¿Cuándo bajará de nivel Amon Amarth y agotará la fórmula que encontró hace diez años con “With Oden On Our Side”? Estoy empezando a creer que nunca, porque mientras más se aferra a ella, lo cierto es que mejor y mejor les sale. De aquello es prueba el décimo trabajo de los suecos, “Jomsviking”, que si bien es relativamente más diverso y se atreve con algunas sorpresas, sobresale cuando se concentra en los elementos por los cuales son más conocidos en la escena.

Es que a buenas y primeras, no hay absolutamente nada que decir de First Kill, el opening track de “Jomsviking”, porque tiene absolutamente todo lo que un fanático de Amon Amarth puede esperar. Cada cliché lo entrega de forma inspirada, impactando al oído por más que el truco ya sea conocido. Todo aquí es brillante, una habilidad compositiva -no tanto creativa- de seguir sorprendiendo con lo de siempre. De hecho, este quizás pueda perfilarse como el mejor tema de apertura de los vikingos, pese a tener contendientes que son favoritos de los seguidores y fijos en los conciertos como Twilight Of The Thunder God.

Con Wanderer, la segunda pista, Amon Amarth ya asegura la solidez de “Jomsviking” más allá de las promesas del tema anterior, por medio de un ritmo combativo y musculoso que tan bien dominan desde los días de Victorious March, y que incluye quiebres melódicos que sorprenden para guiar a parajes más pesados, sin perder la dinámica. Los leads posteriores cambian sin embargo toda la personalidad del track y le dan un toque escandinavo y muy fresco a una canción que, junto con repasar hitos, añade por encima otros elementos. Al final aparecen unas narraciones hechas por Johan Hegg que nos recuerdan que nos encontramos ante un disco conceptual, luego que desde “With Oden On Our Side” (2006) y “Deceiver Of The Gods” (2013) basaran sus letras en una deidad específica de la mitología vikinga. Esta vez se inspira en los mercenarios de elite que llevaban ese nombre, una historia nada difícil de seguir -bien simple en realidad- sobre un joven que al matar por primera vez en su vida y por accidente debe asumir las consecuencias o escapar, a pesar de estar enamorado de una aldeana. Escoge lo segundo pero jura venganza con tal de volver a verla.

Me imagino que en el camino este protagonista se vuelve en el gran guerrero que la trama invita a imaginar, pero lo cierto es que la canción no da segundo alguno para detenerse en este punto ya que sin aviso llega On A Sea Of Blood, con guitarras con frases armonizadas y pesadas que solo Olavi Mikkonen y Johan Söderberg saben repartir… los que recuerden números como Valhall Awaits Me lo sabrán. Amon Amarth puro incluso cuando aparecen riffs thrasheros y bramidos con lo que no hacen más que agigantar la leyenda de Johan Hegg.

Con One Against The Wall nos vamos al Amon Amarth de la era “The Avenger” (1999), más oscuro y deathmetalero a la usanza de Estocolmo, con corte más primitivo y martillado, donde todo es sostenido por la batería de Vomitory Tobias Gustafsson, invitado a grabar tras la salida del eterno Fredrik Andersson. Esto sin decir que el coro esconde un esfuerzo admirable de guitarras y coros de banda.

Raise Your Horns surge entonces con un riff muy grueso, cuyas marcas hacen que el tema adquiera un tenor bastante épico, siendo que sus letras en se centran en historias de batalla contadas en medio de juergas de cantina. “Raise your horns, raise them up the sky, we will drink to glory tonight”. De lo heroico se pasa a lo festivo, un coro que a simple vista parece torpe por su tono alegre pero que termina enganchando en la primera sorpresa contundente de la placa. Lo épico finalmente prevalece, en lo que puede convertirse en un gran punto alto de los próximos conciertos de Amon Amarth, ¡si esta canción tiene hasta pausas estilo Accept para que el público los siga con sus respectivos «ohs!»

