipelto sobre el bajo de Jonas Kuhlberg, la batería de Jani Hurula y un ambiente creado por Johansson, Liimatainen hace su aparición con una suave guitarra acústica para dar paso a un ensamble bastante más poderoso pero sin la pomposidad de los temas anteriores, sólo el coro suena un poco cargado pero sin llegar a molestar para nada, siendo el tema mejor logrado hasta el momento.

I Will Build You A Rome, comienza intempestivamente con un toque que recuerda mucho a algunos pasajes de Sonata Arctica y mantiene el alto nivel musical logrado con el sencillo anterior, dejando de lado la pomposidad del principio, dándole al disco el ambiente que esperábamos, con un pequeño (muy pequeño) duelo entre Johansson y Liimatainen para un poco más adelante unirse en una suerte de solo a la par, mostrando que no por nada sus nombres son grandes dentro de la escena del Power Metal mundial. Una invitación a fugarse que más de algún gringo va a dedicar.

Bajamos nuevamente las revoluciones y pasamos a Too Tired To Run, una balada donde los teclados de Johansson se lucen pero la voz de Kotipelto deja con la sensación que pudo haber hecho un mejor trabajo. Musicalmente está muy bien hecho, teniendo un corte desde una sencilla balada común y corriente a una balada casi épica, que no aporta mucho a lo que uno quisiera escuchar, pero sirve para relajarse y reflexionar un poco en esos amores que ya fueron, sin restarle tampoco al álbum en su totalidad. Mención especial para el final con la canción del adiós en el teclado de Johansson. Constellation Of Tears entra directamente con Power Metal puro, Kuhlberg haciendo recordar a Stratovarius y Kotipelto mucho más cómodo, jugando más en su juego y pudiendo lucir mejor sus dotes. Un tema excelentemente logrado, sin ninguna sobrecarga, exactamente lo que creo esperábamos escuchar en la segunda entrega de esta superbanda, con pasajes que realmente recuerdan mucho a Stratovarius, lo que hace sentir que las manos de Kotipelto y Johansson estuvieron muy fuertemente involucradas en la composición de este sencillo, no decepcionando para nada. Cabe destacar que la velocidad y potencia del disco generan cierta disonancia con el contenido de la canción, una letra más bien triste con un sonido tan jovial que invita a replantearse un poco nuestra forma de ver y vivir la tristeza o, mejor dicho, los acontecimientos tristes de nuestra vida, especialmente los de tipo amoroso.

Manteniendo el ritmo hace su entrada Antemortem, con más arreglos orquestales que a momentos hacen sentir un poco recargado el tema, aunque no alcanzan niveles saturadores, inyectando energía hasta por si acaso, mezclando de manera maestra pasajes orquestales, powermetaleros y hasta progresivos, notando ciertos guiños a sonidos como el de Nightwish por momentos, pero sobre todo, siendo puro Power. Sin bajar la velocidad entra My Heart Beats For No One, aunque la velocidad dura sólo durante la intro, bajando al momento de entrar las voces, manteniendo una especie de midtempo que desaparece en el coro donde volvemos a la velocidad inicial, con los arreglos de rigor que le dan un toque bastante potente al tema, aunque quizás podría haber sido menos cortante el cambio entre una parte y otra dentro de la canción.

Para mí, lejos, lo mejor del disco es I Am Legion, una pieza instrumental que nos regala seis minutos de genialidad musical, empezando con una ambientación medieval que nos transporta a una planicie escocesa y allí, entra toda la potencia que el Metal y unos arreglos orquestales bien entremezclados nos pueden dar, el paseo que nos propone entra en una vorágine de velocidad que sólo hacen más exquisito este tema que le da un aire de frescura a este trabajo, teniendo una parte media totalmente orquestal, luego acompañada por la guitarra melódica de Liimatainen, para recuperar toda la potencia de la exquisita mezcla lograda. Rising Sun, el siguiente track, comienza como saliendo de ese paisaje tomando velocidad para volar, dándole paso a una excelente base de bajo sobre la que Kotipelto suena nítido, convirtiéndose rápidamente en uno de los puntos altos de esta placa, una orquestación sobria y buenos arreglos musicales, recordando que a pesar de todo éste sigue siendo, primero que nada, un disco de Power Metal.

