«Every one of us has heard the call
Brothers of True Metal proud and standing tall
We know the power within us has brought us to this hall
there’s magic in the metal, there’s magic is us all …

Heavy metal or no metal at all
whimps and posers leave the hall»

(Manowar, «Metal Warriors»)

True Metal. Dos palabras que definen, más que un estilo musical, una forma de encarar la vida, haciendo fantásticas analogías de batallas a fuerza de puños, garrotes y escudos con los problemas que muchas veces sacuden nuestras vidas. El verdadero Metal, el concepto que llena cada glóbulo rojo de nuestro organismo y nos conduce a no rendirnos jamás, sea lo que pase, y a mantener la esperanza en uno mismo. Esta es la ideología que recoge Battlerage, banda chilena formada por Fox-Lin Torres en las voces, Mauricio Cavalla en guitarras, Christian Willembrinck en bajo y backing vocals y Francisco Vera en batería y backing vocals, estos dos últimos integrantes de Steel Rage, banda nacional que se encuentra próxima a lanzar su disco debut, Engraved In Steel, en los próximos meses.

Battlerage se define a sí mismo como los «True Chilean Heavy Metal Warriors», y en su sitio oficial invitan «cordialmente» a los «fucking posers» a volver por donde venían. Todas las letras y música han sido compuestas por Francisco «Pancho» Vera, uno de los mejores bateristas de la escena nacional, que tuvo un paso con Witchblade (de hecho, tocó con la banda en el recital que la banda llevó a cabo junto a Alejandro Silva y los trasandinos de Rata Blanca), y que hoy está dedicado a los preparativos del lanzamiento del disco debut de Steel Rage.

En Metal Slaughter, además de encontrar fuertemente enraizado el concepto del True Metal (es cosa de ver la carátula, diseñada por Eliecer Poblete, que nos muestra a un guerrero con un hacha de proporciones descomunales, junto a calaveras y cuerpos atravesados con estacas … ¡wow!), encontramos calidad. A pesar de no contar con un sonido final 100% limpio, pues falta por «producirlo» un poco más (aunque suena bastante bien para tratarse de un demo autoproducido), y que la voz suena un tanto baja, Battlerage nos muestra una propuesta bien interesante: nos invita a subir el volumen al máximo, cerrar los ojos y salir al coliseo a matar leones.

Tras el intro Mortuus Advogare, los fuegos se encienden con By Steel I Reign Supreme, un sólido corte que sirve de buena muestra de lo que estamos en presencia: un metal muy directo, con una voz que si bien no llega a convencer en un 100% (quizás por el bajo sonido) es potente, con guitarras muy pesadas, quizás sin tanto virtuosismo (a excepción del fantástico trabajo en los platillos por parte de Pancho Vera), pero con una sólida y efectiva dosis de «cojones». Muy buen tema, en el cual es invitado a hacer un solo uno de los guitarristas de Steel Rage, Melvin Poblete.

Algo más melódico -sin perder para nada la onda- es The Battle Slain, un tema con dedicatoria muy especial de Pancho a su amigo David Armstrong (1976-1992), que cuenta con dos guitarras que suenan bastante armónicas, con un sólido trabajo de Christian en el bajo y con un ritmo muy guerrero. La voz de Fox-Lin suena algo más convincente (insistimos, a pesar de que el volumen es algo bajo), y cuenta con un coro bien enganchador. La filosofía de la banda ya queda demasiado clara: batallas, muerte, sangre y sed de gloria.

Battlerage debe ser la primera banda chilena que hace un cover (al menos, a nivel de demo) de Running Wild, señera banda alemana liderada por su mítico vocalista «Rock ‘N’ Rolf» Kasparek y por la cual alguna vez pasaron personajes como Jörg Michael (hoy batero de Stratovarius) o Stefan Schwarzmann (batero de Helloween). El tema escogido es Preacher, potentísimo corte que aparece en el disco Gates Of Purgatory de los germanos, editado en 1984. La versión de Battlerage es bastante correcta (aunque no brillante, la voz suena particularmente baja), pero quizás lo más destacable de esto es que se esté tributando a bandas que verdaderamente valen la pena, como Running Wild. Ojalá algún día tanto Battlerage como otras bandas nacionales puedan tributar a bandas como los mismos Manowar (Radaghast con su versión de Hail And Kill lo hizo bastante bien cuando actuaron abriendo en el show de Nightwish en Santiago), Accept, Grave Digger, Rage y otras que verdaderamente lo merecen.

El power in extremis llega con Grind Their Bones, un corte que sólo sería más poderoso si el disco sonase un poco mejor. Un tema realmente muy Manowar (incluyendo gritos de Fox-Lin a lo Eric «Zorro del Desierto» Adams), pero con sello, con onda y que realmente invita al campo de batalla. En este corte, que nuevamente cuenta con el apoyo de Melvin Poblete en las guitarras, realmente podemos apreciar el potencial de Battlerage, que nos muestra un metal casi sin términos medios, con toques «asfálticos», sin demasiadas sutilezas, sin concesiones y sin transar en lo más mínimo los conceptos básicos de su filosofía, el True Metal. Imprescindible escucharlo para cualquier fan de Manowar que se precie de tal.

La potente descarga lamentablemente finaliza con Dark Arrival Of Powers Malign (¡qué título!), un corte que recuerda a los primeros trabajos de Grave Digger (especialmente los tiempos del Heavy Metal Breakdown), bastante pesado, con momentos incluso un poco más densos, y con un par de cambios de ritmo súper interesantes que configuran un tema sólido (aunque quizás es un poquito más largo de lo necesario). Si bien la voz de Fox-Lin no alcanza a convencer, puede llegar a encajar aun mejor en el sonido de la banda.

Esperamos que Battlerage pueda contar con el necesario apoyo que se requiere para poder seguir creciendo y dando pasos en el mundo del metal, no sólo en Chile. Y más allá de desearles éxito, esperamos que jamás permitan que la llama que enciende su música (más allá de la calidad de la misma, que en este caso es bastante buena) se apague. Un metal muy directo y sin virtuosismos fríos es lo que hace esta banda … y lo hace bien.

«This record was made to be played loud!!!»
(Battlerage)