Y ahora… uf, cómo no estremecerse con solo leer el nombre de la canción que sigue… The Way Of Vikings… alarma de epicidad máxima en el camino. Y la verdad sea dicha: está entre las cuatro o cinco mejores canciones que la banda haya escrito en su carrera. Parte con una solemnidad que invita a creer que la vara de lo épico volverá a sobrepasarse, y Hegg no demora en configurarla en un nuevo himno de Amon Amarth, a la altura de The Pursuit of Vikings (aunque en versión de estudio es ridículamente superior). “Faster, stronger, fight until yout dying breath / this is the way we battle, this is the way of the Jomsviking”.

Si “Jomsviking” fuera una película en lugar de un disco, The Way Of Vikings sería el main theme: intenso, grande, con vientos emulando por teclados que parecen venir del mismísimo Valhalla. Marca el tono del álbum y también su clímax, ya que de aquí en adelante el álbum se vuelve mucho más diverso en sus elementos, aunque pierde un tanto en el grado de espectacularidad de las canciones anteriores.

Es así que llega lo más curioso de la entrega, At Dawns First Light, de lo más powermetalero que el grupo haya entregado hasta la fecha. Solo la producción nuevamente a cargo de Andy Sneap, luego de debutar en “Deceiver Of The Gods”, y las voces de Johan Hegg, recuerdan  que esto se trata de Amon Amarth. Las voces limpias iniciales dan la sensación que el disco arranca de nuevo, para un corte que explota y melodiza al máximo lo escuchado en As Loke Falls hace ya tres años. Es una sorpresa compositiva que empuja al fanático a  volver a ella en un par de ocasiones para asimilarla, ya que a diferencia del opening First Kill que entregaba todo lo que uno esperaba de una banda como Amon Amarth, aquí se presenta todo lo que puede dejar  sorprendido, independientemente de si para bien o para mal.

One Thousand Burning Arrows, en cambio, es un descanso de esos “místicos” que a veces concede Amon Amarth en sus placas, como lo habrá hecho con Under the Northern Star en “With Oden On Our Side” o Doom Over Dead Man en “Surtur Rising” (2011), aunque menos ceremoniosa y un poco más rabiosa. Ahora, se entiende que la siguiente pista, Vengeance is Mine, se presente en el tracklist como un bonus, dado su estilo callejero que, en todo caso, la hacen muy entretenida. El actual cuarteto toma influencias punk y un cierto enfado que amplía los márgenes de las zonas donde sus integrantes se mueven con comodidad.

A Dream That Cannot Be trae al Amon Amarth que se expresó en discos como “Surtur Rising”, con sentidos de lo épico y lo melódico unidos en un tema grandilocuente, pero dándose el lujo absoluto de contar con la participación de Doro Pesch en las voces junto con Johan Hegg. Después del performance de Apocalyptica en Twilight Of The Thunder God (2008), me parece que este es el guest performance más destacado en la carrera de Amon Amarth, no solo por lo connotada de una invitada como la germana, sino por el papel que ella interpreta en el desarrollo del disco con solo cantar acá. Claro, si se trata del corte más teatral de la producción, e incluso quizás de la banda.

“Jomsviking” cierra con un track que apuesta dejar en trance, Back On Northern Shores, logrando una atmósfera oscura, severa y ciertamente mágica antes de tomar un giro y volver a una agresividad que recuerda a algunos discos de God Dethroned de hace unos cinco, siete años atrás. Lo diverso y la sorpresa llegan aquí a su máxima expresión, haciendo que el CD cierre con dos temas tan altos como los del principio.

Con este álbum, Amon Amarth mantiene su racha de grandes discos desde “With Oden On Our Side”, y alarga este período que podríamos denominar como “los años dorados tardíos” de la banda vikinga. Si es necesario medir, está cerca de la perfección mostrada en “With Oden On Our Side” o “Surtur Rising”, y supera aunque por poco a su antecesor “Deceiver Of The Gods”. Esto básicamente debido a dos factores: que logra sonar muy inspirado por medio de los elementos que los fanáticos más esperan y gustan del grupo, y por temas individuales que son capaces de levantarse como estrellas en el firmamento tan luminoso que ya tiene Amon Amarth.

 

 

4 comentarios
  1. GriFFo Dice:

    si ya estoy que corto las huinchas porque salga el disco, después de leer este review no hallo la hora de escucharlo!!

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