Pareciera que Cain’s Offering quisiera perpetuar la fórmula de cerrar el disco con una suerte de balada, tal como en Gather The Faithful lo hicieran con Elegantly Broken, esta vez On The Shore busca repetir esta fórmula con una elegante pieza midtempo, una especie de power ballad, tan elegante como la utilizada para cerrar el álbum anterior, sólo que un poco más potente, que definitivamente logra relajar todas las exaltaciones que pudieran haber producido los altibajos del disco para cerrar de una manera tranquila y a gusto. Pero para nuestros amigos japoneses esto no termina allí, sino que cuentan con el bonustrack Child Of The Wild, un tema que en su fórmula es básicamente un himno de Power Metal, con todo lo que uno busca en el Power clásico con el agregado de arreglos orquestales que le dan un final potentísimo digno de un disco de una superbanda, siendo uno de los puntos más altos de esta producción que no dejará a nadie indiferente. Muchos lo odiarán, muchos lo amarán, pero lo cierto es que definitivamente no es el disco que muchos esperábamos, no es ni peor ni mejor, pero sí creo que es diferente a lo que teníamos en mente.

Muchos pensamos que Cain’s Offering traería de vuelta ese sonido que extrañamos tanto de Stratovarius como de Sonata Arctica, con Gather The Faithful parecía que iba a ser así, pero indudablemente decidieron buscar un sonido más propio, donde Liimatainen abrió un poco la puerta y no compuso solo, por lo que muchos pasajes se parecen notablemente a lo que Kotipelto y Johansson hacen e hicieron en Stratovarius, pero no por eso es un mal disco, sino que más bien deja con un gustito a poco por las expectativas generadas más que por el producto final, aunque tanto arreglo y pomposidad parecen jugar más en contra que a favor de este Stormcrow. Esperemos que puedan girar para que tengamos la posibilidad de evaluar estos sonidos en vivo que es donde en verdad se ven los gallos.

 

18 comentarios
  1. Kai Dice:

    Para nada de acuerdo con la critica sobre los puntos negativos. Este disco me parece superior al anterior, va más allá y trae verdaderos himnos. Mi puntaje: 9

    • Chuma Dice:

      Así es, un discazo, lastima que hay que esperar tantos años para que editen un cd. Puntaje: 9
      PD: sean mas criticos con las vacas sagradas como helloween

      • GriFFo Dice:

        Sólo puedo decir que para mí Liimatainen, Kotipelto y Johansson son vacas sagradas y el disco me decepcionó caleta…

  2. Diego A. ARCIS Dice:

    Lo he escuchado re poco, creo que sólo una vez completo, y es porque me aburrió (o por algunos sonidos que pueden sonar un poco «poperos» según yo). Creo que me gustó un sólo tema, jaja… hay que darle otra oportunidad quizás!

  3. Gerson Alexander Dice:

    No estoy de acuerdo con el review, aparte de la calificación, me parece que este disco fue mucho mejor que el ultimo de Sonata y el de Strato juntos, aun que me gustó mucho Nemesis, pero Stormcrow tuvo muchos temas buenos con mas complejidad y en especial el Instrumental, mínimo un 8.5.

  4. MIT Dice:

    Aunque respeto totalmente que cada persona tiene su opinión y que todas son válidas también es válido disentir de ellas como me ocurrió en este caso.
    En lo personal prefiero escuchar y valorar los discos por lo que son y no por lo que yo quería o esperaba que fueran porque si no uno es muy propenso a transformarse en una viuda de un integrante o de una época de una banda y cerrarse a que se pueden hacer otras cosas, algunas veces muy diferentes, y que como trabajos individuales pueden ser destacables.
    A mi el trabajo me gustó, que algunas canciones tengan un sonido algo «popero» no me molesta para nada, después de todo muchas veces las bandas de powermetal conjugan sonidos más calmados o delicados con el metal y es parte de la esencia del estilo (por eso a varios metaleros fundamentalistas no les gusta).
    Hay varias canciones que se transformarán de por si en himnos, pasajes muy pegajosos y otros complejos se nivelan bastante bien.
    Me gustó la mayoría de las canciones sobre todo my heart beats for no one, on the shore (mejor que muchas baladas de bandas reconocidas del género, muy buena interpretación de Timo y Jani), antemortem (claramente basada en el trabajo de nightwish, musicalmente tremenda). A night to forget tiene pasajes que me recuerdan a broken de sonata, constellation of tears es power puro, etc.

