Tras un gran debut con «Firestorm» (2014), Ambush no la tenía para nada fácil. Si bien para muchos este tipo de bandas que optan por un sonido y apariencia más bien ochentera, pueden ser catalogadas derechamente como copias de los puntales del Heavy Metal (recordando que Judas Priest es una de sus principales influencias), muy personalmente creo que exactamente ahí reside el encanto de la banda sueca, ya que en un principio establecieron su propuesta de Heavy-Speed Metal sin tapujos y sin adorno alguno.

Ahora, las principales interrogantes que se plantean antes de escuchar el disco, fueron si lograrían superar a su predecesor y de cómo se las arreglarían para sorprender y evitar una posible monotonía dentro de sus composiciones. ¿Cumplieron las expectativas? Veamos.

Possessed by Evil es exactamente lo que uno espera para un opening track. Un ritmo galopante, Oskar Jacobsson alternando su voz con unos muy buenos agudos que dan paso a un coro bastante simple, pero que cumple su función a cabalidad: «You are possessed by evil!». Finalmente un solo de guitarra muy melódico que está acompañado de gran manera por las intervenciones del doble bombo de Linus Fritzson.

En Night of Defilers bajamos un poco las revoluciones. Es el clásico mid-tempo que por momentos se asemeja bastante a Accept y más lejanamente a AC/DC, con esos ritmos y melodías pegajosas que te quedan dando vueltas inmediatamente de forma involuntaria. Si bien es un tema más bien discreto, las guitarras lo llevan de muy buena forma en sus casi cuatro minutos de duración.

Con Desecrator volvemos a esos pasajes más Speed, donde Oskar matiza de gran forma su interpretación a lo largo de todo el tema. Además instrumentalmente presenta momentos notables, especialmente las guitarras en la armonía de la parte media de Olof Engkvist y Adam Hagelin que sacan aplausos con sus intervenciones. Sin duda uno de los puntos altos de todo el álbum. En cambio con The Chain Reaction, nos presentan una canción más Hardrockera y melódica dentro de lo ya escuchado. Sin considerarla una gran composición, creo que dentro del disco cumple la función de poner una pausa para que Southstreet Brotherhood brille de gran manera. Un excelente mid-tempo donde el bajo se deja escuchar a medida que la voz canta las primeras estrofas. La batería marca el inicio del estribillo que es Heavy Metal puro, donde el «Devil’s blood on hollow ground, roaring thunder / Southstreet Brotherhood!… « te incita a cantarlo con todo, puño en alto incluido.

El sexto tema es un hachazo de aquellos. Rose of the Dawn muestra la mejor faceta de Ambush a parecer personal, ya que la base junto a las guitarras nos llevan por un ritmo más veloz y adrenalínico. Oskar nuevamente se manda una gran performance, agregando tonos agudísimos al coro, que lo complementan de gran forma. En contraste con su predecesora, Master of the Seas es bastante predecible. Si bien las guitarras dan gran énfasis a una atmósfera más oscura y pesada, la canción no presenta grandes variaciones y verdaderamente se transforma en una monotonía de más de cinco minutos.

Acercándonos ya al final del LP, un redoble marca el inicio de Faster, composición que absolutamente le hace honor a su nombre. La banda en su totalidad marcando a mil, donde los primeros versos vaticinan un coro de esos que te dan ganas de cantarlos en vivo. Puede sonar repetitivo, pero nuevamente Oskar Jacobsson  demuestra que sabe ocupar sus recursos vocales a la perfección, ya que los momentos en donde varía la voz limpia con esos agudos que parecen imposibles, son realmente notables. Personalmente, mi favorita dentro de todo el álbum.

Por último The Seventh Seal  viene a ser una especie de recopilación de todos los ritmos que pudimos escuchar en los ocho tracks anteriores. El tema va progresando entre pasajes más lentos y densos, después un mid-tempo donde toman lugar el coro y  el solo de guitarra, para luego culminar con un speed de muy buena factura.

En cuarenta minutos de duración, no cabe duda alguna que Desecrator suda Heavy Metal clásico por los poros. Haciendo el balance final, definitivamente el saldo es positivo ya que fácilmente nos regalan cinco temazos con todas sus letras. Estos brillan de sobremanera gracias a que las canciones más discretas del LP están perfectamente posicionadas dentro del tracklist. Sin grandes pretensiones, el disco se deja escuchar fácilmente gracias a la sencillez y efectividad que presenta Ambush en todas sus creaciones. Como es costumbre decir en estas ocasiones, los suecos no quieren cambiar nada de lo establecido, simplemente tratar de extender el legado de sus principales referentes.