No es un día cualquier para Chile, es un día histórico. Luego de 18 años desde que vienen presentándose en grandes recintos, IRON MAIDEN tocará esta noche ante 15 mil personas en el Movistar Arena, en lo que será su show más «íntimo» desde aquel debut en nuestro país cuando llegaron promocionando «The X Factor» en el Teatro Caupolicán.

Santiago será el cierre de la gira «The Legacy of the Beast», sumando al show de esta noche, el gran evento del año donde la Bestia tocará ante 63 mil personas mañana en el Estadio Nacional. «Después del show en Chile voy a Londres, llego a las 7 de la mañana, me doy una ducha, de ahí voy a una conferencia con ingenieros, después me pongo una fucking corbata negra para asistir a una cena de caridad; al día siguiente tengo una conferencia, luego una reunión con posibles inversionistas para mi compañía y finalmente me iré a un pub con mis hijos (25, 27 y 29 años). El sábado nos volveremos a encontrar, después me voy a París, donde vivo con mi novia, y el lunes empiezo a entrenar esgrima, hasta el jueves. Va a ser mi vuelta a los entrenamientos después de haberme roto el fucking tendón de Aquiles», comenta Bruce Dickinson al diario El Clarín de Argentina hace 2 días, minutos antes de tocar ante 45 mil fanáticos en Buenos Aires.

«No hay manera de que nuestro trabajo se convierta en una rutina. Cada show es distinto. Cada vez que entras en el estadio es como si fueras un gladiador, y hay un par de cuestiones que ayudan en ese sentido. Tú sabes que hace unos cinco años tuve cáncer de lengua, de modo que soy un hombre afortunado. Primero, de estar acá; segundo, de estar cantando. Además, hace unos cinco meses se me cortó el tendón de Aquiles (se saca la zapatilla y muestra la cicatriz de la cirugía). Nadie lo sabe. Me operé, y cuando fui a hacer fisioterapia, porque no podía caminar, pregunté cuánto tiempo me iba a llevar la recuperación. El hombre me dijo que la rehabilitación me iba a llevar entre seis meses y un año, y mi respuesta fue: ‘Ok, tenemos un pequeño problema, porque comenzamos un tour en siete semanas. Qué podemos hacer’. Y lo hice. Al principio era un infierno, porque no tenía fuerza en el músculo», confiesa Bruce al periodista Eduardo Slusarczuk.

-Por como te vi corriendo en Río, supongo que ahora está mejor.

«Está mejor, pero aún está flojo».

-Dicen que duele muchísimo.

«No, no duele. Lo que me duele es la cadera, de tanto caminar mal por el problema en el pie. Pero se está poniendo bien, mejora día a día. De modo que soy muy afortunado de seguir estando sobre el escenario».

El periodista también plantea a Dickinson sobre cómo sería el final de la banda y un tour de despedida: «Nunca habrá nada de eso. Nunca vamos a hacer un tour de despedida. Jamás. En todo caso, si alguna vez llegamos al final de un tour y no hacemos ninguno más, ese habrá sido el de la despedida. Pero nadie lo va a haber sabido con anticipación. Ni siquiera nosotros. No creo que queramos hacerlo. Seguiremos hasta que dejemos de disfrutarlo», sentenció el cantante.

Un tema recurrente en las giras de IRON MAIDEN es la elección del setlist, donde Bruce comenta: «Tenemos 16 álbumes de los cuales escoger. Entonces, elegimos canciones basadas en tres ejes temáticos: la guerra, la religión y el infierno. Eso fue como una guía para tomar temas que hablan de esas cuestiones, y adaptarlos a la puesta en escena. Pero quedaron fuera un montón de canciones que no pudimos incluir, que no hicimos en este tour. De manera que podríamos hacer otro Legacy Tour con un repertorio totalmente distinto.

-¿Quién se encarga de proponer el formato de los shows? ¿Es algo de lo que se encargan ustedes o esa parte la delegan?

«Primero hay una idea básica, que diseñamos entre todos juntos. Y luego, el show, es una parte fundamentalmente mía. Los cambios de vestuario, la pelea con espadas con Eddie, el lanzallamas…»

-¿No es peligroso?

«Puede serlo. De hecho, me quemé un par de veces (risas). En un par de ocasiones me arruiné los pantalones… Pero es divertido. Si algo no se ve peligroso no resulta divertido».

Slusarczuk aprovecha preguntarle a Dickinson por el futuro del Heavy Metal y si hay nuevas bandas que tomen el legado de IRON MAIDEN, a lo que Bruce responde:

«Siempre hay nueva música. Una de las grandes cosas de los avances en la distribución de la música es que se tornó muy accesible para todos, y eso hace que la mayoría de los chicos crezcan con muchos tipos diferentes de música. Para mí, como músico eso es fantástico. Pero el problema no es que haya o no haya nueva música, sino cómo van a vivir de eso los chicos que la hacen. Cómo van a hacer para ganar plata. Porque la tecnología le llevó la música a toda la gente, pero se las robó a quienes la hacen. Les robó la habilidad para hacer que se pague por eso. Ganas más plata como un chofer de Uber. Tú, como músico le dedicaste toda tu puta vida a estudiar, a tocar un instrumento, a crear tus canciones… Y probablemente el hombre que está manejando un Uber sea un músico, porque es la única manera de ganar un dinero que te permita comer. Y creo que eso es vergonzante. Aunque, al mismo tiempo, es un testimonio de que esa gente no se rinde. Necesita crear. Mientras, del otro lado, es trágico que un montón de grandes corporaciones (Apple, Spotify…) hayan hecho y hagan tanto dinero con la publicidad o con el material de archivo de las compañías. Nosotros vivimos de hacer conciertos porque podemos, y si lanzamos un álbum nuevo, podríamos hacerlo aunque la distribución sea gratuita. Pero para las bandas más chicas es realmente crítico. Veo músicos de 24, 25 o 26 años, que siguen girando en una Van, como lo hacíamos nosotros a los 18. Porque tienen que hacerlo así».

Al ser consultado sobre qué prefiere hacer después de un show, entre escuchar algún viejo disco donde él cante o tomarse una cerveza Trooper: «¡Tomo mi cerveza! ¡Totalmente! ¡Mi Dios, escucharme a mí mismo…! Trato de evitarlo. Prefiero escucharme cantando ahora. El sonido que tenemos ahora es maravilloso, estamos sonando increíble. Además, tocar para tanta gente… En Sao Paulo fueron 60 mil personas, en Porto Alegre 40 mil».

Por último, se refirió a su tan esperado nuevo trabajo solista. «Lo tengo que terminar. Tenemos demos, hicimos un pequeño trabajo… Saldrá el año que viene, o el siguiente. Porque en el medio tengo un montón de ocupaciones. Pero, honestamente, me gustaría salir con una pequeña banda junto a Roy Z (guitarrista, porductor y compositor), y hacer algún tour. ¿Por qué no, después de lo qué pasó con el boxset Soloworks 1990 – 2005? Lo hicimos, y vendimos 200 mil copias físicas. ¡No lo puedo creer! Es una gran demanda de la gente. Estoy orgulloso de mi material solista».

IRON MAIDEN cierra su gira «Legacy of the Beast» en Chile, tocando hoy lunes en el Movistar Arena y mañana martes en el Estadio Nacional junto a THE RAVEN AGE, donde ambos conciertos se encuentran con absolutamente todas sus entradas vendidas.