No sería descabellado mencionar que este álbum era uno de los más esperados y que más expectativas había generado durante el último tiempo. Aunque claro, la infinidad de obstáculos a los que el conjunto debió enfrentarse para llevarlo a cabo no han sido pocas. Para muchos, Anthrax perdió credibilidad y por años no había certeza de quién estaba o no en la banda: primero, nadie entendió cuando en 2005 dijeron que John Bush no había sido despedido pero aun así se reunían con Joey Belladonna y Dan Spitz. Luego que ésta reunión claramente no diera frutos, el plan era grabar un nuevo disco con el recientemente ingresado Dan Nelson (2007) y el retorno de Rob Caggiano (guitarrista en el We’ve Come For You All de 2003). Esto tampoco llegaría a buen puerto, obligando a Scott Ian y Charlie Benante a anunciar el retorno de John Bush. El plan definitivo sería re grabar este material con Bush en las voces, sin embargo se encontrarían con otro problema en el camino: el también miembro de Armored Saint según sus propias palabras- “no se sentía cómodo grabando un álbum donde no fue partícipe del proceso creativo”.

Todo esto ocurría a principios de 2010, cuando Anthrax había sido confirmado como parte del “Big 4”, y teniendo este proyecto aún en la nebulosa, la solución fue nuevamente recurrir a Joey Belladona. Este ni corto ni perezoso (y desconozco bajo qué términos) aceptó volver, embarcarse en el exitoso tour que convoca a los cuatro más grandes del Thrash, además de grabar el décimo álbum de la carrera de los oriundos de New York, y primero con él en las voces desde Persistence Of Time (1990). Sin mencionar la gira sudamericana que los trajo junto a Sepultura, en uno de los mejores shows que tuvimos la suerte de presenciar el año pasado (noviembre de 2010).

Worship Music pone término a ocho largos años sin renovar su catálogo, y la verdad es que no extraña para nada que luego de este período de hiato su contenido sea una apuesta a lo seguro. Claro, porque esta producción -que aparece justo el año en que cumplen tres décadas de carrera- se pasea entre ambas etapas de Anthrax, mezclando la agresión de los ochenta, con el enfoque un poco más “melódico”, característico durante la etapa con Bush (adhiriendo también algunas ligeras influencias actuales). En lo personal no sabía qué esperar, considerando todas las tribulaciones en las que se vieron envueltos, además ¿cómo sería el desempeño de Belladonna grabando canciones que fueron compuestas con otros cantantes en mente? Cómo es lógico, toda especulación se va a la basura cuando ya se tiene el producto terminado en las manos. Y ese aspecto este álbum se transformó en una de las gratas sorpresas del presente año.

La misteriosa introducción Worship Music nos deja expectantes para lo que sigue con Earth On Hell, un track de buena factura, pero que me deja con la sensación de que algo le falta. Sin embargo, los riffs de Scott Ian y Rob Caggiano, se complementan de gran manera a esos apretadísimos blast beats de apertura del tremendo Charlie Benante, y la siempre protagonista línea de bajo cortesía de Frankie Bello. Por otro lado se percibe a un Joey Belladonna en gran forma vocal. Pero cuando esto realmente comienza a agarrar ritmo es en The Devil You Know, que cuenta con todos los ingredientes clásicos: riffs gancheros, una línea vocal melódica, además de coro y letra memorables. Se trata de un corte que nos tendrá en todo momento moviendo la cabeza por su impacto instantáneo, donde el trabajo de Benante es excepcional.

Fight’Em ‘Till You Can’t ya la conocíamos desde hace un tiempo, -incluso la tocaron en el show que dieron en el Caupolicán-, y la verdad es que resulta imposible no enganchar con esos riffs en la onda del clásico Among The Living (1987). La letra será un deleite para todos quienes adoran el género de terror, un relato apocalíptico al mejor estilo de los clásicos del gran George A. Romero (Night Of The Living Dead, Dawn Of The Dead, etcétera), o también de la serie The Walking Dead tan en boga por estos días. Y a pesar de los agresivos y mosheros que son los riffs en gran parte de la canción, el ingrediente melódico, tanto en el coro como en el solo de Caggiano, le entregan un matiz bastante interesante.

I’m Alive comienza con una apertura construida de manera tan simple como alucinante, dando paso luego a riffs de ciertas influencias sabáticas. Joey quizás ya no canta como en Spreading The Disease (1986) pero aun conserva intacta la capacidad de lograr líneas vocales memorables, quizás como ningún otro cantante de alguna banda Thrash. Hymn 1 es un breve instrumental donde el uso de cellos recuerda a los finlandeses de Apocalyptica, sirviendo como antesala para In The End. Un medio tiempo con mucho énfasis en la base rítmica, y en la interpretación llena de dramatismo y expresividad de Belladonna. Algo que en cierta forma continúa en The Giant, donde el coro es de una intencionalidad similar, aunque su estructura en líneas generales tiene reminiscencias a discos de la etapa con Bush como The Sound Of White Noise (1993).

Hymn 2 tiene una vibra de marcha al estilo militar cortesía de Benante, para luego seguir con Judas Priest, un homenaje a los dioses del metal. Aunque sería preciso destacar que este tributo es más por un asunto lírico que musical, armando estrofas en base a palabras relacionadas con canciones de Priest, por ejemplo: “Screaming, rapid fire genocide / Screaming, saints in hell are running wild / Rage, the prelude had begun / Now your epitaph is sung / Pounding, monolithic fists of stone / Pounding, on the sinner to stone / Rage, the prelude had begun / Now your epitaph is sung”.

