Las apariciones de Blaze Bayley en vivo sinceramente son especiales. Sucede lo mismo que lo de hace unas semanas con British Lion, en el sentido de que quienes escogen no ir solo verán unas fotos y comentarios desde fuera, y no les parecerá ser nada fuera de lo común. Pero quienes van, se dan cuenta de que la ida vale más que la pena.

Como que al británico no le importa el escenario donde esté: el sujeto enseña una dedicación única, como si cada concierto fuera el último de su vida, un compromiso contagiado a sus músicos y a todo el público que asiste. Esto ya lo había visto hace unos años en el Rock & Guitarras, hace ocho años atrás, con otros músicos, en una etapa musical y personal muy distinta, pero con esa misma entrega de un Blaze Bayley que lo volvió a dar todo al comienzo de su gira por Chile en el Club Subterráneo.

La banda chilena que fue invitada a abrir el concierto fue Drake, con un show a las 20:30 horas que ya tenía a un buen marco esperándolo, y unos músicos que verdaderamente mostraron mucho oficio, gracias al crecimiento que han tenido en estos últimos tres años. El cantante Felipe Del Valle siempre ha mostrado una gran capacidad para mantener la atención del público y claro que esta ocasión no fue la excepción.

El conjunto ya se había presentado con Labÿrinth en la Blondie y es necesario decir que el show de ahora fue mucho más certero, de una duración y dinámica absolutamente precisas, y con una respuesta de verdad muy positiva de los asistentes, con aplausos cada vez más fuertes mientras iba avanzando el repertorio. Destacar una canción de Drake aquí sería injusto, pues cada una cumplió con entrega e intensidad, un Heavy Metal solido sin buscar pretensiones, una nomenclatura que les tomó mucho tiempo alcanzar y que demuestra que no por ser directo y más bien simple, los procesos para llegar a aquello son fáciles. La banda, tras cinco números, se fue vitoreada por un público que agradeció esta propuesta que ha alcanzado buen gusto y adrenalina, bajo esta alineación.

SET LIST DRAKE
1. La Respuesta
2. Lo que Debo Hacer
3. Atlas
4. Condenado
5. Tierra de Brujos

 

Prefiero comenzar con una pregunta el recuento de este show de Blaze Bayley en Santiago… ¿Qué es lo que tiene de especial el cantante aparte de haber sido frontman de Iron Maiden? Es importante reflexionarlo, porque entre cientos de miles de fanáticos de “la Doncella” en el país, muchísimas cosas se pasan por alto de este músico, que se ha mantenido estoico luchando en la escena. Y la verdad es que Blaze tiene hartos elementos que lo hacen ser especial, además de lo de Maiden

Lo primero, quienes vamos a verlo porque usualmente escuchamos sus canciones con Iron Maiden pero no somos seguidores de su material posterior, nos habremos ido del concierto con cinco, seis, siete melodías pegadas en nuestras cabezas de sus canciones solistas, y que hubiésemos querido haber conocido de antes para disfrutarlas más. Se trata de temas tremendamente efectivos, fácilmente recordables, sabiamente armados, y que son presentados con un convencimiento que contagia. Así se sintió con los dos primeros cortes, ‘Redeemer’ y ‘Are You Here’, del álbum “The Redemption of William Black (Infinite Entanglement Part III)”, cierre de una trilogía conceptual que en definitiva venía promocionando en esta gira.

No hubo avisos para la llegada de ‘Futureal’, la cual era de esperar nuestra reacción desde el público. Obvio, a quienes no estuvieron les habrá llamado la atención la “osadía” de tocar Maiden con una sola guitarra, pero los que pudimos ir éramos capaces de ver una banda tremenda, que no solo se nota con gran fiato. No hay banda británica de Heavy Metal que suene mal en vivo y lo mismo puede decirse de British Lion, que también brilla más en concierto que en estudio. En el caso de Blaze, me parece que su hábitat natural está en un escenario, y la única forma que sentirlo es yendo a sus shows.

El concierto continuó con ‘The First True Sign’ de la última placa de Blaze Bayley, para luego enseñar el tema título de “Silicon Messiah”, trabajo que digamos ya que puede ser considerado como un clásico de su carrera. El coro fue seguido por todos, independiente si la era conocido o no por la persona. La banda se comunicaba con claridad, la canción invitaba a ser seguida, y la atmósfera se contagiaba con la música.

