Angra

Hay muchas razones por las cuales estimar que un show de Angra en Chile es imperdible. Y la primera de ellas no es otra que la calidad musical de los brasileños, una banda que se sale de los moldes del Power Metal estándar y no sólo no teme, sino que busca explorar otras influencias y texturas –más doctas, progresivas o autóctonas–, con un singular éxito, que los tiene catalogados con bastante justicia como una agrupación con un sonido derechamente único y distinguible.

Pero además de ello –que parece justificar por sí solo la asistencia a un show de los paulistas–, puede haber otras razones para ir a ver a la Diosa del Fuego.

La primera es recordar que los dos shows anteriores de los brasileños tuvieron un “pero” bastante grande: el del 2011 en el Teatro Teletón fue un show que provocó cierta amargura, por una asistencia escasa, por el rendimiento vocal de Edú Falaschi –que finalmente terminaría saliendo de la banda– y, sobre todo, por los problemas de sonido que los aquejaron durante toda la jornada. Y respecto al show del 2013, si bien fue un show muchísimo más “redondo” en todos los aspectos –asistencia, sonido, el debut en vivo de Fabio Lione–, sí faltó que vinieran con nuevo material, pareciendo más un “Angra feat. Fabio Lione” que un simplemente Angra.

Además, la presencia de Kiko Loureiro tiene en esta oportunidad un cariz especial. Más allá de la crítica que se pueda hacer en torno al proceso de reclutamiento de músicos por parte de Dave Mustaine –que parece más “empresarial” que nada, aunque también sería injusto enfocar esa crítica sólo en el colorado californiano–, el hecho de que uno de los nuestros forme parte de un tanque importantísimo en la historia del Metal mundial como lo es Megadeth es motivo de orgullo. Y no creo que sea exagerar llamar a Kiko como “uno de los nuestros”: quienes somos fans de Angra y otras bandas del estilo desde hace muchos años sentimos mucha identificación y, casi, un sentido de pertenencia con los músicos, que se incrementa con la cercanía geográfica con los brasileños, probablemente la banda latina más importante de la historia del Power Metal.

En esta oportunidad Angra viene con plenitud de fuerzas, con un más que interesante trabajo en estudio en las espaldas, con un baterista nuevo como Bruno Valverde que ha resultado ser todo un hallazgo, por su madurez y su depurada técnica, con un Rafa Bittencourt consolidado como segundo vocalista, y con un Fabio Lione que, más allá de ya haber venido con la banda, esta vez no viene sólo a interpretar, sino que también a defender sus propias versiones en estudio. Además, la opción de verlos en un recinto más pequeño como el Teatro Cariola sin dudas provocará un ambiente más íntimo con una banda cuya cercanía con el público va más allá de lo meramente musical.

Sin dudas, el momento de Angra es el mejor de los últimos años, reposicionándose en un sitial que jamás debieron dejar. ¡Como para no perdérselos!

por DARÍO SANHUEZA DE LA CRUZ

Angra en Chile | 28 de junio 2015 | Teatro Cariola

 

1 comentario
  1. Tim Tolio Dice:

    Yo sé que el problema es mío, pero…
    Encuentro que Lione es un cantante increíble.
    Encuentro que Angra es una banda increíble.
    Y asumo que es un tema de prejuicios pero lamentablemente no he podido ser superior a eso.
    Siento que es como revolver un Miguel Torres con un Jack Daniel’s. Cada uno me gusta, pero por separado, no juntos.

    Por otro lado, el disco muestra una muy buena factura, una muy buena concepción, pero ninguna canción me atrapó, excepto Storm of Emotions. Y le he dado muchas vueltas. Bastantes.

    No es necesario reiterar que hablo siempre desde mi punto de vista, porque a más de alguno el álbum le puede parecer una joya, además de estar felices con la integración definitiva de Lione a Angra.

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