Partamos desde cero. Hoy existe un estilo de Heavy Metal agresivo que se caracteriza por presentar una potente guitarra rítmica acompañada con exactitud y rigurosidad por un acelerado doble bombo de batería… todo, seguido por unas ásperas cuerdas vocales, aún así melódicas. Uno de los exponentes más representativos de esta corriente es Iced Earth. Otros, más sofisticados y técnicos, los también norteamericanos Nevermore. Pero Europa no se ha quedado con los brazos cruzados y ha dado vida a bandas de línea similar: los alemanes Angel Dust son un muy buen ejemplo.

Angel Dust inició su carrera a mediados de los ochenta y lanzan dos discos, Into The Dark Past y To Dust You Will Decay, antes de que se retirara de forma indefinida de los escenarios en 1989. Pasaron los años hasta que el bajista Frank Banx, junto con el batero Dirk Assmuth, recluta a Bernd Aufermann en las guitarras, al cantante Dirk Thurisch y a Steven Banx para los teclados y decide desempolvar el ángel y resucitar al grupo. Así, el nuevo Angel Dust “debuta” con Border Of Reality en 1998, al año siguiente sacan Bleed y el 2000, el espectacular Enlighten The Darkness, álbum que relata el auge, apogeo y caída del nacionalsocialismo según la visión de su líder, Adolfo Hitler, y un puñado de jóvenes soldados alemanes.

Ahora, en el 2002 y tras la partida de Bernd Aufermann nada menos que a Running Wild, Angel Dust lanza su último trabajo llamado Of Human Bondage. Pero, para entender el “por qué” y “cómo” de su música, hay que primero referirse a su concepto y letras.

Este es un álbum esencialmente humano, no de lo cotidiano como lo hace Sonata Arctica, sino en un plano más decadente, oscuro y pesimista, por no decir mísero. De eso da cuenta el título Of Human Bondage: De la Atadura Humana, De La Limitación del Hombre, De la Cárcel del Alma, mejor se entiende. Las letras denuncian un vacío existencial, vidas sin rumbo, sin creencias ni valores por los qué morir… aun así, el hombre lucha por ideales inalcanzables… de ahí su condena. Se cuestiona la existencia de sus sentimientos más profundos como el amor, mientras que el odio, temor y sufrimiento se adueñan de su espíritu. Seem’s I’m back in a loveless world, Hatred chains our thoughts, We praise our Lord in heaven… but all our deeds are by blood and fire, Pathetics words won’t rescue me (refiriéndose al amor), o un simple pero directo I HATE YOU, son algunas de las tantas frases que se pueden encontrar del estilo.

Así, la música crea el ambiente perfecto para hablar del tema, la agresiva y contundente guitarra del nuevo integrante Ritchie Wilkison, la potencia y amplio espectro de la vocalización de Dirk Thurisch y la fuerte presencia del bajo y la batería en cada uno de los temas. ¿Y los teclados? ¿Qué hacen teclados en una banda como esta? Los efectos y secuencias de sintetizador son parte fundamental del conjunto, tanto en relevancia como en participación, ya que se transforman en los responsables de incorporar una atmósfera pulcra, melodía y sofisticación a este sonido más bien agresivo y de rítmica cuadrada, emulando orquestas y efectos electrónicos.

El resultado es sorprendente. Angel Dust recrea intensos momentos con canciones que no dan respiro como Got This Evil, The Human Bondage, InHuman, y Unite (esta última, una mezcla curiosa entre Nevermore y Papa Roach!!, leyeron bien, les invito a escucharla…), y episodios tan sobrecogedores como Disbeliever, Forever y Freedom Awaits. Lo que sobresale a mi parecer de Of Human Bondage y Angel Dust es la voz de Thurisch. Se adapta sin problema a todos los estados del álbum, tanto en los temas más agresivos como en los de mayor emotividad. Además, no sólo ocupa toda su gama vocal, sino también le agrega algunos efectos de distorsión, como se aprecia en Killer, la última pista. Su carisma, por cierto, es evidente.

Of Human Bondage es un trabajo exquisitamente oscuro, un campo de batalla donde chocan la melodía y el quiebre de ella misma, como su doble opuesto reflejado en un espejo. Un Heavy Metal de vanguardia, agresivo en música y concepto, casi cayendo en la locura se podría decir. Su genialidad se basa en su inestabilidad y caos emocional. A mi gusto sin embargo, no es el mejor disco de los arcángeles germanos. Alguien podría decir lo contrario, pero me quedo con el maravilloso Enlighten The Darkness, un trabajo igual de profundo y humano que su sucesor, pero, musicalmente, más variado y menos denso, toda una joya.

Sea cual sea el álbum, Angel Dust es una banda que merece desde hace mucho tiempo la oportunidad de ser escuchada aunque sea una vez, totalmente recomendado para gente que sigue a grupos como Iced Earth y Nevermore… que va, ¡para todos!

1 comentario
  1. Ariel Olivares Dice:

    EXCELENTE RESEÑA DEL DISCO…UNA BANDA INFRAVALORADA PERO QUE EL TALENTO LES SOBRA DESDE LA PRIMARA VEZ QUE LOS ESCUCHE ME ENAMORE DE SU MÚSICA SIMPLEMENTE TIENEN SU SELLO, TU LOS ESCUCHAS Y DICES: SON «ANGEL DUST»..SON ÚNICOS…SOLAMENTE ESPERO CON TODO MI CORAZÓN QUE ALGÚN DÍA VUELVAN A SACAR UN NUEVO DISCO

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