At Vance es de las bandas que no dejan escapar ese estilo fresco que tan bien cae en cualquier momento del día.  Aunque recordemos que el último material entregado por esta banda fue el Decade, que salió hace dos años y no era nada nuevo, sino un buen compilado doble de sus mejores temas en versión de estudio y directo, además de algunos covers.  Así es como en el 2010 dejaron claro que ya habían alcanzado un punto importante en su trayectoria, tanto como para sacar este tipo de material.

El fruto de su novena grabación es Facing Your Enemy, un trabajo con una docena de cortes que combinan un sonido entre hard rock y heavy-power metal.  La batería de esta placa fue ejecutada por Casey Grillo (Kamelot), quien le imprime mucha fuerza a base de doble bombo en los cortes más dinámicos, aunque por ratos se oye muy plano.  En resumen, con esta entrega podemos disfrutar un balance entre temas rápidos, baladas y algunos mid tempos.

El arranque de este álbum con Heaven Is Calling es muy poderoso y consolida el estilo tradicional de At Vance. Escuchamos que la guitarra se desempeña con mucha fuerza y velocidad, acompañando una línea de voz intensa y por ratos bastante power metalera, especialmente en el coro, en el que se puede escuchar a Rick Altzi entonando mucho más agudo que en el resto de la canción.

La primera impresión que nos deja Heaven Is Calling es que se aproximan temas mucho más enérgicos. Pero el efecto se desvanece un poco con Facing Your Enemy y no porque sea un mal tema, sino porque, al ser un medio tiempo, corta esa sensación que se genera al principio.  De cualquier forma, el segundo track es una muestra de buen hard rock con una letra que pareciera que intenta explorar la reflexión del “ser”.  Aunque es más calmado que el anterior, es una composición con un sonido intenso y la constante repetición del título es clave para considerarlo ganchero.

Sin demasiado shredding pero con mucha energía entra Eyes Of A Stranger, transmitiendo un riffeo de tipo ochentero.  Como si fuera intencional la manera de intercalar el tempo, sigue Fear No Evil un corte lento, de estructura sencilla, que aporta mucha melodía a este CD.  Live & Learn ofrece mucha garra desde el principio y deja apreciar la espléndida maniobra de Olaf en la guitarra.

La primera balada de Facing Your Enemy es Don´t Dream, pero no resulta tan interesante porque el verso se repite demasiado con un acompañamiento muy lineal de los instrumentos y con poco apoyo de arreglos armónicos que le den un plus.  La intención se mejora con See Me Crying, con un sonido también muy ochentero, segundas voces, letra bastante deprimente y también líneas algo cursis como “take me away to a world we can stay, save me from here, there will be only you and me”.  Uno de los mejores momentos de este tema es sin duda el solo de Lenk, en el que se suelta y entrega un buen pasaje melódico sin lucirse demasiado.

Si lo que se busca en esta placa es un tema power metalero, el indicado es Saviour el cual tiene un arranque poderoso, mantiene un ritmo acelerado y las intervenciones de la guitarra son de tinte neoclásico.  Luego, con más presencia de teclado y un coro contagioso, sigue Tokyo, el cover que Olaf decidió grabar en el 2011 con At Vance y venderlo en línea como single para brindar apoyo a los afectados por el terremoto y tsunami que hizo tambalear la tierra del sol en ese año.

March Of The Dwarf es una pieza instrumental de casi dos minutos de duración.  Es corta pero en general es una sección con interesantes arreglos neoclásicos, buen ritmo y riffing. Sin embargo, no es tan épica como podría creerse y tampoco tiene algún parecido con algún tema que Rhapsody Of Fire hubiera escrito bajo ese título. Después, Fame And Fortune trae de vuelta la fuerza a través de los elementos clásicos del power, así que se pueden apreciar todos los instrumentos dando una batalla cruda en esta canción  y una estrofa coral pegajosa, pero no del todo impresionante.

 Things I Never Needed, es una balada acústica melancólica, con temática de “corazón roto”, en la que el propio Lenk se lleva todo el crédito, porque no solo tomó la guitarra, sino también el micrófono para despedirse de este larga-duración.

Facing Your Enemy no apunta a ser uno de los álbumes del cuadro de honor de At Vance.  No todos los temas tienen un buen puntaje, pero lo importante es que sí logran entretener.  Una de las razones por las que vale la pena escuchar este álbum es esa mezcla de metal con el sonido de los 80’s que siempre tiene un lado atrayente.  Además, un punto a favor es que no necesitan ingredientes estrambóticos para hacer de este un esfuerzo totalmente satisfactorio.

 

7 comentarios
  1. Patrick Dice:

    Bien fome el disco,me gustava el at vance rapido,por ultimo ke las canciones tengan buenos coros pero ni eso

  2. ANGRA Dice:

    Un 8.0 pero por lo que leí aquí no es tan buen disco… no sera generosa la calificación? lo escuchare para armarme de una opinion mas acabada… thx por el review

  3. MIT Dice:

    A mi me gustó, lo encontré bien variado. Creo que si se merece esa nota (no hay tiempo para comentar más, período de exámenes)

  4. rocko Dice:

    At Vance sin Oli Hartmann no es lo mismo, pero aun los sigo y son de mis bandas favoritas…
    En cuanto al disco nuevo, suena mucho mejor que el anterior (Ride The Sky), Rick canta con mas fuerza y en general tiene mucho mas power que el anterior….
    Me gusto bastante la verdad.

    Grande At Vance!
    Gigante OLAF LENK

  5. Carlos H Dice:

    La verdad y sin necesidad de entrar en controversias pero YO creo que At Vance carece de ese «plus» que en su momento el daban tanto Oliver Hartmann como el gran Mats Leven, insisto, son gustos y opiniones no mas!.

    Un saludo desde Colombia.

  6. SHKOMPARE Dice:

    Chuta, le pegué unas vueltas y me gustó . Pero también coincido en que no es una banda de las que destaquen y se vengan a la mente de las primeras cuando uno piensa en discografías, menos con este disco en particular, ya que para eso, la gran mayoría elegiría un disco con O. Hartmann en las voces. Y lo peor de todo, es que posiblemente no sean pocos los que escuchen el disco , no por At-Vance en sí, sino para imaginarse un approach cercano a cómo va a sonar el nuevo disco de Masterplan.

    Ojalá que me equivoque

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