Blaze Bayley volvió a su más reciente disco con la directa ‘Prayers Of Light’ y sus “now we stand and fight!!!” que tronaron en el bar. En contraste absoluto, la banda presentó ‘Virus’ de Iron Maiden, con todos esos cambios que fueron ejecutados de forma quirúrgica, mostrando otra vez lo bien que se entiende esta alineación.

En este momento hizo Blaze una de sus pausas más importantes entre canción y canción, con la idea de agradecer a los asistentes que sostienen a grupos independientes como el suyo, y que así son capaces de tocar por el mundo a pulso. Es cierto que el “esto lo podemos hacer solo gracias a ustedes” puede resultar en un lugar común, pero de la forma en que se estaba dando el concierto, la comunicación sincera que había, uno sentía la intención real de lo dicho. Así llegó -claro estaba- la pista ‘Independence’, correspondiente al primer álbum de la trilogía “Infinite Entanglement”, trabajo que solo tiene tres años de vida y que muestra lo productiva que ha sido esta etapa en la trayectoria de Blaze Bayley.

El show continuó con uno de los temas más reconocidos del británico, el himno ‘Samurai’ que fue seguido por todo el público, con una banda que saltaba y alentaba con mucho ánimo a la audiencia. El ambiente estaba a tal punto que los músicos no tenían por qué llamar a cantar los ‘ohs’ de la composición, una de las tantas melodías con las que nos iríamos a la casa resonando en nuestras cabezas. El riff inicial de ‘Calling you Home’ también atrapaba, pero que no fue más que una transición a un instante cúlmine del show: ‘The Clansman’. Es poco lo que se puede decir de este clásico, y es fácil entender por qué se convirtió en un número tan especial para Maiden y el mismo Bayley.

‘The Angel and the Gambler’, en cambio, debe ser de los temas más cuestionados de “La Doncella” e incluso así, por algún motivo, causó no solo sorpresa, sino agrado entre los asistentes. Blaze no podía parar de sonreír en ese minuto, y vaya que fue un momento de lo más curioso. Sin embargo, el repaso por Maiden no paraba allí y el bar explotó con ‘Man On The Edge’, la una pista seleccionada del “The X Factor”, trabajo que está entre los favoritos del mismo Steve Harris en toda su carrera.ç

La intensidad metalera seguiría muy fuerte con ‘Dark Energy 256’, la canción más pesada de una velada que se encontraba en su momento más fiero, gracias a una de las mejores y descomprometidas composiciones de la trilogía de Blaze. Además, en una noche de contrastes, la parte final del show empezó con la siempre ingenua pero bien intencionada ‘Como Estais Amigos’, última selección de Maiden en el repertorio, para concluir con ‘A Thousand Years’ y regalar así un fin memorable.

Es necesario reconocer que muchos nos acordaremos que Blaze Bayley sigue activo solo cuando se aproxima una venida suya a nuestro país, y que su música solista está en muy pocos playlist de los fanáticos de Maiden. No obstante, los que lo han visto tanto en venidas anteriores como ahora en Santiago, Rancagua, Coquimbo y Puerto Montt, podrán decir que su propuesta en vivo es muy especial, con un tipo que no se disculpa para entregarlo todo en un concierto. Música y actitudes así siempre deben ser reconocidas, por el bien del Heavy Metal que hoy en día cuesta tanto seguir, debido a la avalancha de información que viene desde todos lados. Blaze es un artista que pilla de sorpresa en escenario, más allá de toda nostalgia, pese a que varios vayan solo por lo último, y ahí está el encanto de su aura.

SETLIST BLAZE BAYLEY
1. Redeemer
2. Are You Here
3. Futureal
4. The First True Sign
5. Silicon Messiah
6. Prayers of Light
7. Virus
8. Independence
9. Samurai
10. Calling You Home
11. The Clansman
12. The Angel and the Gambler
13. Man on the Edge
14. Dark Energy 256
Encore:
15. Como Estais Amigos
16. A Thousand Years

Live Review: Jorge Ciudad
Fotos: Karim Saba