La banda finlandesa Battle Beast vuelva a la carga con su quinta placa de estudio y segunda desde la salida de su guitarrista fundador Anton Kabanen, actual líder de sus coterráneos Beast In Black. Luego de un sólido “Bringer of Pain” (2017), que marcó un giro hacia un estilo más comercial con abundantes elementos Pop, tenemos la tarea de analizar una nueva entrega titulada “No More Hollywood Endings”, lanzada a través de Nuclear Blast Records. La agrupación ha logrado captar la atención de los fanáticos del Metal melódico, sobre todo por la inconfundible voz de la joven Noora Louhimo, una de las revelaciones y promesas de los últimos años en cuanto a vocalistas femeninas en el mundo del metal.

El disco abre de manera enérgica con Unbroken, una mezcla perfecta entre Metal sinfónico y Pop ochentero, que trae a colación de inmediato las diversas influencias de la música de Battle Beast. La perfomance vocal de Noora es extraordinaria, llena de pasión y potencia. La melodía es pegajosa y también lo son los acompañamientos de teclado. Le sigue la canción que da el nombre al disco, No More Hollywood Endings, con un riff de teclado inicial que rememora la intro de Black Diamond de Stratovarius pero tocada en cámara lenta. Es un tema muy teatral y fue acompañado por un videoclip lleno de histrionismo, en el que Noora se luce una vez más demostrando su enorme calidad vocal.

Siguiendo con el otro sencillo de adelanto, Eden es nuevamente una canción llena de energía positiva, muy melódica y contagiosa. A pesar de que el sonido de Battle Beast por momentos se siente muy sobrecargado a los teclados, el trabajo de guitarra de Joona Björkroth y Juuso Soinio destaca en este tema. Unfairy Tales, a pesar de una letra muy contingente que habla de los peligros de las redes sociales, musicalmente hablando es un homenaje al Rock ochentero que no convence del todo. Y hablando de no convencer, Endless Summer es una canción netamente Pop, y tan excesivamente cursi, que probablemente generará bastante discusión entre los fans. Me parece que está fuera de lugar, incluso en un contexto de Metal melódico.

El disco recupera el aliento con The Hero, un bombazo que trae de vuelta esa voz raspada de Noora que ya habíamos comenzado a extrañar. Es un tema bailable con claras influencias de Bonnie Tyler y Michael Sembello, pero en esteroides y actualizado al 2019. Janne Björkroth, tecladista, compositor y productor de la banda, se luce en todas sus funciones. Piece of Me abre con un pesado riff de guitarra muy hard rockero y una Noora inspiradísima, mostrando un estilo vocal más agresivo y lleno de actitud. Es una canción entretenida, con una letra atrevida y con arreglos de teclado que le agregan un toque juguetón y retro-futurista. Esperamos que la incluyan en el setlist para disfrutarla en toda su magnitud.

I Wish es una balada llena de sentimiento, en la que destaca la inclusión de una sección de cuerdas reales y una dramática orquestación de primer nivel. La letra y la interpretación de Noora transmiten una sensación de melancolía, pero al final de cuentas se siente que es una canción un poco prefabricada y carente de chispa. Raise Your Fists, desde su solemne introducción nos advierte que se trata de un himno de batalla, reuniendo estos elementos cinematográficos que definen el Power Metal épico, aunque por otra parte nuevamente falla en sorprender, y es que a estas alturas es un subgénero bastante sobreexplotado. Es un tema correcto en términos generales, pero que deja un gusto a poco.

Por el contrario, The Golden Horde es una de las canciones más interesantes y sorprendentes del disco. Abre de manera engañosa con un sampler de teclado que recuerda al Eurodance pero repentinamente se convierte en un cañonazo imparable de Power Metal con todos los ingredientes precisos: baterías bombásticas, guitarras vertiginosas y una línea vocal tan melódica como potente. El resultado es fantástico y te despierta de inmediato como una patada en la cabeza. Para cerrar la versión normal del disco tenemos World on Fire, otra canción de ritmo bailable y melodía pegajosa, con el peso y energía suficiente para finalizar esta placa con una nota positiva. Las ediciones especiales incluyen además dos bonus tracks titulados Bent And Broken y My Last Dream.

“No More Hollywood Endings” es un álbum irregular que me deja con sensaciones encontradas. Comienza de manera prometedora, pero de a poco va perdiendo fuerza y frescura para recuperarse solo en la recta final. Aprecio el esfuerzo de la banda por renovarse y experimentar con distintos sonidos, pero en esta ocasión no aciertan en todos los intentos, sobre todo cuando se alejan demasiado del sonido que los ha hecho populares. En términos de producción el disco es impecable, y la voz de Noora se asoma como el arma secreta de la banda, pero algunos pasajes faltos de inspiración y originalidad en términos de composición lo relevan a un segundo plano tomando en cuenta la calidad de sus entregas anteriores.

Review: David Araneda