Crawl tiene pasajes depresivos al comienzo, donde las citas a bandas de Seattle como Alice In Chains y Soundgarden serán inevitables, para luego convertirse en un poderoso medio tiempo, que al igual que en The Giant, parece haber sido concebido en 1993. Pienso que el principal beneficiado en este tipo de canciones  una vez más es Belladonna, dándole la posibilidad de brillar con un trabajo vocal soberbio. En cambio The Constant es prácticamente un homenaje a Pantera, con ese riff a lo 5 Minutes Alone de los oriundos de Dallas-Texas. Benante y Bello se lucen inyectándole un groove irresistible a sus estructuras.

El cierre llega de la mano de Revolution Screams que tiene todo ese aire de himno, contando con un coro pegajoso y sólidos riffs entrecortados de Ian y Caggiano. Me habría esperado algo más veloz para concluir el álbum en lugar de algo más groovie, ¡pero alto! Pues luego de concluida esta canción habrá que esperar cerca de seis minutos para encontrarse con una regalo escondido, nada menos que New Noise, cover de la banda sueca Refused. Una versión bastante fiel a la original, excepto por la línea vocal, donde Belladona adecúa su voz para tales efectos, demostrando que puede cantar de todo saliendo bien parado la mayoría de las veces.

Como mencioné al inicio del comentario, Anthrax optó por jugar a la segura mezclando elementos de ambas etapas y el resultado fue satisfactorio. Los riffs de Scott Ian y Rob Caggiano son impecables de principio a fin, adicionalmente los solos de este último están construidos de excelente manera, al punto de ser todos reconocibles y recordables. Pero quien sin duda destaca sobre el resto en esta producción es Joey Belladona. Si uno analiza las canciones, se dará cuenta que en general fueron compuestas con John Bush o Dan Nelson en mente, pero el viejo Joey tomó el desafío y triunfó. El resultado no pudo ser mejor y al final del día es uno de los grandes aciertos que se anota Worship Music, sin olvidar la impecable producción que le da el dinamismo necesario para que las composiciones adquieran aun más color.

La espera valió la pena y aunque suene cliché “queda Anthrax para rato”. Esperemos que sigan esta senda ganadora en el futuro, ojalá sin que pasen ocho años entre medio.

10 comentarios
  1. JPes Sierra Rojas Dice:

    El disco es entretenido,te mantiene atento, pero lleno de influencias y homanjes, citando a Judas Priest, Iron Maiden, Pantera y el disco cae en la poca autenticidad de Anthrax y pone en duda todos los años de espera, casi 10 años para ser esacto
    Tamos de acuerdo, la banda se a ganado su sitial en el mundo del Metal y no necesariamente al ser parte del megahiperultramagno evento lucrativo y sensacionalista del Metal llamado Big 4, eso es arina de otro costal.
    Y en cuando al hoy en dia inmaculado termino THRASH, el disco es mucho mas alternativo que Thrash Metal en estado bruto, solo los 3 1eros tracks
    el resto estan llenos te tecnisismo y demostrando los años de circo de cada integrante y que Joey Belladonna es el protagonista del disco, él es el hombre y que le dio lo mismo adaptarse a las exigencias de la voz de John Bush.
    Pero para que seguir buscando «PEROS»
    un meresido 8.5 para este Anthrax modelo 2011

    • wajaja Dice:

      La parte de la identidad la comparto. Y creo que se debe a que Belladona no estuvo ni incluido ni considerado en el proceso de composición.
      Aún así, un álbum de esta factura se agradece en medio de estos tiempos, donde los pendejos podrán acceder a grandes clásicos por medio de las nuevas entregas de las bandas que sacudían la escena cuando nosotros teníamos la edad de ellos…

      saludos

  2. Starship Trooper Dice:

    Escuché un par de veces este disco y la verdad es que no me convenció, lo encontré fome y lejos lo que más me gusto fueron los temas que ya habían mostrado de adelanto. Igual dos escuchas es poco así que lo tazaré más, pero de momento encuentro raro que tenga más puntuación que el Th1rt1en.

  3. wajaja Dice:

    Jajajajaja, no había cachado que en la esquina superior derecha, entremedio de todos los zombies, sale EDDIE!… jajaja… buen cameo maideniano

  4. gaarawarlord Dice:

    lejos es mejor que th1rt3en, tiene mas gancho y fuerza…. siendo megafan de megadeth XD encuentro este disco mejor por lejos, y concuerdo en que el que mas gana es Belladonna… que manera de cantar este viejo wn…. buen review

  5. Chucao Dice:

    Lo encontré la raja, aunque no me gustó mucho el sonido a nivel de producción, ingenuamente esperaba unas guitarras más en la onda del Persistence of Time. Pero así todo es un gran regreso.

  6. cris Dice:

    la verdad es que el disco tiene buenas canciones y algunas muy buenas, pero como unidad de disco es bastante pobre, faltaron mas temas rapidos y potentes, en vez de eso hay muchos temas stones tipo black sabbath, que a pesar de no ser malos les falta fuerza, tambien creo que le falto esa originalidad de anthrax.
    nota 4 solamente.

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