    Ahora a esperar lo nuevo de strato que con el single y las 2 canciones filtradas me tiene más que conforme.

    • Diego A. ARCIS Dice:

      Esos dos temas filtrados de Stratovarius me dejaron con ganas de escuchar el nuevo disco.

    • Starship Trooper Dice:

      En la fanaticada del Metal, las viudas son lo que más abundan, lamentablemente.

      Gente que quiere que vuelva Geof Tate o Timo Tolkki por el único hecho de ser fundadores, a pesar de llevar chorrocientos años en un bajísimo nivel compositivo. Es decir, son simples fanboys de músicos específicos, no entienden a las bandas como una integridad.

      • Courage Dice:

        O Kiske, no nos olvidemos de la ansiada vuelta de Kiske a Helloween (cosa que le haría un flaco favor al gruo), o la de Tarja a Nightwish, etc.

        Coincido con tu comentario

  5. Pablcar Dice:

    Concuerdo con el review de que esta vez la banda busca su propio sonido, tal como dijo jani, ahora le importa más crear un buen tema.

  6. David Baphomet Valladares Dice:

    para mi no es un mal disco, pero satura escucharlo tantas veces! es de esos LP que tengo que escuchar solo una vez a la semana, o al mes, o al año.. , no es un disco que se quede en mi retina del power metal..

  7. Cryogenized Dice:

    Es un gran disco, definitivamente mejor que el anterior. Con coros bastantes pegajosos y como dijeron mas abajo satura escucharlo muchas veces. Pero trae a la mesa power Fines del mejorcito.

  8. Father Time Dice:

    Con todo el respeto del planeta, es un review bastante limitado, con problemas de redacción, especialmente en el uso de la puntuación y de sinónimos de contexto.
    Hay un análisis musical pobre y donde no se cierran del todo las ideas. Incluso cae en incoherencias importantes. ¿Ejemplo? En el último párrafo dice: “ese sonido que extrañamos tanto de Stratovarius como de Sonata Arctica” … y tres líneas más abajo dice: «muchos pasajes se parecen notablemente a lo que Kotipelto y Johansson hacen e hicieron en Stratovarius, pero no por eso es un mal disco”. Entonces ¿en qué quedamos? Es bueno porque se parece a Stratovarius y malo porque se parece a Stratovarius.
    Otro punto, como dijeron anteriormente, una crítica se hace bien complicada si la basas comparando según lo que “tú esperabas escuchar”, ya que si bien se trata de un análisis subjetivo, siempre
    será más sano que el disco se revise por lo que ofrece musicalmente, más allá de lo que tú en particular esperabas oír. Creo que este disco es bastante superior a su predecesor, suena más a álbum como estructura que “Gather the Faithful”, y de hecho pienso que los arreglos pomposos y orquestales a los que
    hace alusión negativamente Sebastián, son precisamente el punto musicalmente fresco del disco, aunque si es verdad que hay claras reminiscencias a los años de gloria del power metal.
    Sigue siendo para mí, tarea pendiente la batería, que realmente es un punto bastante bajo, muy en el estilo plano y de computador de Portino, que siempre quedó al debe en los mejores discos de Sonata Arctica.

    Es sólo una pequeña opinión al review. Saludos a Sebastián Miranda.

    Heavy Metal is the Law !!!

  9. Nico Dice:

    Fuera de si comparto o no la visión review, me parece un poco desprolija la redacción del mismo. Es bastante pobre el análisis musical y lírico, lo que hace no interesarse en un álbum que sí vale la pena oír.

    Creo que un nota justa para el disco es 8.5, desde una mirada lo más objetiva posible y dejando de lado los gustos por ciertos elementos musicales que no comparten todas las ramas del metal.

  10. Courage Dice:

    Pues lo mismo, a falta de oír el disco (y yo rara vez oigo discos sin haberlos comprado antes), el análisis es poco objetivo, porque básicamente lo que pasa es que te esperabas otra cosa.

    A ver, siempre va a haber comparaciones, con demás discos del grupo (en este caso uno) y, sabiendo los músicos que hay, pues con trabajo de Stratovarius y Sonata Arctica, pero hay que dejar lo más posible esas cosas fueras y centrarse en el disco como un disco, sí, de este grupo, pero como un disco, no como parte de un todo.

    No me he explicado muy allá.

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